1 INJUSTICIA Y REANIMACIÓN. Dani Olmo en la punta del 4-2-3-1 de Hansi Flick y por supuesto, Osimhen en la de Okan Buruk. En el ardor de Rams Park la afición del Galatasaray esperando el partido de la temporada.
No empezaron bien los jugadores locales porque este Barça de Rodrigo y Pedri saben controlar el juego y los partidos. El de ayer se les torció en este primer acto pero dejaron claro la gran diferencia entre ellos y los dos mediocentros locales, Lemina y Torreira. Los azulgrana con pelota, los de Buruk llegando tarde presionando.
En ese escenario de mando blaugrana Gordon perdonó ante Çakir pero el ritmo ofensivo de los futboleros de Flick era agobiante para Yilmaz, Davinson, Jakobs y Elmali pese a no poder entrar en juego Lamine. La banda de Cancelo y el mencionado Gordon era la mejor baza ofensiva.
Pero llegó la sorpresa: Batrakov remató y Joan Garcia no pudo rectificar para desviar, al menos, el remate. El injusto 1-0, minuto 28, dejó algo aturdido al Barça y ahí creció el Gala. Saque de esquina, frentazo de Oshimen pero gol anulado.
El alivio azulgrana tuvo respuesta antes de llegar al descanso gracias a un robo de Olmo, un ‘yo no estoy aquí ‘ de Gordon y el empate del espectacular Cancelo. Sin duda, justicia futbolística.
2 EL BARÇA PONE EL TURBO. El segundo tiempo resultó terrible para el equipo turco. Los azulgranas reiniciaron poniendo la directa, pases, desmarques y asalto al área del meta Çakir para fastidio tremendo de la afición local.
Con Lamine pidiendo la pelota y el resto de compañeros ofensivos tirando desmarques internos, llegó el 1-2 en el minuto 50: rosca suave del de Rocafonda y Fermín caza la recompensa entre los centrales rivales. Estaba desatado el Barça y el palizón físico de Oshimen y sus compañeros dejaba con más ventajas a los de Flick.
Tres minutos después, el 1-3 inventado por un ‘free style’ de Lamine en la línea de fondo y el derechazo, casi a bocajarro, de Anthony Gordon. El golpe psicológico para el Galatasaray.
Y no pudo ‘volver’ al partido el conjunto local porque el Barça se puso en plan recital técnico. Master class de Pedri, dominio absoluto de Rodri y una rectificación importante, Eric Garcia ajustó muy bien la marca del veloz (y potente) Rafael Leāo. Cubarsí y Gerard Martín, perfectos.
3 SEGUNDA GOLEADA Y LIDERATO. Ganar realizando una exhibición está bien pero hacerlo con el ansia de no dejar de meter goles me parece el mejor alimento para el talento del equipo y algunas individualidades.
Los cambios delataban la ofensividad de Flick cuando metió a Gabriel Jesus (¡rápido, inteligente y con cosas de Ronaldo Nazario!) y al cohete Adeyemi. Atacar, controlar y atacar hasta los últimos minutos en los que temieron que evitar alguna patada por la frustración local. El anecdótico 1-4 lo facturó el propio Adeyemi con un zurdazo cruzado tan oportuno como impecable.
Este Barça no se da un descanso porque sabe que con la presión activada es más fuerte, más redondo en todos los aspectos del juego. Siguiente ‘puerto’, el Betis que también ama la pelota.