13 de julio 2026, 12:42hs

Maradona, a punto de consumar su obra maestra ante Inglaterra en México 86, con una camiseta con una historia especial. Foto: AFP
Argentina volverá a cruzarse con Inglaterra en una Copa del Mundo y, una vez más, lo hará con una camiseta azul. Si de por sí el duelo con los ingleses en una instancia decisiva, como lo es la semifinal del Mundial 2026, ya tiene su morbo; el hecho de que sea a 40 años del épico partido en el Azteca, de la Mano de Dios y del Gol del Siglo, lo potencian.
Para esta ocasión, la marca que viste a la Selección Argentina tiene muy bien provista a su utilería con camisetas, remeras de entrenamiento, chombas de salida, etc. Pero cuatro décadas atrás no fue precisamente así y detrás de la camiseta azul con la que Diego Maradona le metió dos goles antológicos a los ingleses, hay una increíble historia.
Una historia que incluye una obsesión del entrenador de entonces (Carlos Bilardo), una gran falta de previsión pero, al mismo tiempo, una alta capacidad para resolver el problema. Un “lo atamo’ con alambre” textil, muy argento.
La historia arranca en Buenos Aires, cuando en la planificación de Bilardo había más que dibujos tácticos y estrategia de juego: la mayoría de los partidos se iba a jugar al mediodía, en pleno verano mexicano, y en una ciudad, el DF, que se encuentra a 2.200 metros de altura sobre el nivel del mar.
Había que adaptarse, lo que no sería un problema, dado que el seleccionado llegó a México, a la concentración del Club América, con suficiente anticipación para no sufrir sobresaltos con la altitud. Pero esto, combinado con el calor y el efecto del sol, repercutiría inevitablemente en el físico de sus jugadores.
Por eso, Bilardo le pidió a la gente de Le Coq Sportif, la marca que vestía a la Selección, que diseñara camisetas especiales. Éstas debían ser de una tela muy liviana y tener pequeños agujeritos, para que no se concentre la transpiración y no se convierta en una indumentaria calurosa y pesada.

Diego Maradona es marcado por Steve Hodge, jugador de Inglaterra con el que intercambió la camiseta luego del partido. Foto: AFP
La empresa cumplió con el Doctor, pero solo con la camiseta titular, la celeste y blanca. La azul era de algodón. Y esa fue la que usó en los octavos de final ante Uruguay, con victoria 1-0.
Bilardo, cabulero como es, podría haber aceptado que unos días después, cuando la FIFA indicó que Argentina jugara ante Inglaterra también de azul, su equipo saliera con exactamente la misma camiseta.
Pero más allá de sus cábalas, el DT era estratega: ante Uruguay se jugó a la tarde y en Puebla, con menos calor y humedad que la que habría en el Azteca contra los ingleses, el 22 de junio de 1986 al mediodía. Entonces, era imperativo cambiar de camiseta y tener una igual que la titular, pero azul.
La 10 con la que Maradona le hizo los dos goles a los ingleses en 1986. El número plateado, que fue estampado de apuro, eran de una camiseta de fútbol americano. Foto: Sotheby's / AFP
“Imposible hacerlas en tan poco tiempo”, le dijeron a Bilardo tres días antes del domingo, día del partido. Entonces, ordenó ir a comprar a una casa de deportes cualquiera un juego de camisetas de esa misma marca, de color azul y más liviana.
Contrarreloj, Rubén Moschella, gerente administrativo de la AFA, fue a recorrer el DF mexicano en busca de esas camisetas. Entró en seis casas de deportes, en cuatro fracasó en su búsqueda y en dos consiguió algo que podría conformar a Bilardo.
Cuando volvió a la concentración del América, Bilardo no aprobaba ninguna de las dos, ya que no eran ni tan livianas ni aireadas. Ni siquiera eran originales, ya que en su etiqueta interna decía “Hecho en México”.
El frente de la camiseta que usó Argentina contra Inglaterra en el 86: el gallito de Le Coq Sportif se sale del triángulo y al escudo de la AFA le faltan los laureles. Foto: Sotheby's / AFP
El cónclave, del que también participaban el ayudante de Bilardo, Carlos Pachamé, y el utilero Rubén Benrós, no llegaba a una decisión y el tiempo apremiaba, ya que las camisetas no tenían número ni el escudo de la AFA, algo que a las apuradas unas costureras puestas por el club América se encargaron de bordar.
Y fue Diego Maradona el que apareció en escena y, como después hizo en la cancha, resolvió la cuestión: tomó las dos camisetas, las miró, las tocó y eligió una, la que quedó en la historia.
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La leyenda asegura que dijo: “Con ésta le ganamos a Inglaterra”. Esa leyenda refiere a que Diego hablaba de la camiseta aunque, tal vez, hablaba de su mano izquierda, con la que estaba palpando la tela.