
Las autoridades de Irak han ordenado el cierre por “razones técnicas” y “hasta nuevo aviso” del suroriental paso fronterizo de Al Shaib, en la gobernación de Mesena –frente a la provincia iraní de Juzestán–, más de un mes después de destituir al comandante provincial de la Policía tras reconocer que fue desde allí se lanzó el ataque contra el oleoducto saudí Este-Oeste, principal ruta alternativa al estrecho de Ormuz para el petróleo saudí.
“Han llegado directrices gubernamentales desde la capital, Bagdad, para cerrar el paso situado al este de la gobernación de Maysan a partir de las 6.00 horas (hora local) del miércoles, hasta nuevo aviso”, ha declarado a la agencia iraquí Shafaq una fuente informada del Consejo de Mesena, la misma que ha agregado que el cierre se debe a “razones técnicas”, sin especificar la naturaleza de dichas razones ni la duración prevista del cierre.
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La noticia, confirmada también por una fuente del Gobierno a la agencia nacional NINA, llega después de que el primer ministro, Alí al Zaidi, emitiera el 12 de septiembre una directiva para cerrar los pasos fronterizos con Irán, incluido el de Al Shaib, ante informaciones de la implicación de Teherán en ataques con drones lanzados desde territorio iraquí contra el oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí.
En declaraciones a la agencia de noticias Shafaq, la citada fuente ha atribuido el cierre de estos pasos al traslado desde Irán hacia Irak de materiales, armas y equipos para la fabricación de drones utilizados para atacar objetivos en Arabia Saudí.
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El Gobierno iraquí destituyó entonces comandante de la Policía iraquí en la provincia de Mesena tras reconocer que fue desde esta zona desde donde se lanzó el ataque contra el oleoducto Este-Oeste, principal ruta alternativa al estrecho de Ormuz para el petróleo saudí.
Entonces, la milicia iraquí proiraní Kataib Hezbolá desmintió cualquier implicación en el ataque contra suelo saudí y expresó su disposición a colaborar en la investigación iniciada al respecto. “Es un honor que no podemos reivindicar”, planteó el grupo antes de criticar al Gobierno iraquí por aceptar acusaciones “sin pruebas fiables ni una investigación concreta”.
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