Hipocresía K: los que dicen “la patria no se vende” son los que regalaron miles de hectáreas a sus amigos

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Durante el kirchnerismo, se vendieron a extranjeros 2,37 millones de hectáreas, el doble que en la década anterior. Lázaro Báez llegó a tener 415.000 hectáreas solo en Santa Cruz. Cristina le entregó 200 hectáreas de Neuquén a China por 50 años. Y nadie dijo nada.

Jonatan Viale

06 de agosto 2026, 20:56hs

El problema es que la patria la vendieron hace rato y la gente no salió a la calle. (Foto: Juan Pablo Chaves/TN.)

El problema es que la patria la vendieron hace rato y la gente no salió a la calle. (Foto: Juan Pablo Chaves/TN.)

La hipocresía es la actitud de fingir valores, principios o creencias. O sea: la incoherencia entre el discurso y la acción. Y en las últimas horas estamos viendo mucha, pero mucha, pero mucha hipocresía. Tanto en el tema “tierras” como en el tema Moyano.

Arranquemos con “la patria no se vende”. El problema es que la patria ya la vendieron hace rato y esta gente no salió a la calle. Lázaro Báez llegó a tener, solo en Santa Cruz, 415.000 hectáreas, el equivalente a 20 ciudades de Buenos Aires. Y nadie dijo “la patria no se vende”. Cristina Kirchner le entregó 200 hectáreas por 50 años a China para una supuesta “base espacial”. Y nadie dijo “la patria no se vende”.

Un informe de la investigadora del CONICET Agostina Costantino sobre venta de tierras a extranjeros lo deja en claro: entre 1992 y 2002, se vendieron en promedio 94.000 hectáreas por año. Entre 2003 y 2013, durante el kirchnerismo, se vendieron en promedio 215.000 hectáreas por año: más del doble. Es decir, que durante la “década ganada” se vendieron a extranjeros 2,37 millones de hectáreas. Y ahí nadie dijo “la patria no se vende”. Ni Lali, ni Nicky Nicole, ni Pedro Pascal, ni Grabois, ni Mayra, ni nadie salió a la calle.

Por eso hablamos de hipocresía pura. Si Báez se compra media Patagonia, no pasa nada. Si China se queda con un pedazo de Neuquén, no pasa nada.

Lázaro Báez llegó a tener, sólo en Santa Cruz, 415.000 hectáreas, el equivalente a 20 ciudades de Buenos Aires. (Foto: NA)

Lázaro Báez llegó a tener, sólo en Santa Cruz, 415.000 hectáreas, el equivalente a 20 ciudades de Buenos Aires. (Foto: NA)

Según un informe que publica el diario La Nación, hay departamentos que superan el 15% de extranjerización con décadas de peronismo encima y sin que nadie haya dicho nada. San Carlos, Salta: 59,8% de extranjerización, 39 años de peronismo desde el 83. Molinos, Salta: 57,8%, 39 años de peronismo. General Lamadrid, La Rioja: 56,7%, 43 años de peronismo. Lácar, Neuquén: 54,2%, 43 años del MPN. Nadie dijo nada.

Por eso digo: es fácil poner un cartelito en Instagram que diga “la patria no se vende” sin informarse. También se escuchó a un dirigente kirchnerista de Misiones decir que van a entregar las Cataratas. “Van a entregar los glaciares”. “Van a entregar la Patagonia”. “Van a vender órganos”. “Van a privatizar las calles”. Es impresionante la cantidad de barbaridades que dice el kirchnerismo sin ningún tipo de respaldo científico.

Por supuesto que es válida la discusión sobre poner límites a la venta de tierras a extranjeros. Argentina tiene un tope del 15%; Brasil, del 25%; Turquía, del 10%; Alemania, Francia, Portugal, España, Países Bajos, Suecia, Noruega, Irlanda, Bélgica, sin restricciones; Australia y Dinamarca, se vende con permiso del Estado; Estados Unidos, depende de cada estado. Hay de todo. Y seguramente está bien que el octavo país más grande del mundo ponga un límite duro. Pero lo que no nos podemos bancar es el doble discurso.

 Cristina Kirchner le entregó 200 hectáreas por 50 años a China para una supuesta “base espacial”. (Foto: Reuters.)

