Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desalojo del apartamento en el que residía en Madrid desató una ola de protestas por la vivienda en España, murió este miércoles y se convierte en el símbolo de la crisis de la vivienda en el país.
Primera modificación: 08/10/2026 - 12:22Última modificación: 08/10/2026 - 14:56
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"La imagen de una anciana de 87 años saliendo en camilla de la que fue su casa durante más de 70 años encendió la mecha de las protestas por la vivienda, la acampada en Sol, el adelanto electoral y la convocatoria de una huelga general", informa desde Madrid nuestro corresponsal, Juan Cascón.
"Han sido una histórica serie de acontecimientos que han convertido a Maricarmen no solo en un símbolo de las movilizaciones por la vivienda, sino en una mártir de un sistema demoledor", precisa Cascón.
La crisis de la vivienda era ya una de las principales preocupaciones de los españoles, pero hace unos días saltó al centro del debate político y acabó empujando a Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales.
La chispa que activó el descontento acumulado fue el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue expulsada del apartamento de Madrid en el que había vivido durante siete décadas, después de que la empresa propietaria intentara elevar fuertemente su alquiler.
"Fueron 8 años, sus últimos 8 años de vida, los que Maricarmen tuvo que luchar contra el fondo buitre que compró su casa y que acabó echándola a la calle hace dos semanas. Dos semanas que ha pasado en un hospital de Madrid, con un cuadro de ansiedad y agotamiento agravado por el desahucio", resalta nuestro corresponsal.
La octogenaria, quien tras el desahucio fue ingresada en un hospital, donde falleció el miércoles, se convirtió rápidamente en el rostro de una crisis que preocupa profundamente a la población, como en otros países de Europa.
El Sindicato de Inquilinas informó sobre su fallecimiento y resaltó su "ejemplo de lucha" y la ola de reacciones tras su desalojo, que "suponen un antes y un después en la historia de este país".
Cientos de manifestantes acampan desde hace diez días en la céntrica plaza de Sol de Madrid en reclamo de mejoras. Tras conocerse este miércoles la muerte de Maricarmen Abascal, guardaron un minuto de silencio. "El debate de la vivienda está en el centro, pero el coste para llegar hasta aquí ha sido demasiado alto", lamentó en su comunicado el Sindicato de Inquilinas, que acompañó su larga batalla judicial.
"Se respira un ambiente de tristeza y solemnidad en la acampada donde se han dispuesto varios altares con velas, imágenes y mensajes en honor a Maricarmen. Desde el Sindicato de Inquilinas llaman a la huelga general convocada el 11 de noviembre para que "no vuelva a producirse ningún caso como el suyo", concluye Cascón.
En plena convulsión social por la vivienda, y tras el fracaso de dos decretos del gobierno de Pedro Sánchez que apuntaban a paliar la crisis, el líder socialista convocó el lunes elecciones anticipadas para el 29 de noviembre.