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El primer ministro canadiense Mark Carney, ya puede presumir de una primera victoria en la contienda comercial y diplomática que mantiene con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En estos momentos, la economía canadiense lo está haciendo mucho mejor que la estadounidense.
De acuerdo con los últimos datos publicados el viernes por la oficina estadística de Canadá, el PIB aceleró un 3,3% en el segundo trimestre, saliendo así de un periodo de estancamiento. La expansión fue sostenida por el incremento de las exportaciones, el gasto de los hogares y las inversiones empresariales. Es, además, el ritmo más elevado desde el 2023.
Washington, en cambio, cuenta con unos datos en la actualidad más débiles. Pese a que Trump ha repetido que el país registra “un fuerte crecimiento”, la realidad es que desde su mandato el país anota registros mucho más bajos que los de su antecesor, Joe Biden. A día de hoy, el PIB real de EE.UU. está creciendo a un ritmo anual del 1,5%, según la segunda estimación del Bureau of Economic Analysis (BEA), publicada el 26 de agosto. La mitad que Canadá.
Es verdad que la economía estadounidense cuenta con una demanda interna muy fuerte y son las importaciones las que restan crecimiento a su riqueza producida. Pero el dato refleja que Canadá, en estos momentos, corre más del doble que EE.UU., por mucho que el magnate insista en calificarlo de un “no Estado” y le provoque cambiando por decreto hasta el nombre de sus lagos.
En esta pugna entre los dos vecinos habrá que ver cómo impactará la guerra arancelaria. Las nuevas tarifas del 50% sobre bienes canadienses por valor de 20.000 millones de dólares entraron en vigor el pasado sábado, después de que se rompieran las conversaciones comerciales entre ambos países. Canadá planea responder con gravámenes de represalia el 8 de septiembre, mientras que el presidente Trump ha amenazado con elevar los aranceles sobre vehículos y piezas fabricados en Canadá al 50% el 1 de enero.
Según el banco BMO, los derechos de aduana de Washington pueden recortar medio punto el crecimiento del PIB canadiense. Por su parte, Canadá representa en torno al 15% del total de exportaciones estadounidenses y las represalias de Carney podrían suponer también un impacto, aunque algo menor, de unas décimas de punto sobre el crecimiento anual del PIB americano. Pero EE.UU., con una deuda de 40 billones de dólares, tiene varios frentes abiertos por resolver.

En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.