(BUENOS AIRES).- «Julián está realmente mal. Ha habido personas que se han encargado de engañarle, de confundirle». La frase de Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético de Madrid, resumió el culebrón de Julián Álvarez en el verano. Ahora, según Onda Cero, ese episodio puede tener una consecuencia directa: el delantero medita seriamente dejar a su representante, Fernando Hidalgo.
Hidalgo fue el agente de Julián Álvarez durante toda su carrera, pero el vínculo llegó a un punto de tensión tras los últimos meses. El jugador ya tuvo contactos con la agencia The Elegant Game, del exfutbolista Javier Pastore, que representa también a Enzo Fernández, amigo íntimo del atacante. De confirmarse el cambio, sería un giro rotundo en la estructura del entorno del argentino.
A pesar de los contactos, todavía no hay una decisión tomada. Gente cercana a Julián Álvarez le viene planteando esta posibilidad desde hace tiempo, porque considera que Hidalgo no llevó de la mejor manera los asuntos del futbolista. El ambiente en el entorno del jugador hacía prever que el conflicto del verano iba a pasar factura a más de uno.
El trasfondo es conocido: en el verano boreal de 2026, Julián Álvarez expresó su deseo de dejar el Atlético para jugar en Barcelona, pero el club trabó la salida y el delantero tuvo que quedarse a regañadientes. La dirigencia dejó en claro que no negociaría con el Barcelona y que, si el club catalán lo quería, debería abonar los 500 millones de euros de la cláusula de rescisión.
En el Atlético no dudaron en señalar a Hidalgo como el principal responsable de todo lo sucedido, junto al FC Barcelona. Así lo hizo el propio Gil Marín, que apuntó directamente contra el agente. Para la entidad, una ruptura entre el jugador y su representante se entendería como un gesto de buena voluntad de Julián Álvarez para reconducir su relación con el club y con la afición, que todavía no recibió ninguna señal suya después de lo ocurrido en verano.
Mientras se define el futuro de su representación, la continuidad de Julián Álvarez en el club tiene un condimento extra. El periodista español Pipi Estrada reveló en El Chiringuito: «La promesa que Miguel Ángel Gil Marín le ha hecho a Julián Álvarez es que si llega a los 20 goles le rebaja la cláusula de rescisión. Esto es una promesa real». Es decir, el rendimiento deportivo del Araña podría ser la llave para una salida en el mediano plazo.
Deportivamente, el delantero atraviesa un momento irregular. Arrastraba una molestia muscular que lo dejó afuera del partido del fin de semana contra Real Sociedad, aunque en los minutos que jugó contra Liverpool por Champions League fue una de las figuras del equipo. Para el encuentro contra Osasuna volvió a quedar fuera de la convocatoria, con la mira puesta en el derbi del fin de semana contra Real Madrid en el Metropolitano, donde podría empezar a reconstruir el vínculo con la hinchada.