La Junta de Castilla y León desmantela las torres de vigilancia forestal en Segovia y las sustituye por “casetas de obra”: “Ha afectado en el incendio de Brieva”

calendar_today 29.07.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Bomberos forestales actúan ante un incendio. (EFE/ Quique García)

Bomberos forestales actúan ante un incendio. (EFE/ Quique García)

España vive sus peores incendios desde que se tienen registros y el fuego vuelve a ensañarse este año con Castilla y León, un territorio que hace apenas un año vio cómo las llamas arrasaron con uno de los patrimonios naturales de nuestro país. Que el fuego es más frecuente y más agresivo cada año es una realidad de la que vienen advirtiendo los científicos en todos sus informes, en los que se resalta que la mejor forma de enfrentarse a los incendios es la prevención. Y es por eso que la crítica de los ciudadanos y los profesionales se fija en la falta de gestión por parte de las administraciones autonómicas, quienes tienen la competencia en la prevención de incendios.

Y precisamente el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco ha vuelto a tropezar con la misma piedra: la falta de medios. La Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León (ATIFCyL) denuncia que la Junta de Castilla y León lleva desde 2023 desmantelando sus torres de vigilancia, estructuras estratégicas que permiten monitorizar miles de hectáreas de bosque.

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Un desmantelamiento, denuncia un portavoz de la asociación en una conversación con Infobae, que no solo ha afectado a los trabajadores de incendios vigilantes que perdieron su puesto de trabajo, sino que podría haber evitado las consecuencias del último incendio en la localidad segoviana de Brieva, que afectó a 3.181 hectáreas en el término municipal —casi mil de ellas de masa arbolada—. El fuego se originó el pasado 20 de julio a las 15.29 horas por causas que todavía se investigan y obligó a evacuar hasta ocho localidades, con alrededor de 450 habitantes.

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Con la ayuda de una grúa de gran tamaño, operarios desmantelan la histórica torre de vigilancia de incendios forestales en Tolocirio, Segovia. La estructura es cuidadosamente levantada y depositada en el suelo.

La vigilancia, explican los profesionales, es el “primer eslabón” en la lucha contra los incendios forestales. Una red de puestos de vigilancia bien dimensionada que consiga abarcar todo el territorio desde lugares estratégicos con visibilidad directa es imprescindible para la detección temprana de los conatos (intento de un incendio). “Cuanto antes se detectan, antes se pueden enviar los medios de extinción, evitando así que los conatos se conviertan en incendios y/o grandes incendios”, explica.

La denuncia ya se hizo pública hace un año a través de otro comunicado publicado por la Asociación para la Recuperación del Bosque (en sus siglas, ARBA), que aseguró que tan solo quedaban en pie 10 de las 23 torres existentes desde 2024. “En su lugar, han construido siete casetas de obra desde donde, con cámaras a ras de suelo, se ‘vigilan los fuegos’”, ironizaron desde la plataforma. Actualmente, según cifras facilitadas por ATIF, en Segovia quedan en pie siete torres, siete casetas provisionales.

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Torre desmantalada de Castroserna/ Caseta provisional (desde 2024 hasta hoy) en Valdevacas (Segovia) - (Imágenes facilitadas por ATIFCyL)
Torre desmantalada de Castroserna/ Caseta provisional (desde 2024 hasta hoy) en Valdevacas (Segovia) - (Imágenes facilitadas por ATIFCyL)

La vigilancia en caseta, además de ser deficiente por la falta de altura (necesita estar en zonas con poca vegetación) y muchos ángulos ciegos, supone jornadas más duras para los vigilantes, que ya de por sí, en el caso de las torres, cubren los 7 días de la semana en turnos de 10 horas al día.

La Conferencia General de Trabajadores también lleva denunciando desde 2024 que la consejería de Medioambiente, que entonces dirigía Juan Carlos Suárez-Quiñones, decidió sustituir a los trabajadores que se encargaban de la vigilancia de incendios por una red de cámaras de vídeo “que ha demostrado su ineficacia al no ser capaces de detectar de manera autónoma ningún incendio”.

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Las críticas de los sindicatos y profesionales no se limitan a la vigilancia. Todos ellos denuncian que falta personal, que por ello deben doblar turnos y que todavía quedan pagos pendientes por salidas realizadas durante la campaña anterior. A esta situación se le añade la falta de recursos materiales, con equipos de protección individual que están caducados.

Mapa de las torres que quedaron abiertas en 2024 y las que han cerrado para su desmantelamiento (con cruces rojas las cerradas). (Junta de Castilla y León/ ATIFCyL)
Mapa de las torres que quedaron abiertas en 2024 y las que han cerrado para su desmantelamiento (con cruces rojas las cerradas). (Junta de Castilla y León/ ATIFCyL)

Infobae ha pedido un comentario a la Consejería de Medioambiente de la Junta de Castilla y León, pero en el momento de publicación de esta pieza, no ha obtenido respuesta. En declaraciones a los medios el pasado mes de mayo, la Junta sí desmintió que no se hubiesen reforzado los medios desde los incendios en León. Así lo afirmó Suárez-Quiñones, quien aseguró el pasado mes de mayo que el gobierno autonómico había multiplicado “por dos” los medios de los que dispone el operativo contra incendios “desde 2021″, tanto en su plantilla como en sus medios. Asimismo, aseguró que el personal de las torres ahora trabaja todo el año, mientras que antes solo lo hacía unos pocos meses.

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