El incendio forestal declarado en la Vall d'Uixó continúa activo, dejando tras de sí un paisaje desolador que ya alcanza las 7.200 hectáreas afectadas, según ha confirmado este lunes el conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama. Las autoridades han señalado este lunes que tanto las evacuaciones de diversos barrios como el confinamiento general de la población se mantendrán por el momento para garantizar la seguridad ante posibles cambios de viento mientras 30 medios aéreos trabajan en las labores de extinción.
La cronología de las llamas, declaradas el sábado, muestra una evolución vertiginosa. Eva Borja, vecina del municipio, relata a 20minutos que lo que empezó como una "columna de humo pequeñita" alrededor de las 10:30 horas de la mañana del sábado se transformó en apenas dos horas en un frente "muy, muy grande", con "varios puntos de humo". "Era una línea de fuego que iba de este a oeste con una rapidez brutal, increíble", explica Eva, destacando que el viento de poniente y sus constantes giros terminaron por devorar parajes emblemáticos del monte aledaño al municipio.
El fuego ha obligado a desalojar a más de 16.000 personas de 18 localidades, junto al confinamiento de 64.000 personas. Los primeros evacuados fueron los residentes de las zonas más próximas al monte, como el barrio Carbonaire, donde la jornada fue muy intensa. Jorge Castelló, cuya vivienda se encuentra "a apenas 300 metros de donde se descontroló el fuego", recuerda que pasaron horas de angustia antes de la evacuación oficial. "Pasamos todo el día con la manguera desde la terraza, intentando refrescar la casa y el barranco antes de que llegaran las llamas", comenta este vecino, quien finalmente fue desalojado por la noche y ha pasado los últimos días en casa de sus padres, también vecinos de la Vall d'Uixó.
Desde el ámbito institucional, Marc Seguer, concejal de Medio Ambiente y afectado también por los desalojos, describe a este medio una situación de calma tras una noche sin incidentes graves en la localidad. "No hay peligro para la población, simplemente porque se ha quemado prácticamente toda la zona de montaña que teníamos en el término municipal", explica. Sin embargo, advierte que el incendio sigue avanzando por el interior de la Sierra de Espadán, concretamente en la zona de Tales.
El conseller de Emergencias de la Generalitat, Juan Carlos Valderrama, ha señalado a À Punt que se ha producido un rebrote en la zona de Eslida, donde se centran los medios por un "riesgo importante de propagación". El conseller ha asegurado que se ha logrado contener "la propagación previsible" que podía tener un incendio de estas características.
Desde el Ayuntamiento de la Vall, Seguer ha asegurado que la prioridad municipal es ahora "transmitir tranquilidad" y coordinar la atención a las personas desplazadas en centros sociales y localidades vecinas. Uno de los mayores problemas actuales es la calidad del aire. El concejal ha recomendado a la ciudadanía "estar cuanto menos tiempo posible fuera de casa" y "utilizar mascarilla, sobre todo FFP2" debido a la "alta concentración de partículas y ceniza en suspensión". "Han bajado las presiones y se ve que estamos rodeando de humo", expone.
Eva Borja refuerza esta sensación al describir las calles de la Vall este lunes: "Poca gente por la calle, casi todos los comercios cerrados salvo farmacias y tiendas de alimentos, ceniza por todas partes... recuerda un poco a la Covid". Según relata la vecina, la situación es tal que "ahora no se ve ninguna columna de fuego ni dónde está el incendio, pero nos está viniendo todo el humo", lo que impide a la población evadirse de la tragedia ya que "se huele mucho, entonces no acabas de desconectar todo el tiempo". "El humo está todo el rato recordándote que se ha quemado el monte", resume.
Pese a la magnitud de la tragedia, los testimonios coinciden en valorar la respuesta de los efectivos de emergencia. Jorge destaca que los bomberos se pusieron "muy serios" para impedir que las llamas alcanzaran las viviendas, logrando salvar el barrio Carbonaire sin daños materiales, y agradece a las fuerzas y cuerpos de seguridad la ayuda brindada cuando tuvo que visitar su domicilio por un medicamento. Por su parte, Eva asegura que las autoridades "han reaccionado muy rápido, muy bien, han sido muy eficaces en las evacuaciones y los confinamientos" y ha destacado que les hayan "mantenido informadas en todo momento".
La situación sigue siendo crítica y las autoridades insisten en que la población respete estrictamente las restricciones de movimiento. Como señala Seguer, "aunque se trabaje para volver a la normalidad, esta tardará mucho en volver" debido a la vasta superficie de término municipal que ha quedado reducida a cenizas.