Cristina Kirchner le entregó 200 hectáreas por 50 años a China para una supuesta “base espacial”. (Foto: Reuters.)

Porque si hay alguien que regaló soberanía es el kirchnerismo. Con las vacunas, eligieron hacer negocios con los chinos y los rusos antes que salvar vidas. Con la AMIA, eligieron hacer negocios con Irán antes que meter presos a los terroristas que nos pusieron dos bombas. Con Venezuela, eligieron endeudarse con Chávez al 14% mientras hablaban pestes del FMI. ¿Quién regaló soberanía? ¿Quién entregó la patria?

Otro ejemplo de hipocresía absoluta: les jode que un extranjero compre tierras, pero no les jode que venga un extranjero y use los hospitales públicos y las universidades públicas para después volverse a su país. En el programa de Tenembaum se contó el caso de una estudiante brasileña que vino a la Argentina, estudió gratis en la UBA, se recibió y se volvió a Brasil. Esto no les jode. Es un nacionalismo bastante hipócrita.

Lo mismo ocurre con Facundo Moyano. El exdiputado presentó un proyecto para meter en cana a aquellos conductores que se negaran a hacer el test de alcoholemia o el narcotest. ¿Cómo termina Facundo Moyano? Siendo imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, después de aparecer persiguiendo a su novia, Candela Arizaga, que corría semidesnuda por Avenida del Libertador en Belgrano, un martes a las 5 de la mañana.

Cuando Facundo Moyano fue diputado, presentó un proyecto para meter en cana a aquellos conductores que se negaran a hacer el test de alcoholemia o el narcotest, pero ahora, terminó siendo imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. (Foto: NA - Daniel Vides)

Cuando Facundo Moyano fue diputado, presentó un proyecto para meter en cana a aquellos conductores que se negaran a hacer el test de alcoholemia o el narcotest, pero ahora, terminó siendo imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. (Foto: NA - Daniel Vides)

Son los campeones mundiales de la hipocresía. Facundo Moyano, en particular, es el resumen perfecto del sindicalismo argentino: 41 años, nunca trabajó, vivía en Puerto Madero, ahora vive en una torre en Belgrano, le regalaron un sindicato, tiene chofer. Representación gráfica del gremialismo argentino. Y toda esa riqueza se logró con el aval político del kirchnerismo. ¿Por qué Moyano se compró seis casas en Parque Leloir y alquila una mansión en el country Abril? Porque siempre estuvieron al servicio del kirchnerismo.

Y por eso, todavía hoy, los voceros del kirchnerismo defienden a Facundo Moyano. ¿Qué hubiera pasado si al que encontraban drogado, corriendo a su novia semidesnuda por Avenida del Libertador un martes a las 5 de la mañana era Adorni, Espert o Diego Santilli? Lo hacían mierda. Pero como es el compañero Moyano: “confuso episodio”.

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Hay demasiados “confusos episodios” en el kirchnerismo.

  • Alberto Fernández y Fabiola Yañez: confuso episodio.
  • José Alperovich, condenado por violar a su sobrina: confuso episodio.
  • Fernando Espinoza, a juicio oral por abuso sexual de su secretaria: confuso episodio.
  • Ezequiel Guazzora, condenado por violar a una menor de edad: confuso episodio.
  • Facundo Moyano, imputado por privación ilegítima de la libertad y lesiones: confuso episodio.

¿Cuántas marchas hubo de las chicas de “Ni una menos”? Cero.

Pura hipocresía. Pregonan una moral que no se condice con los hechos. Por eso insisto: la gran ventaja que tiene el oficialismo es la oposición. Un verdadero cabaret. Mayra Mendoza trató a Axel Kicillof de “cagón” y “garca”. Esta es la gran ventaja competitiva del oficialismo: la sociedad se da cuenta de que del otro lado hay un grupo de oportunistas que levanta banderas solamente cuando le conviene.

Si de verdad les interesa la patria y la soberanía, arranquen devolviendo los 4.700 kilómetros cuadrados de latifundios que tiene el testaferro de Cristina Kirchner. Devuelvan las tierras. La patria no se vende.

Opiniones libres, hechos sagrados.