El francés Sébastien Ogier y su copiloto Julien Ingrassia, que sufrieron el sábado un grave accidente en el Rally de Finlandia, fueron sometidos a exámenes que resultaron tranquilizadores, pero pasarán la noche en el hospital, según anunció el equipo Toyota.
"Durante la 17ª etapa especial, Ogier se salió de la pista en una curva rápida. Él y su copiloto Julien Ingrassia lograron salir del coche por sus propios medios, sin ayuda externa y sin lesiones graves", explicó el equipo japonés en un comunicado.
"Fueron trasladados al hospital para ser examinados, cuyos resultados fueron positivos. Debido al fuerte impacto del accidente, ambos permanecerán en observación en el hospital durante la noche", concluyó Toyota.
El propio Sébastian Ogier envió después otro mensaje desde sus redes sociales. "Lamentablemente, hoy nos salimos de la pista en la 17ª especial. Julien y yo fuimos al hospital para hacernos unas pruebas y pasaremos la noche aquí por precaución tras el fuerte impacto, pero lo más importante es que ambos nos encontramos bien", afirma el piloto francés.
"Por supuesto, esto no es lo que esperábamos para este fin de semana, sobre todo después de que todo iba tan bien, pero lo principal es que estamos bien, así que muchas gracias al equipo por haber construido un coche tan resistente. También quiero agradecer a Julien por cuidarme tan bien inmediatamente después del impacto y tranquilizar a mi familia", añadió Ogier.
"Ahora descansaremos y nos aseguraremos de estar en plena forma pronto. Gracias por todos los mensajes que hemos recibido. Mucha suerte a mis compañeros de equipo! ¡A por la victoria!", concluye el piloto de Toyota, que salió prácticamente ileso de un accidente escalofriante según se puede apreciar en el siguiente vídeo.
Tras este aparatoso accidente y varios vuelcos que habían hecho temer lo peor, Ogier e Ingrassia están sanos y salvos. Este fin de semana se habían reunido excepcionalmente para revivir su legendaria dupla de antaño debido a la ausencia por motivos personales de Vincent Landais, el copiloto habitual de Ogier.
Ogier e Ingrassia, ganadores de 54 rallies y ocho 8 títulos mundiales entre 2013 y 2021, no competían juntos desde finales de 2021 y estaban a punto de conseguir su 55ª victoria en el Mundial de rallies, ya que lideraban la prueba en el momento del accidente.

Ogier, que aún aspira al título mundial a pesar de haberse perdido dos rallies, estaba teniendo un día excelente hasta ese momento, con una ventaja de más de veinte segundos sobre su compañero finlandés Sami Pajari (Toyota). Este abandono podría poner fin al sueño de conseguir su 10º título mundial.
El Rally de Finlandia, uno de los más legendarios pero también uno de los más exigentes de la temporada, ha puesto en aprietos a varios pilotos desde el inicio.
Al menos tres de ellos volcaron sus coches: el finlandés Esapekka Lappi (Hyundai), el británico Elfyn Evans (Toyota), líder del campeonato mundial que logró continuar a pesar del accidente, y finalmente Sébastien Ogier.
El letón Martins Sesks (For/M-Sport) también sufrió el sábado una salida de pista a alta velocidad el sábado. Él y su copiloto salieron ilesos, pero tuvieron que abandonar tras destrozar su coche.