“La realidad está dejando de existir”

calendar_today 08.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Hay un niño que muere de manera muy extraña al tirar la basura y otro que guía los pasos de su niñera una y otra vez hacia una casa misteriosa. “En todas mis novelas parto de la realidad, pero luego siempre hay algo irreal, un poco extraordinario, que obliga a los personajes a tener que adaptarse a lo nuevo”, explica Clara Sánchez (Guadalajara, 1955) sobre Lo inexplicable (Planeta), la decimosexta novela en la trayectoria de esta escritora y académica.

“Lo que he escrito es una fábula para abrir otras posibilidades narrativas que abarquen esta sensación de lo que los tiempos traen”, continúa en alusión a la extrañeza que le provoca la disolución de la realidad que caracteriza este siglo XXI. “Esa es mi inquietud, que me ha llevado a indagar, a través de la reencarnación, en la posibilidad o la creencia de que no somos seres absolutos, sino que somos productos del devenir humano”.

Pero no es una cuestión religiosa (“ahora mismo hay una corriente espiritual, en la que yo no estoy, porque me parece que la religión con sus dogmas nos limita y nos dirige”, critica), sino cada vez más presente en la ciencia: “Hay elementos que se están reencarnando en nosotros aunque no lo sepamos, en nuestro ADN, en nuestro carácter”, reflexiona al hablar de algo tan inasible como el alma, “que es casi nada” en la descripción de Luis Vives que sirve de oculto y poético leitmotiv a su novela.

“El realismo pierde importancia porque literariamente, filosóficamente, hay otras cosas”

“En el fondo, cuando la escribía me parecía que ese lugar indefinido en el que está Hugo (el niño que muere y cuya conciencia pervive en el piso de su familia) es en el que estamos todos. Y él se pregunta qué es él y qué está haciendo ahí. Necesita saber”, analiza ante el carácter de “thriller metafísico” que, según la definición de un lector italiano, tiene Lo inexplicable .

“Ya en el 2008, cuando escribí Presentimientos , leí mucho sobre la mente y el cerebro porque me parecía que vivíamos, que vivimos, en dos realidades paralelas, la vigilia y el sueño”, apunta la autora sobre su obsesión por el tiempo, “un concepto tan evanescente, tan raro y tan inventado que no sabemos lo que es”, y el espacio, que considera fundamental en su obra.

“Después de escribir tanto, he pensado que la razón por la que me atrae esa mancha, ese punto de rareza, es mi propia personalidad, porque siempre me he sentido un poco extraña, un poco en el margen. Y me ha gustado mucho, dentro de todo lo que me ha gustado en literatura, una corriente que parece que ya no existe y que para mí es tremendamente interesante. Y es la literatura que toca profundamente la rareza, pero sin ser de género”, expone Clara Sánchez, con La metamorfosis , de Kafka; Dr. Jekyll y Mr. Hyde , de Stevenson, u Otra vuelta de tuerca , de Henry James, como principales referentes. “Que además son novelas pequeñitas, no sé por qué. Y siguen en la vanguardia de lo que estamos viviendo ahora mismo”, añade.

“Siempre me he sentido un poco extraña y por eso me ha atraído la rareza en la literatura”

La autora castellana se siente identificada con estos clásicos porque descubrieron lo que había más allá de las apariencias: “La sensación que tengo, y de ahí surge esta novela, es que nos estamos aferrando a una realidad que ya está dejando de existir, que está muy manoseada, porque las inquietudes científicas y filosóficas van por otro lado. Porque existe la física cuántica, la física de partículas, y nos están diciendo que esta realidad que vemos es fruto de nuestra construcción mental, que no es así... O sea, se ha abierto todo un panorama, que está en el acervo popular, que nos presenta otro tipo de realidad. Y yo creo que ya el realismo de esta mesa, esta silla, está dejando de... Sí, es importante, pero para mí literariamente, filosóficamente, ya está dejando de tener importancia, porque hay otras cosas”.

Y concluye que todo esto viene de antiguo, como recoge la cita, del siglo XVII, con la que se abre su libro: “Al fin los mortales pueden ser, por así decirlo, como dioses si son capaces de ver cerca y lejos, aquí y en todas partes”, del poeta neerlandés Constantijn Huygens.

Julio Antonio Hurtado Diaz

Licenciado en Filología y Periodismo y posgraduado en Crítica Literaria, sigue la actualidad cultural en Madrid