La OTAN acoge con “satisfacción” el acuerdo de EE UU y Dinamarca sobre Groenlandia

calendar_today 19.09.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Europa ha acogido con cautela el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que ha alcanzado un acuerdo con Dinamarca sobre Groenlandia, una de las cuestiones que más han tensado las relaciones de Washington con la UE y la OTAN en los últimos tiempos. A la espera de que el pacto sea firmado, algo que se prevé suceda en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York la semana que viene, las escasas reacciones oficiales, y lo parco de las mismas, muestran la reserva que genera en el Viejo Continente un acuerdo del que apenas se conocen detalles y que a priori no parece cambiar el statu quo, pero que puede marcar profundamente el futuro de las relaciones con el bloque europeo y en el seno de la OTAN.

“Acogemos con satisfacción el anuncio de que Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmarán próximamente un acuerdo. El Ártico y el Atlántico Norte son fundamentales para nuestra seguridad colectiva y este acuerdo contribuirá a fomentar la seguridad, la estabilidad y la cooperación en esta región vital. La OTAN seguirá haciendo su parte para reforzar la seguridad en el Ártico”, se ha limitado a decir la portavoz de la Alianza Atlántica, Allison Hart, en un comunicado en el que tampoco se abunda en qué cambia el acuerdo.

Aunque las negociaciones políticas se han realizado de manera bilateral —o trilateral, dado que también participaron las autoridades de Groenlandia— entre Estados Unidos y Dinamarca, la OTAN ha tenido un papel central en el acuerdo ahora anunciado. Fue gracias a la mediación de su secretario general, Mark Rutte, uno de los pocos políticos europeos que parece sabe manejar —a base de halagos a menudo sonrojantes— al volátil Trump, que se logró un “principio de acuerdo” en enero durante el Foro de Davos que ha redundado en el anuncio ahora realizado.

Sin entrar tampoco en detalles, el ministro de Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, uno de los artífices del acuerdo que comenzó a negociar en enero bajo la máxima discreción, ha reivindicado un anuncio “importante en un momento en que la situación de la política de seguridad en el Ártico también ha cambiado”, según ha dicho en sus redes sociales.

En el mismo sentido se ha expresado el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, para quien el acuerdo “es un paso importante hacia una mayor seguridad en el Ártico y en el Atlántico Norte”, dado que “una cooperación transatlántica más fuerte en esas regiones estratégicamente vitales es esencial para la seguridad de Europa y de toda la OTAN”.

The expected agreement between Greenland, Denmark and the United States is an important step towards stronger security in the Arctic and the North Atlantic.

I welcome the leadership of @POTUS Donald Trump, 🇩🇰 @Statsmin Mette Frederiksen and Greenland’s Chairman of…

— Gitanas Nausėda (@GitanasNauseda) September 19, 2026

Nauseda participó, el lunes, en una Cumbre Europea del Ártico en Finlandia en la que 12 países reclamaron que se trate esta región como una “frontera estratégica” de Europa. Allí, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dio a entender que pese a los contratiempos —durante la cumbre de la OTAN en Ankara en junio Trump volvió a retomar sus amenazas de hacerse con Groenlandia— se estaba ya cerca de un acuerdo.

“El grupo de trabajo sigue trabajando (…) pero soy bastante optimista de que lograremos encontrar un camino y creo que ya estamos viendo señales muy claras”, dijo cuatro días antes de que Trump anunciara que se había llegado ya a dicho acuerdo.

A la cita en la ciudad lapona de Rovaniemi acudieron en nombre de la UE la alta representante para Política Exterior, Kaja Kallas, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien recordó, en una poco velada alusión a las tensiones en torno a Groenlandia, que “la soberanía y el respeto de la integridad territorial ya no pueden darse por sentados”. Ambos participarán la semana que viene, al igual que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la Asamblea General de la ONU donde se prevé la firma del acuerdo sobre la isla ártica. Sin embargo, por el momento ninguno se ha pronunciado sobre el mismo, escudándose en que el acuerdo debe aún ser firmado.