(BUENOS AIRES).- “Tenés una obsesión. Porque hay parejas y parejas”, dijo Guido Kaczka en una charla televisiva con Romina Yan sobre su relación con Darío Giordano. El fragmento volvió a circular tras las declaraciones de Valentín Yan, quien contó que sufrió violencia física y psicológica durante su niñez por parte de su padre.
En el recorte, Romina le respondió: “Pero no es enferma nuestra relación, no digas así”. Kaczka retrucó entre risas: “No, en terapia te habían dicho, yo no lo dije”.
El registro pertenece a Trip, el programa que conducía Kaczka, y muestra a ambos durante un viaje en auto. Se grabó en 1999, cuando él tenía 21 años y Romina, 24. Al recordar esa etapa, Guido Kaczka dijo: “Éramos muy chicos los dos, éramos muy amigos y era un programa con sus particularidades. Yo era más chico, más adolescente”.
Al salir de su ciclo radial, Kaczka fue consultado en un móvil de Intrusos por el caso y por el video que volvió a circular. “Es un tema muy delicado. No voy a opinar porque es un tema que afecta mucho a las personas que lo viven. Lo vi como ustedes, pero no corresponde que yo hable”, dijo.
El conductor volvió sobre su decisión de no intervenir y pidió disculpas: “Les pido disculpas porque yo miro los programas y me entero de cosas pero hay algunos temas particulares de los que no quiero hablar, no quiero opinar. Me parece que no corresponde, que no es conveniente”. Amigo de Romina y cercano a su familia, también expresó su afecto por Gustavo Yankelevich: “Lo quiero a Gustavo un montón. Saben lo que significa Gustavo para mí y para muchos de este ambiente; cuando digo ‘muchos’ es mucha gente que lo quiere. Pero en este momento que hable adquiere otro significado y no me quiero meter, no quiero decir nada inconveniente”. Al cerrar, agradeció que comprendieran lo que sentía por Gustavo y su familia.
El lunes, Gustavo Yankelevich contó en Intrusos cómo empezó el proceso familiar y recordó que Cris Morena fue la primera en advertirle que prestara atención a los chicos. “La primera que notó lo que pasaba fue Cris Morena y me advirtió que le prestara atención a los chicos. En principio pensé que era pasajero, hasta que Franco me pidió venir a vivir conmigo”. Según relató, un año después Valentín hizo la misma solicitud que su hermano.
Yankelevich también explicó por qué la familia mantuvo silencio mientras avanzaba el proceso: “Me va a costar hablar. Fueron muchos los que ayudaron a los chicos. No dijimos nada para que la Justicia pudiera moverse libremente. Ellos no hablaban porque al principio me dieron la tenencia por tres meses; todos los días monitoreaban cómo estaban los chicos, pero no podíamos decir nada, aunque ellos quisieran contar su verdad, que era la verdad. Cuando me dieron la tenencia definitiva, habían pasado tres años y medio. A Valen no le importaba decir lo que pasaba, pero le importaba su hermana, por eso esperaron a que terminara el colegio”.