En plena campaña electoral por las elecciones del 4 de octubre, el presidente de Brasil, Lula da Silva, realizó una fuerte denuncia contra jueces del Tribunal Supremo Federal de aquel país, a quien acusó de haber participado de presuntas fiestas sexuales organizadas por un reconocido banquero.
De acuerdo a lo que informa la agencia Noticias Argentinas, el mandatario brasileño afirmó que al menos cinco magistrados estarían involucrados “directa o indirectamente” en el escándalo de corrupción contra el banquero Daniel Vorcaro, detenido por un fraude multimillonario vinculado al Banco Master.
Lula sostuvo que Vorcaro era quien organizaba “fiestas y orgías” para captar influencias dentro del Poder Judicial brasileño, donde en muchas de ellas habrían estado presente los magistrados de la corte de justicia del gigante sudamericano. “Este tipo de comportamiento tan bajo tiene que acabar en la política”, dijo el presidente en una entrevista en una radio local, haciendo alusión a los supuestos “favores sexuales y financieros” que el banquero ofrecía.
Como mencionamos, Brasil se encuentra en plena campaña electoral para elegir presidente el próximo 4 de octubre, donde Lula da Silva buscará la reelección al cargo, siendo Flavio Bolsonaro, actual senador, su principal contrincante en las urnas.
A raíz de esta denuncia contra los jueces del Tribunal Supremo Federal, el mandatario reconoce que este escándalo judicial “contamina”, que busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, admitió que el escándalo contamina la campaña presidencial. “Vamos a tener que debatir cómo vamos a solucionar esto. ¿Cómo vamos a reformar el Tribunal Supremo? Antes de cualquier reforma, tenemos que resolver este problema”, expresó Lula.
Más allá de entorpecer la campaña electoral, esta fuerte acusación contra los jueces brasileños se ha convertido en un tema central en la agenda política local, que por entonces estaba centrada en la contienda eleccionario de comienzos de octubre.
En las últimas semanas, una consultora analizó la intención de voto para Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, indicando que ambos candidatos empatarían en un eventual balotaje con el 47% de los votos.
Por su parte, otra consultora, en este caso Datafolha, ubica al actual mandatario de Brasil tendría una leve ventaja sobre Bolsonaro (46 a 44%). SI bien faltan pocos días para la votación a presidente, todo parece indicar que la elección se definirá en segunda vuelta.