La misión de la OEA afirmó que las “grandes reformas” que necesita Bolivia deben surgir del diálogo

calendar_today 31.07.2026 - person  - timer ~4 Minutos

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, habla durante una rueda de prensa en una visita para verificar la situación en el país tras las protestas de mayo y junio que mantuvieron cercadas a algunas ciudades, este miércoles, en La Paz (Bolivia). EFE/ Gabriel Márquez

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, habla durante una rueda de prensa en una visita para verificar la situación en el país tras las protestas de mayo y junio que mantuvieron cercadas a algunas ciudades, este miércoles, en La Paz (Bolivia). EFE/ Gabriel Márquez

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, afirmó el jueves que Bolivia requiere “grandes reformas” surgidas de “un gran diálogo”, al finalizar la visita de una misión del organismo que investigó las protestas ocurridas entre mayo y junio en el país andino.

Durante una conferencia en Santa Cruz, Ramdin estuvo acompañado por el presidente boliviano Rodrigo Paz, el canciller de Panamá Javier Martínez-Acha, y altos funcionarios y diplomáticos de Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay que integraron la Misión de Alto Nivel iniciada el miércoles en La Paz.

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El secretario general reconoció que, dadas las circunstancias sociales y económicas actuales, “no siempre es fácil conseguir resultados a corto plazo”, aunque subrayó que Bolivia “tiene oportunidades únicas” para avanzar.

“Las grandes reformas en favor de todo el pueblo de Bolivia son tan necesarias como posibles. Y una gran reforma necesita un gran diálogo. Por ejemplo, si se requiere acordar nuevas leyes, será necesario construir consensos entre tantas miradas distintas que hemos podido escuchar”, expresó.

Entre mayo y junio, la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz “Tupaj Katari” y la Central Obrera Boliviana (COB) encabezaron bloqueos de carreteras, principalmente en el este y centro del país, con el apoyo de grupos afines al ex presidente Evo Morales. Las protestas exigían la renuncia de Paz y provocaron desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en varias ciudades, con un saldo de 16 muertes—13 de ellos por falta de atención médica— y pérdidas económicas superiores a USD 3.000 millones.

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Personal militar despeja una carretera para eliminar los bloqueos, después de que el presidente boliviano, Rodrigo Paz, declaró el estado de emergencia en todo el país tras semanas de violencia y bloqueos, en Cochabamba, Bolivia. 20 de junio de 2026 (REUTERS/Patricia Pinto)
Personal militar despeja una carretera para eliminar los bloqueos, después de que el presidente boliviano, Rodrigo Paz, declaró el estado de emergencia en todo el país tras semanas de violencia y bloqueos, en Cochabamba, Bolivia. 20 de junio de 2026 (REUTERS/Patricia Pinto)

Tras alcanzar acuerdos con sectores como la COB, Paz decretó el 20 de junio el estado de excepción, lo que permitió el despliegue de la Policía y el Ejército en las carreteras para garantizar la circulación.

“Lamentamos lo que vivieron en mayo y junio. Hemos visto las imágenes de los bloqueos, amenazas a la infraestructura y disrupción a servicios esenciales, pero esa no es la Bolivia que conocemos”, manifestó Ramdin. En ese sentido, destacó que, luego de reunirse con autoridades y representantes de distintos sectores, la misión concluyó que “nadie quiere que esas imágenes se repitan, porque el costo social, económico, financiero, personal y reputacional para Bolivia ha sido muy alto, y tomará tiempo repararlo”.

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El secretario general instó a los actores institucionales a “abrir puertas a todos los sectores y posiciones políticas para construir juntos los caminos hacia el desarrollo” y confió en que “cada movimiento respete la Constitución y los resultados de las elecciones”. Además, ratificó el respaldo de la OEA al Gobierno de Paz y al pueblo boliviano, además de anunciar la presentación de un informe escrito sobre la visita ante el Consejo Permanente del organismo.

Por su parte, Paz advirtió que lo sucedido en Bolivia podría repetirse en otros países y alertó que la “democracia hemisférica está en peligro”, señalando que “no a todos les gusta que los países tengan democracias”. El mandatario agradeció a la OEA por su labor en defensa de la democracia.

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El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, fue captado el 27 de julio, al saludar a su llegada a la base militar anexa al aeropuerto internacional Jorge Chávez, para asistir a la investidura de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, en Lima (Perú) (EFE/Germán Falcón)
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, fue captado el 27 de julio, al saludar a su llegada a la base militar anexa al aeropuerto internacional Jorge Chávez, para asistir a la investidura de la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, en Lima (Perú) (EFE/Germán Falcón)

La Misión de Alto Nivel que visitó Bolivia destacó el miércoles el “diálogo franco y abierto” mantenido con autoridades y representantes de diversos sectores. El canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha, leyó un comunicado en el que la misión destacó “el diálogo franco y abierto sostenido con distintos sectores que expresaron sus diversas experiencias, puntos de vista y aspiraciones para Bolivia”.

El texto subrayó que las conversaciones “fueron, sin excepción, abiertas, constructivas y de buena fe”, y adelantó que las propuestas concretas planteadas por los actores sociales “serán recogidas en el informe de esta Misión”.

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La delegación incluyó altos funcionarios y diplomáticos de Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, Perú y Uruguay, quienes se reunieron con autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, así como con representantes de organizaciones sociales, indígenas, campesinas, sindicatos obreros, sectores empresariales, transportistas y medios de comunicación.

(Con información de EFE)