Actualizado Sábado, 18 julio 2026 - 01:17
La relación entre Junts y Pedro Sánchez se encuentra en un punto de no retorno y la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la Ley de Amnistía y favorece un eventual regreso de Carles Puigdemont a España nueve años después de su fuga no ha hecho cambiar de parecer a la formación independentista.
"¿Esto allana volver con el PSOE? No". Así de tajantes se muestran fuentes de la dirección de Junts en conversación con EL MUNDO al ser preguntadas al respecto. Los neoconvergentes consideran que "esta sentencia no llega gracias al PSOE", sino por su "persistencia", y por tanto no se sienten en deuda con el presidente del Gobierno ni contemplan una reconciliación con el PSOE que le hiciera más transitable el camino hasta el final de la legislatura.
"Estamos en lo que siempre hemos dicho y reiteramos: los acuerdos están para cumplirse y el PSOE no ha cumplido con los catalanes", añaden las mismas fuentes de la cúpula de Junts, en referencia a los pactos inconclusos que dinamitaron el acuerdo de legislatura con los socialistas y que llevaron a Puigdemont a romper con Sánchez en octubre de 2025. Entre esos acuerdos no cumplidos se encuentra la delegación de las competencias migratorias a la Generalitat, que sigue pendiente de ser aprobada en el Congreso, la oficialidad del catalán en la Unión Europea, que también continúa bloqueada por las reticencias de los Estados miembros a aceptarla o acuerdos más recientes como la exención del IVA a los autónomos que facturen menos de 85.000, a la que Sánchez se comprometió en marzo -ya con las relaciones rotas- a cambio del apoyo puntual de Junts al decreto para paliar los efectos de la guerra de Oriente Próximo.
"Que cumpla con los catalanes, que es su trabajo, o que se vaya y se ponga al frente alguien con la capacidad de cumplir", completan las fuentes directivas de Junts, en implícita referencia a la última solución planteada por la formación de Puigdemont para acabar con la insostenible situación que atraviesa el Ejecutivo actual por su incapacidad para armar mayorías parlamentarias y por los casos de corrupción que cercan al PSOE y al entorno del presidente.
Esta solución es la que Junts ha venido a bautizar como la vía Starmer, por asemejarse a lo ocurrido con el primer ministro del Reino Unido, que renunció para ceder su cargo a Andy Burnham. El partido independentista que lidera en el Congreso Míriam Nogueras lleva unas semanas planteando esta solución tras constatar que Sánchez se niega a dimitir y convocar elecciones. Estaría dispuesta a investir a un sucesor para continuar adelante con la legislatura, siempre que se comprometiese a desbloquear los pactos que han quedado congelados con Sánchez.
Sin embargo, los neoconvergentes siguen negándose a participar en una moción de censura instrumental con el PP y Vox, que conllevara el desalojo de Sánchez de La Moncloa y la convocatoria inmediata de elecciones generales para elegir nuevo presidente.
La negativa de Junts a intentar una reconciliación con el PSOE tras la esperada resolución del TJUE sobre la Ley de Amnistía dinamita las expectativas del Gobierno que, tal y como publicó ayer este diario, pretende utilizar la sentencia comunitaria para convencer a sus socios de que cumple con lo prometido, ya no sólo para recuperar su apoyo en lo que queda de mandato, sino para poder contar con su respaldo tras las próximas elecciones, con el objetivo de poder construir una mayoría alternativa a la derecha que impida la llegada del popular Alberto Núñez Feijóo a la Presidencia del Ejecutivo.
Ajeno a la continuidad del desencuentro con sus socios, el Gobierno se centró ayer en felicitarse por la sentencia europea. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, sostuvo que la "reconciliación está conseguida", recuperando el mantra del reencuentro entre los catalanes que Sánchez viene blandiendo desde la concesión de los indultos a los líderes independentistas en 2021.
"¿Qué reconciliación hubiese sido que estas personas entrasen en prisión? Eso sería buscar venganza, no cohesionar más a nuestro país", ahondó Bolaños, tras admitir que Puigdemont o el líder de ERC, Oriol Junqueras, "vulneraron la Constitución".
Como ya hiciera ayer el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, el ministro urgió al Tribunal Supremo a aplicar la amnistía a los mandatarios que organizaron el referéndum secesionista del 1-O. "La ley ha sido avalada por el Constitucional, por el TJUE, y ahora hace falta que se reúnan unos recursos y se vayan aplicando», afirmó el socialista en sintonía con lo también expresado por el secretario general de Junts, Jordi Turull, quien, tras conocer la sentencia y analizar su contenido con Puigdemont a través de una videoconferencia, llamó a "resolver ya" la situación de los independentistas acusados y no amnistiados.
El número dos de Junts también tomó ayer la palabra para tildar de "miseria y frivolidad" la apreciación realizada por el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien espetó: "Si yo fuera el señor Puigdemont, me plantaba hoy en España. Sin ninguna duda. Y que me detengan y me lleven a prisión. Hay que plantar cara".