Brasil entra en una etapa decisiva este domingo. Más de 158 millones de brasileños irán a las urnas en la primera vuelta de las elecciones en la que se miden los principales candidatos: el actual presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, quien va por la reelección y el retador Flávio Bolsonaro.
Al mismo tiempo se elegirán gobernadores, senadores y diputados federales, estatales y distritales, en una contienda izquierda-derecha que convoca la atención mundial debido a que Brasil es el quinto país más grande del planeta.
El gigante agrícola, rico en recursos naturales, está bajo la mira global. Lo que suceda este 4 de octubre podría redefinir el mapa geopolítico de Brasil y de toda América Latina.
Lula es uno de los principales referentes de la izquierda en Sudamérica, mientras que Flávio Bolsonaro representa a la creciente derecha regional, alineada ideológicamente con el republicano estadounidense Donald Trump.
El hijo mayor del expresidente se perfila como el principal rival de Lula, con encuestas que reflejan un empate técnico ante un eventual balotaje.
El mandatario brasileño, por su parte, promueve el multilateralismo y prioriza el comercio global; de hecho, China -principal competidor estratégico de Estados Unidos- se ha consolidado como el mayor socio comercial del país sudamericano.
A las fórmulas integradas por Luiz Inácio Lula da Silva – Geraldo Alckmin y Flávio Bolsonaro – Alfredo Gaspar, se suman otras once candidaturas que disputarán la elección de este domingo: