El 21 de setiembre de 2026, las flores amarillas vuelven a ocupar un lugar destacado entre los regalos que intercambian parejas, amigos y familiares en el Perú. La costumbre, impulsada por las redes sociales y vinculada con la novela argentina Floricienta, coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio sur y se relaciona con ideas como el amor, la alegría, la esperanza y los nuevos comienzos.
Regalar flores amarillas el 21 de setiembre se ha consolidado como una tradición de primavera en Perú y otros países de Sudamérica. El gesto está relacionado con la ilusión de recibir un amor especial, una idea popularizada por la serie argentina Floricienta y su conocida canción “Flores amarillas”; sin embargo, hoy también se entrega a amistades, familiares y personas que atraviesan una nueva etapa.
La fecha coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio sur, por lo que el color amarillo se asocia con la luz, la renovación y la energía de una nueva estación. A esa conexión natural se sumó la influencia de Floricienta, ficción juvenil emitida originalmente entre 2004 y 2005, cuya protagonista soñaba con recibir flores amarillas de la persona que amaba.
Con el paso de los años, TikTok, Instagram y WhatsApp ampliaron el alcance de la costumbre. El regalo ya no se limita a una pareja: puede decir “gracias por estar”, “quiero que te vaya bien”, “me haces feliz” o “celebro este nuevo comienzo contigo”. Por ello, el significado final de un ramo depende tanto de la flor elegida como del vínculo entre quien lo entrega y quien lo recibe.
Entre las alternativas más solicitadas están los girasoles, que suelen representar alegría, admiración, optimismo y vitalidad; las rosas amarillas, relacionadas tradicionalmente con la amistad, el afecto y la cercanía; y los tulipanes amarillos, que pueden transmitir felicidad, energía y buenos deseos. Estos significados forman parte del simbolismo floral y pueden variar según la cultura y la intención de quien entrega el regalo.
Las gerberas amarillas son una opción para expresar entusiasmo, simpatía y alegría; las margaritas amarillas suelen asociarse con la sencillez, la espontaneidad y el cariño; mientras que los lirios amarillos se vinculan con la energía positiva, la creatividad y la renovación. También se pueden considerar los narcisos, cuyo simbolismo suele relacionarse con los nuevos comienzos y la esperanza. No existe una interpretación universal obligatoria para cada especie, por lo que el mensaje personal continúa siendo lo más importante.
La elección dependerá del vínculo con la persona que recibirá el detalle y del mensaje que se quiera transmitir. Un ramo de girasoles puede ser apropiado para celebrar una amistad o felicitar a alguien, mientras que las rosas amarillas pueden acompañar una expresión de cariño sin limitarse necesariamente a una relación romántica. Si se busca un arreglo más delicado y colorido, las gerberas, margaritas y tulipanes permiten combinar diferentes formas y tamaños.
En el Perú, esta costumbre se ha extendido como una celebración afectiva que no exige regalar una especie específica ni realizar un gasto determinado. Una flor individual, un ramo preparado, una planta o incluso un detalle elaborado con flores de papel pueden cumplir la misma intención. Lo esencial es que el obsequio esté acompañado de un mensaje sincero y que la persona pueda disfrutarlo según sus preferencias. Además, EsSalud recomendó prestar atención a la conservación de los arreglos y a las medidas de prevención relacionadas con el dengue durante esta temporada.