Esta moneda de diez centavos se vendió por USD 1,25 millones: la historia detrás de su extraordinario valor

calendar_today 03.09.2026 - person  - timer ~7 Minutos

Dos caras de una moneda metálica con el perfil de la Libertad, el año 1894 y el texto grabado ONE DIME sobre fondo neutro.

La moneda de 10 centavos 1894-S se vendió por USD 1.250.500 en una subasta de Stack’s Bowers Galleries el 1 de septiembre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una moneda de 10 centavos de 1894-S se vendió por USD 1.250.500 el 1 de septiembre en una subasta de Stack’s Bowers Galleries. El ejemplar, conocido por haber pertenecido al numismático Q. David Bowers, volvió al mercado después de casi 36 años sin aparecer en una puja pública.

La pieza fue acuñada en San Francisco y forma parte de una emisión de apenas 24 unidades. Stack’s Bowers informó que solo nueve ejemplares están identificados en la actualidad, una cifra que sostiene su lugar entre las mayores rarezas de la numismática de Estados Unidos.

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El comprador de la moneda no fue identificado en la información distribuida por la firma. La venta incorporó un nuevo antecedente público para una pieza que Bowers había comprado por USD 4.750 en 1957, cuando tenía 19 años, y cuya cotización aumentó durante las décadas siguientes.

La moneda pertenece a la serie Barber, que circuló en Estados Unidos a fines del siglo XIX y principios del XX. El nombre remite a Charles E. Barber, grabador jefe de la Casa de la Moneda de Estados Unidos y autor del diseño utilizado en monedas de 10, 25 y 50 centavos.

En el anverso aparece el perfil de la Libertad, rodeado por la inscripción “United States of America” y la fecha 1894. El reverso muestra una corona vegetal que encierra la leyenda “One Dime”, equivalente a 10 centavos. Debajo de esa inscripción figura una “S”, la marca que identifica la acuñación en la Casa de la Moneda de San Francisco.

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La unidad vendida en septiembre corresponde a la edición 1894-S, considerada una de las más escasas de toda la serie. Su importancia no deriva del valor facial de 10 centavos ni del metal con el que fue fabricada, sino de la baja cantidad emitida, del número reducido de sobrevivientes conocidos y de su historial de propietarios.

La imagen oficial distribuida por Stack’s Bowers muestra ambas caras de la moneda. También incluye una fotografía de Bowers durante su juventud y la portada del catálogo de la Empire Collection, la venta de 1957 en la que adquirió la pieza.

Moneda antigua de diez centavos de Estados Unidos del año 1894 con el grabado de la Libertad sobre un fondo oscuro.
La rareza de la moneda 1894-S Barber dime se vincula con su baja acuñación, los pocos ejemplares conocidos y su historial de propietarios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Casa de la Moneda de San Francisco produjo 24 monedas de 10 centavos en junio de 1894, según los datos difundidos por Stack’s Bowers. La baja emisión ocurrió en un período de menor demanda de moneda circulante, tras el Pánico de 1893 y la crisis económica que afectó a Estados Unidos.

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La cifra de acuñación no basta, por sí sola, para establecer cuántas piezas llegan al mercado más de un siglo después. Algunas pueden haberse perdido, fundido, dañado o permanecer fuera de los registros de coleccionistas y certificadoras. En el caso de la 1894-S, la casa de subastas señala que nueve ejemplares están confirmados, aunque admite que otros podrían haber sobrevivido.

Esa escasez limita el número de piezas disponibles para los interesados. Las monedas conocidas suelen permanecer en colecciones privadas durante años, incluso décadas, antes de volver a una subasta. Por esa razón, una aparición pública de una 1894-S Barber dime atrae la atención de especialistas y coleccionistas.

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Stack’s Bowers sostuvo que, antes de la venta de septiembre, solo cinco ejemplares de esta emisión habían llegado a subastas desde 2005. Esas operaciones tuvieron resultados de entre USD 1,3 millones y USD 2,16 millones, de acuerdo con la firma.

