En tiempos en los que buscar alternativas económicas se volvió fundamental para cuidar el bolsillo, algunas recetas tradicionales recuperan protagonismo.
Dentro de esas opciones aparece una achura muy presente en la cocina de las abuelas, capaz de transformarse en guisos, estofados, cazuelas y hasta platos fríos.
Para aquellos prejuiciosos al aspecto, el secreto está en realizar una buena limpieza y cocción previa para conseguir una textura tierna y un sabor agradable.
Se trata del mondongo, nombre con el que habitualmente se conoce en Argentina a determinadas partes del estómago de la vaca. Es un alimento de larga tradición en la gastronomía local y suele estar asociado a recetas abundantes, especialmente durante los meses más fríos.
Una de sus principales virtudes es su versatilidad. Después de limpiarlo y cocinarlo correctamente, puede cortarse en tiras, cuadrados o trozos pequeños y combinarse con verduras, legumbres, salsas y diferentes condimentos. Su textura particular permite que absorba muy bien los sabores de cada preparación.
Desde el punto de vista nutricional, aporta proteínas, vitaminas del grupo B y minerales como hierro, fósforo y zinc. Como ocurre con otras achuras, su composición puede variar y conviene incorporarlo dentro de una alimentación equilibrada, acompañado de vegetales y otros ingredientes frescos.
Cuenta DNI es la billetera digital de Banco Provincia y posee diferentes beneficios para sus usuarios. Entre ellos se encuentran las promociones en comercios de cercanía del rubro alimentos.
De lunes a viernes permiten acceder a un 20% de ahorro en carnicerías, mercaderías y granjas, sujeto a las condiciones y topes establecidos para el beneficio vigente.
Por ejemplo, si el kilo de mondongo cuesta $8.000, el 20% equivale a $1.600 de descuento. De esta manera, aplicando la promoción, el valor final queda en $6.400.
Cabe destacar que, para acceder al reintegro, la compra debe realizarse en comercios adheridos y mediante la modalidad de pago: QR. Además, es importante consultar previamente los días de vigencia y el tope de reintegro correspondiente.
Antes de incorporarlo a cualquier receta, es fundamental limpiar muy bien el mondongo. Primero se recomienda enjuagarlo varias veces con abundante agua fría y retirar cualquier resto o exceso de grasa visible.
Luego, puede colocarse en un recipiente con agua y un chorrito de vinagre o jugo de limón durante unos minutos. Después hay que volver a enjuagarlo. Este procedimiento ayuda con la limpieza y a suavizar su aroma característico.
Finalmente, se puede realizar una precocción en abundante agua, que también puede aromatizarse con laurel, cebolla u otras verduras. El objetivo es conseguir que quede tierno antes de incorporarlo a la preparación definitiva. El tiempo dependerá del tamaño de las piezas y del método de cocción elegido.