La visita de Cienciano al Callao terminó por confirmar uno de sus momentos más delicados de la temporada. El ‘papá’ padeció una goleada por 5-1 ante Sport Boys en el estadio Miguel Grau, encuentro correspondiente a la fecha 6 del Torneo Clausura de la Liga 1 2026. Este resultado profundizó la crisis del cuadro cusqueño en el certamen local, situándolo en una realidad completamente opuesta a la que experimenta en la Copa Sudamericana, donde mantiene aspiraciones internacionales.
La abultada derrota dejó secuelas inmediatas en el ánimo del plantel y en la relación con la hinchada, que acompañó al equipo en su desplazamiento hasta el puerto del Callao. “La verdad que estoy totalmente avergonzado porque es toda responsabilidad mía. Pedirle primero disculpa a la gente que vino de Cienciano, porque no estuvimos a la altura del partido”, admitió Horacio Melgarejo durante la conferencia de prensa posterior al encuentro.
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La autocrítica del técnico argentino se centró en las dificultades que enfrenta el club al disputar dos competiciones en paralelo, señalando que las rotaciones y modificaciones en el equipo titular pueden exponerlo a riesgos deportivos que terminan reflejándose en el marcador. “Queda claro que cuando tienes dos competiciones y varía un poco el equipo o tienes que hacer algunas modificaciones, corre esta clase de riesgo, pero hay que cambiar el chip”, manifestó.

Para los hinchas de Cienciano, la distancia entre la campaña internacional y la local se ha hecho evidente. “Estamos totalmente en deuda con la gente de Cienciano, lo que es Torneo Clausura. Y si no despertamos pronto, este equipo, más allá de que hizo un gran Apertura, va a ser muy difícil llegar a concretar los objetivos que tenemos marcados”, advirtió Melgarejo.
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Horacio Melgarejo, que ya pudo estar en el banco de suplentes tras el veredicto del TAS, no solo asumió la responsabilidad por el resultado, sino que también lanzó un mensaje claro y contundente a su plantel: “Si hay alguno que piensa que conmigo va a jugar en puntita de pie, está muy equivocado”.
El entrenador pidió calma tras la goleada, pero fue enfático en que no habrá lugar para la falta de entrega en los próximos compromisos. “Ahora hay que estar tranquilo. Los cinco goles ya están ahí. Mañana (lunes 24) descansar y el martes volver a los entrenos, porque tenemos un gran partido que es el domingo contra Cusco FC”, declaró.
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La dificultad de jugar fuera de Cusco fue otro de los temas abordados por Melgarejo, quien reconoció que la imagen de Cienciano como local contrasta con sus pobres actuaciones en condición de visitante. “Tenemos pendiente el Torneo Clausura y jugar de visitante, porque al final la gente dice ‘ganan en Cusco nomás’, y tienen razón, si donde vamos perdemos. Si no despertamos, estamos jodidos”, sentenció.
El presente de Cienciano en la Copa Sudamericana 2026 ha estado marcado tanto por el rendimiento deportivo como por incidentes extradeportivos. Tras la clasificación a cuartos de final frente a Botafogo en el estadio Nilton Santos de Río de Janeiro, el ambiente se tensó con una pelea al término del partido. Varios futbolistas brasileños, incluido Alex Telles, confrontaron a Horacio Melgarejo.
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La intervención de la seguridad y la policía resultó fundamental para evitar que la gresca escalara. De acuerdo al informe arbitral presentado por el paraguayo Juan Benítez a la Conmebol, no se responsabilizó ni a Melgarejo ni a ningún jugador del ‘papá’ por el incidente. El documento oficial especifica únicamente la expulsión del futbolista local Allan Marques por conducta violenta, luego de golpear tanto al estratega argentino como a otro miembro del cuerpo técnico cusqueño.
El club peruano, por medio de Edy Cuéllar, elevó una queja formal ante la Conmebol, denunciando la falta de garantías de seguridad que derivó en la agresión a su director técnico. Según el relato de Melgarejo, el conflicto se originó cuando levantó las manos para saludar a la hinchada de Cienciano, gesto que algunos jugadores de Botafogo interpretaron como una provocación. El incidente puso en evidencia la preocupación de la dirigencia cusqueña por la protección de sus integrantes en competiciones internacionales.
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