El precio de la pieza vendida el 1 de septiembre quedó por debajo de ese rango, aunque el valor final superó el millón de dólares y confirmó el interés que mantienen estos ejemplares dentro del mercado de monedas históricas.

La procedencia del lote fue uno de los datos centrales de la subasta. Q. David Bowers compró la moneda durante una venta pública de la Empire Collection, realizada en 1957. Entonces tenía 19 años y pagó USD 4.750, frente a una estimación de USD 5.000.

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La compra tuvo repercusión en el mercado numismático de la época. El hecho de que un coleccionista tan joven pagara una cifra elevada por una moneda de 10 centavos generó atención nacional, según la información divulgada por Stack’s Bowers.

Bowers recordó la operación en una columna publicada en 2015 por Coin World. Allí señaló que había pagado un precio récord por una 1894-S Barber dime sin circular. La condición de conservación de una moneda tiene peso en las valuaciones, junto con su rareza y su procedencia.

El numismático vendió después esa misma unidad por USD 6.000. La pieza siguió su recorrido por el mercado de coleccionistas y volvió a ser ofrecida en subastas públicas en 1987 y 1990.

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La firma consignó que el ejemplar se vendió por USD 77.000 en octubre de 1987. Tres años después, en 1990, alcanzó USD 93.500. Tras esa última operación, permaneció fuera de las subastas públicas hasta septiembre de 2026.

El salto entre la compra original y el último remate permite dimensionar la evolución de su cotización. Los USD 1.250.500 obtenidos este año equivalen a cerca de 263 veces los USD 4.750 que Bowers pagó en 1957.

Anverso y reverso de una moneda de plata envejecida de 1894 con la inscripción One Dime y la ceca S.
La moneda reapareció en subasta después de casi 36 años y actualizó su historial público de precios con ventas en 1987, 1990 y 2026. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La moneda se adjudicó por USD 1.250.500 el 1 de septiembre durante la Rarities Night de Stack’s Bowers. La casa de subastas había establecido una estimación de USD 1,5 millones antes de la venta.

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Una estimación funciona como una referencia previa sobre el valor esperado de un lote. No determina el precio definitivo, que depende de las ofertas de los interesados durante la subasta. En este caso, el monto final quedó USD 249.500 por debajo de la cifra estimada.

El resultado no modificó la condición de rareza de la moneda, pero sumó un nuevo dato de mercado para uno de los ejemplares identificados de la edición 1894-S. También actualizó el historial público de una pieza que no se ofrecía en una venta desde 1990.

Las cifras de las subastas muestran una trayectoria de revalorización a lo largo de casi siete décadas. La moneda pasó de USD 4.750 en 1957 a USD 6.000 en la reventa posterior de Bowers, luego a USD 77.000 en 1987, USD 93.500 en 1990 y USD 1.250.500 en 2026.

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El valor de una moneda de colección no se define únicamente por su antigüedad. La cantidad acuñada, el número de ejemplares supervivientes, el estado de conservación, la demanda de compradores y el registro de propietarios son factores que inciden en el precio.

La 1894-S Barber dime reúne varios de esos elementos. La emisión original fue de 24 unidades, el número de ejemplares confirmados es de nueve y las oportunidades de compra son limitadas por la permanencia de las piezas en colecciones privadas.

La condición material del lote también formó parte de su presentación. La fotografía de Stack’s Bowers exhibe una superficie de plata oscurecida, con zonas de tonos cobrizos y dorados. Esos rasgos corresponden a la apariencia actual de este ejemplar y permiten identificarlo en la documentación difundida para la subasta.

Su procedencia aporta otro componente. La asociación con Bowers conecta a la moneda con un episodio temprano de la trayectoria del fundador de Stack’s Bowers Galleries. El catálogo de la Empire Collection de 1957, incluido en la imagen oficial, documenta el origen de ese vínculo.

La venta dejó la moneda nuevamente fuera de circulación pública. Stack’s Bowers no informó la identidad del comprador ni anticipó cuándo podría regresar al mercado, por lo que el resultado de septiembre permanecerá como su último precio conocido en subasta.