(BUENOS AIRES).- La granola es una “bomba nutritiva”, que contiene una base de avena, frutos secos y semillas. En esta receta, le añadimos cacao amargo y sirope o miel. La autora de la receta, Marisa Cortéz, explicó que prepararla en casa sale más económica y permite personalizar cada ingrediente. Se puede cocinar en horno o en freidora de aire, y se conserva durante varias semanas dentro de un frasco hermético.
Cortéz aseguró que esta opción viene a resolver el problema de quienes buscan una granola rica pero no quieren pagar de más. “Si te tienta la granola pero te cuesta encontrar la más rica y además, que no rompa el presupuesto, esta es una receta de granola completa súper fácil”, afirmó. La mezcla, una vez lista, acompaña bowls de yogur, batidos o funciona como snack crocante por sí sola.
Para arrancar, hay que forrar una placa o fuente con papel manteca. En un bol se juntan una taza y media de avena arrollada, tres cuartos de taza de frutos secos picados a elección —nueces, almendras o castañas de cajú—, la misma cantidad de semillas variadas —chía, lino o calabaza—, tres cucharadas de cacao amargo en polvo y media taza de sirope. Se puede reemplazar el sirope por miel. Todo se mezcla bien hasta integrar los ingredientes.
Si elegís la freidora de aire, programá 140 °C y cociná entre 12 y 15 minutos. El secreto para que quede crocante parejo es revolver la preparación cada tres o cuatro minutos, hasta que tome el punto justo.
Con el horno, la temperatura sube a 160 °C y el tiempo se estira de 20 a 25 minutos. En este caso, alcanza con revolver una sola vez, a la mitad de la cocción.
Una vez que retirás la granola de la fuente, la dejás enfriar por completo sobre la mesada. Recién cuando está fría se le agregan la media taza de pasas de uva —o arándanos— y la media cucharadita de canela, si te gusta. Cortéz advirtió: “Es importante agregar las pasas una vez que la granola ya está fría para evitar que se resequen o se quemen durante la cocción”.
La granola lista se guarda en un frasco bien cerrado y mantiene la textura crocante por varias semanas. Así tenés siempre a mano un desayuno rápido o un snack energético sin recurrir a las versiones más caras del supermercado. La receta, publicada por la periodista especializada en cocina, combina ingredientes accesibles con dos métodos de cocción distintos para que cada uno elija según el electrodoméstico que tenga en casa.
El cacao amargo le aporta un sabor intenso sin sumar azúcar extra, mientras que las semillas y los frutos secos suman el crocante característico de cualquier granola de calidad. Si preferís un perfil más dulce, podés aumentar apenas la proporción de sirope o miel sin alterar los tiempos de cocción. Y si no tenés pasas a mano, los arándanos deshidratados cumplen la misma función: un toque ácido que contrasta con el dulzor del sirope.