La mitología del eclipse solar total del 12 de agosto: ¿Qué pensaban las antiguas sociedades sobre el evento astronómico?

calendar_today 08.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Los grandes avances de la ciencia en los últimos siglos ofrecen las respuestas lógicas y coherentes a algunos de los eventos astronómicos que llevan con la humanidad toda la vida. Pero esto no ha sido siempre así y las diversas sociedades antiguas lo explicaron con sus dioses. Por ejemplo, en la mitología china, se creía que un dragón celestial se comía el sol; en la nórdica, se tomaba como una amenaza y la llegada del Ragnarok, es decir, del fin del mundo.

No es de extrañar estas creencias, aunque hoy suenen ilógicas en las sociedades avanzadas tecnológicamente, pero que la Luna consiga tapar el Sol en su momento provocaba miedo e incertidumbre y se interpretaban como un cambio en el orden cósmico. Por ello, los eclipses solares, así como cualquier evento astronómico, reflejan unas de las grandes transformaciones de la intelectualidad humana.

Los distintos relatos mitológicos: del hinduismo a China

En la mitología nórdica, el eclipse solar se relacionaba con la amenaza de la destrucción del mundo. Se basaban en dos lobos: Sköll y Hati, hijos del gigante Fenrir, quien a su vez es hijo del dios engañador Loki y la gigante Angrboda. Estos animales fueron creados por los dioses para encontrar el equilibrio entre la luz guiadora y la noche y encomendados con la misión de perseguir al sol y la luna con la recompensa de devorar los cuerpos celestiales si lo conseguían alcanzar.

En un eclipse, tanto en solares como en lunares, lo que sucedía era que uno de los dos llegaba a alcanzar a su presa, lo que generaba un terror profundo en la humanidad. Llegados a este punto, creían que hacer ruido en zonas de gran altura alejaría a los carnívoros. Si no conseguían evitarlo, alcanzarían el Ragnarok, el apocalipsis en la mitología nórdica. Con los lobos terminando su tarea, la oscuridad y el frío llenarían el corazón de los hombres y de los dioses, comenzando su destrucción. De esta manera, el evento astronómico puede interpretarse desde la creencia de los pueblos del norte como un ciclo constante de vida y muerte.

En la mitología china, el relato más extendido atribuye el eclipse solar a un dragón que devoraba el sol y alteraba el orden cósmico. Hasta tal punto que la palabra china más antigua para denominar el eclipse es shíh, la cual se puede traducir como 'comer'. Y al igual que los nórdicos, también los chinos empleaban el ruido para asustar al dragón y hacerle "escupir" la estrella madre.

Los hindúes creían que la cabeza cortada del inmortal demonio Rahu perseguía a la luna y al sol como venganza cósmica contra la diosa Mohini. Según esta creencia, cuando los conseguía comer era cuando sucedía el eclipse, pero como no tenía cuerpo, salía por donde estaría el cuello. Por otra parte, los egipcios tomaban el fenómeno como señal de que Apep, la serpiente del caos, que atacaba siempre a Ra, iba ganando la batalla. Para ayudar al dios del sol, los sacerdotes realizaban rituales.

Por último, los incas lo consideraban un ataque de ira del dios del sol y ayunaban y realizaban sacrificios para calmarlo, y los mayas, que eran capaces de predecirlo gracias a sus avanzados conocimientos astronómicos y matemáticos, lo asociaban con la muerte de Kinich Ahau (Señor del ojo del Sol), el dios solar del panteón maya.

Más de 5.000 años del primer eclipse registrado de la historia

En cuanto a la historia del fenómeno, el registro más antiguo conocido de un eclipse solar supuestamente se pudo haber remontado a más de 5.000 años atrás en Loughcrew, Irlanda. El complejo megalítico contiene varias piedras grabadas con espirales, rombos y círculos concéntricos de significado incierto. En el mismo lugar también se encontraron los restos carbonizados de 50 individuos. Los informes del irlandés Paul Griffin hablan de haber sido sacrificados en un ritual durante el eclipse, pero algunos profesionales ponen en duda las palabras del arqueoastrónomo.

Por otra parte, en 2.134 a. C., la cultura china fue testigo de un trágico eclipse solar que se llevó la vida de dos astrónomos, Hi y Ho, por fallar en la predicción del evento. Este episodio fue recogido en un antiguo documento llamado Shu Ching, en el que se afirma que "el sol y la luna no se unieron armónicamente". Además, en la antigua ciudad portuaria de Ugarit, descubierta en lo que hoy es Siria en 1928, se encontró lo que es la primera inscripción astronómica en tablilla de la que se tiene registro y que data del año 1375 a. C.