En junio de 1970, The Kinks estaban a punto de publicar una canción que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes clásicos de su carrera. El tema se llamaba Lola y contaba el encuentro de un joven con una misteriosa mujer en un club del Soho londinense. Alcohol, fiesta, deseo sexual… La canción lo tenía todo para escandalizar a la radio británica, pero no fue esa parte de la letra la que terminó censurada.
Para la BBC, el problema estaba en la Coca-Cola. La versión original de la canción de la banda inglesa contenía una referencia explícita a esta marca estadounidense. La emisora pública británica seguía unas normas estrictas sobre publicidad y referencias comerciales, así que tomó una decisión: impedir la emisión de la grabación en su canal de radio.
A la banda no le quedó más remedio que buscar una solución, que pasó por movilizar a Ray Davies desde Estados Unidos, donde The Kinks andaba de gira, hasta Reino Unido. Así, el cantante viajó una distancia de unos 5.570 kilómetros entre Nueva York y Londres, interrumpiendo momentáneamente los conciertos en Norteamérica, para cambiar un par de palabras.
Una vez en el estudio, el mayor de los Davies se puso manos a la obra, y cambió la referencia a la marca de refrescos por otras dos palabras que sonaban parecido y no cambiaban el significado de la letra: “cherry cola” (refresco de cereza). Esta pequeña modificación permitió preparar una versión del single apta para la emisión radiofónica británica. El álbum, en cambio, conservó la versión en estéreo con la expresión original.
El esfuerzo que supuso el viaje de Ray al otro lado del charco para cantar “cherry-cola” tuvo su recompensa. Lola llegó al número dos de las listas británicas y al número nueve en Estados Unidos. Para The Kinks, el lanzamiento de esta canción significó recuperar una presencia comercial que habían perdido durante los años anteriores.
Para entender la importancia que tuvo Lola hay que tener en cuenta el momento que atravesaba la banda. The Kinks había alcanzado el éxito internacional a mediados de los años 60 con canciones como You Really Got Me o Sunny Afternoon, pero su situación cambió en los años posteriores. La prohibición que les impidió actuar en Estados Unidos entre 1965 y 1969 había frenado su expansión al otro lado del Atlántico, mientras que Ray Davies había empezado a escribir canciones más centradas en la sociedad británica y los cambios que estaba viviendo el país.
Lola supuso una especie de regreso a los grandes éxitos de la banda. El tema formó parte del álbum Lola Versus Powerman and the Moneygoround, Part One (1970), un disco en el que el compositor criticaba abiertamente a la industria musical y a quienes controlaban el negocio.