NUEVA YORK.– Israel está incorporando a los rabinos a la lucha contra la maquinaria de espionaje iraní. Preocupadas por los esfuerzos de Teherán para reclutar agentes y espías dentro del país, las autoridades israelíes lanzaron una campaña de concientización pública para advertir sobre los intentos de la inteligencia iraní de captar informantes.
Para eso decidieron involucrar a los rabinos para hacer la campaña más amplia y eficaz, integrando este esfuerzo como parte de las distintas contramedidas adoptadas frente a un adversario que, según la Justicia y la policía, busca nuevas formas de obtener ventaja sobre Israel.
Según indicó The New York Times, en los últimos meses la fiscalía israelí presentó cargos contra soldados y civiles, israelíes religiosos y laicos, judíos y árabes. En total, se iniciaron procesos judiciales en más de 60 casos. También Irán ha detectado espías en su territorio.
Un soldado fue condenado a cinco años de prisión por enviar a un agente iraní videos que mostraban la interceptación de misiles durante el conflicto del año pasado.
Uno de los últimos sospechosos bajo investigación es un ciudadano estadounidense que estudia en un seminario ultraortodoxo en Jerusalén. Fue arrestado el 9 de junio acusado de haber mantenido contactos con la inteligencia iraní y de comprometer la seguridad de Israel tras fotografiar zonas sensibles a cambio de dinero.
“Les suplico, no hay blasfemia más grande que ver a un judío observante, fiel a la Torá, traicionar a su propio pueblo”, afirmó Yigal Cohen, miembro del Gran Rabinato de Israel y una figura con fuerte presencia en las redes sociales.
Cohen relató que fue contactado por funcionarios de la seguridad israelí para pedirle que advirtiera a la población de que agentes iraníes están intentando reclutar espías, solicitándoles no solo fotografiar lugares, conseguir armas y ocultarlas, sino incluso, en algunos casos, cometer asesinatos.
Según la reconstrucción del Times, los agentes iraníes operarían a gran escala buscando reclutar investigadores aficionados también a través de la aplicación Telegram y utilizando seudónimos.
En una primera etapa atraen a los potenciales colaboradores con promesas de dinero fácil a cambio de tareas sencillas, como tomar fotografías o grabar videos. Con el tiempo, las exigencias aumentan y a los nuevos reclutas se les pide reunir información sobre infraestructuras y sistemas esenciales para Israel.
Las tácticas iraníes son muy distintas de las sofisticadas operaciones de la inteligencia israelí, pero no por ello menos eficaces o menos preocupantes. Y el creciente nerviosismo de Israel es una prueba de ello.
En 2024, Israel arrestó a casi 30 ciudadanos que espiaban para Irán en nueve células encubiertas, lo que despertó las alarmas en el país y reveló ser el mayor esfuerzo hasta el momento de Teherán para infiltrarse en su archienemigo.
Entre los objetivos incumplidos de las células figuraba el asesinato de un científico nuclear israelí y de ex oficiales militares, mientras que un grupo reunía información sobre bases militares y defensas aéreas.
Al menos dos sospechosos pertenecían a la comunidad ultraortodoxa de Israel, según confirmaron la policía y el Shin Bet.
La magnitud de las detenciones y la participación de tantos israelíes judíos, además de ciudadanos árabes, causó preocupación en Israel en un momento en que ya estaba a pleno su ofensiva en la Franja de Gaza, gobernada por Hamas, la agrupación islamista aliada de Irán.
Agencias ANSA y Reuters