El periodista Alejandro Fantino —cercano al gobierno de Javier Milei— apuntó contra Tomás Fonzi luego de que el actor se refiriera a la situación que según él atraviesa el ambiente audiovisual desde la llegada al poder de los libertarios.
Tras las críticas del conductor, que aseguró que la administración mileísta tiene “cosas más importantes que hacer” que ocuparse del sector artístico, la Asociación Argentina de Actores y Actrices le respondió con un contundente comunicado.
“Actor kuka por antonomasia”, definió Fantino al actor en su programa en el canal de streaming Neura. Tras leer algunos fragmentos de una entrevista en la que el actor analizó la situación económica, el periodista redobló la apuesta: “Por ahí, si tenés el carnet de conducir podés agarrar un Uber, Tomás... Podés laburar en Uber, podés laburar, no sé, qué sé yo, cortando el pasto, podés hacer un curso de electricidad, hacer un curso de reparación de lavarropas".
Para cerrar, añadió: “Y claro, papá. Es mas importante generar otras cosas que ustedes actúen. Actuá de chofer de Uber. ¿Está mal?“.

La polémica escaló rápidamente y generó diversas reacciones en el arco del espectáculo. La Asociación Argentina de Actores publicó un texto contra las “irritantes palabras” del periodista en su página oficial, a quien tildaron de “experiodista deportivo, devenido en ideólogo libertario“.
“Respondiendo con el epíteto de ‘kuka’ y mandándolo a ‘hacer Uber’ o a ‘aprender a arreglar lavarropas’ ante la objetiva descripción de la crisis brutal de desocupación que vive el gremio, y tantos otros trabajadores y trabajadoras, parece transparentar los objetivos finales de la ‘guerra cultural’ emprendida por el Gobierno: destruir una tradición cultural argentina, gloriosa, potente, generadora de trabajo, de poder de reflexión y de felicidad", comenzó el comunicado.
Y destacaron: “El que actores como el nombrado, igual que lo han hecho muchos otros que no deberán, por su posición en la profesión, apelar a otros trabajos para sobrevivir, salgan a denunciar una situación que afecta a todo el colectivo, pero especialmente a los más vulnerables, habla de una solidaridad y valentía que nos enorgullece“.
Finalmente, consideraron que el “argumento medieval” de que los críticos los manden a “hacer algo serio” no hace más que reafirmar la convicción acerca de “en qué tipo de sociedad queremos vivir y por qué valores luchar”. “Trabajo, cultura, justicia social, derechos laborales y democracia: los mismos por los que la AAAA fue fundada hace 108 años”, cerraron.
Quien también se sumó a la defensa del actor fue la hermana de Tomás Fonzi, la también actriz y directora Dolores Fonzi. “Miles de trabajadores ven cómo se desarman industrias y vos le pegás al que habla, en lugar de discutir el desastre que Tomás denuncia. No sorprende tu ignorancia ni tu poca ética como ‘periodista’. Rata. Ni para disimular te da, la impunidad es total, dan asco", escribió en su cuenta de la red social X.
“Y, por si no lo sabías, Tomás trabaja en ‘Una Navidad de mierda’, una de las obras más vistas y premiadas de la calle Corrientes. Él no habla por él, ¿pero qué vas a saber vos de empatía?“, apuntó.
Pablo Echarri fue otro de los que repudió las declaraciones de Fantino. “La miserabilidad de militar la pobreza de la gente. Una Argentina sin clase media, sin cultura, sin educación ni salud. Si con tu oficio no te alcanza, salí a manejar un Uber. Antes te mandaban a manejar un taxi”, comparó.
“Todo esto, el tipo te lo dice mientras cada día se forra más y más, justamente por ser vocero de este modelo de destrucción. Sólo espero que esta semilla ruin, despreciable y canalla que intenta sembrar le traiga una excelente cosecha. Querido Tomy, siempre claro, certero y valiente", sumó.
SAGAI, la organización que gestiona los derechos intelectuales de actores, también publicó un comunicado. “Expresamos nuestro más enérgico rechazo a lo que consideramos una operación mediática contra del aparato productivo argentino”, lamentaron y añadieron: “Expresa una mirada que desprecia el trabajo artístico y naturaliza el desmantelamiento de una actividad que genera empleo, identidad, producción y desarrollo”
“Hace años se mandaba a ingenieros, médicos, docentes y artistas a manejar un taxi; hoy, un Uber. La lógica sigue siendo la misma: natural la pérdida de trabajo”, remarcaron.