La expectativa por la semifinal del Mundial entre la selección argentina e Inglaterra promete paralizar al país el próximo miércoles. En ese contexto, el médico cardiólogo Jorge Tartaglione utilizó su participación en LN+ para hacer un llamado a la prevención y recordar que los partidos de alta tensión también pueden tener consecuencias sobre la salud cardiovascular.
El especialista explicó que durante el último fin de semana se registraron siete infartos en la ciudad de Buenos Aires y una persona falleció, un dato que utilizó para enviar un mensaje directo a quienes seguirán el encuentro.

Tartaglione recordó que reconocer los síntomas de un infarto y actuar con rapidez puede marcar la diferencia. Entre las principales señales de alerta mencionó:
El cardiólogo insistió en que ante cualquiera de estos síntomas no hay que esperar a que desaparezcan ni automedicarse. La recomendación es solicitar asistencia médica de inmediato para aumentar las posibilidades de tratamiento oportuno.
Además de explicar cuáles son los síntomas que requieren atención urgente, Tartaglione enumeró una serie de cuidados para quienes tienen antecedentes cardiovasculares o factores de riesgo.
“No abandonar la medicación”, fue el primer consejo. El médico remarcó que, aunque el partido genere ansiedad o implique cambios en la rutina, los tratamientos indicados por el profesional no deben suspenderse.
También hizo referencia al contexto en el que se sigue el encuentro. “Si te pone nervioso el relator, no lo mires con ese relator, miralo con otro”, señaló. Según explicó, algunas transmisiones incrementan el nivel de estrés y pueden potenciar la respuesta emocional durante los momentos decisivos del partido.
Otro de los puntos estuvo relacionado con la alimentación. Con el encuentro programado para las 16 horas, advirtió sobre el consumo de picadas y asados durante la previa. “Hay que tener mucho cuidado durante este miércoles”, afirmó.
Al ser consultado sobre si resulta más preocupante una picada o un postre, explicó que la principal preocupación pasa por el exceso de sal. “La picada tiene muchísima sal”, indicó, una combinación que puede resultar especialmente perjudicial para personas hipertensas o con enfermedades cardiovasculares.