
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó el domingo 16 de agosto que el volcán Puracé y la cadena volcánica Los Coconucos mantienen un estado de alerta Naranja debido a que los valores instrumentales alcanzan máximos históricos y persisten las emisiones de ceniza y gases.
El comunicado oficial, emitido desde Popayán a las 2:00 p. m., confirma que las señales sísmicas, la deformación del suelo y los gases volcánicos siguen indicando una alteración relevante en la dinámica del sistema.
De acuerdo con el boletín más reciente del Servicio Geológico Colombiano, desde la tarde del 15 de agosto hasta la hora de publicación del comunicado, se registraron siete emisiones de ceniza provenientes del volcán Puracé, aunque la densa nubosidad impidió la confirmación visual desde las cámaras de vigilancia. Habitantes de Puracé y la zona urbana de Coconuco reportaron caída de ceniza en veredas como El Consuelo y 20 de Julio.
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El SGC puntualizó que continúan predominando las señales sísmicas asociadas a la dinámica de fluidos en los conductos internos, identificadas principalmente como eventos tipo tremor (TR) y, en menor medida, de largo periodo (LP), localizados bajo el cráter a profundidades menores a 2 km. En contraste, la sismicidad vinculada al fracturamiento de rocas se mantiene en niveles bajos y se localiza hasta 1 km por debajo del cráter.

El monitoreo de gases revela que los valores de dióxido de azufre (SO2) se mantienen por encima del promedio habitual, mientras la concentración de dióxido de carbono (CO2) en el suelo sigue una tendencia ascendente. El comunicado oficial subraya: “Los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente los calculados en las líneas base de comportamiento y, por lo tanto, representan una alteración importante en su dinámica”.
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La cadena volcánica Los Coconucos, donde se ubican además los volcanes Piocollo y Curiquinga, sigue experimentando un proceso de deformación lenta del suelo. Por tal motivo, el SGC recomienda de forma enfática evitar el acercamiento a estas áreas, ya que pueden producirse emisiones repentinas de ceniza o gases peligrosos para la población.
El estado de alerta Naranja significa que la probabilidad de una erupción considerable en los próximos días o semanas no puede descartarse. La actualización del SGC aclara que, aunque se observaron descensos temporales en el número de sismos y emisiones de ceniza, los demás indicadores permanecen elevados.
El cambio a alerta Amarilla solo se considerará después de un periodo prudente de evaluación continua que demuestre una tendencia sostenida hacia la estabilidad.

La actual crisis volcánica obligó al cierre del aeropuerto Guillermo León Valencia en Popayán y la suspensión de actividades en el Parque Nacional Natural Puracé, donde las autoridades prohibieron cualquier ascenso a la cumbre por la inestabilidad del sistema.
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Según proyecciones internas, una erupción mayor podría afectar a unas 15.000 personas en áreas como Coconuco, Puracé y Paletará, así como a recursos hídricos estratégicos para Colombia, ya que la zona corresponde a la “Estrella Hidrográfica”, origen de ríos como el Magdalena, Cauca, Patía y Caquetá.
La preocupación de la ciudadanía creció tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Chocó el 10 de agosto, dejando centenares de muertes y miles de damnificados. Las autoridades aclararon que no existe relación directa entre ese evento sísmico y la actividad en el Puracé, pues responden a dinámicas geológicas distintas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) y los cabildos indígenas coordinan acciones preventivas, insistiendo en la importancia de consultar únicamente los boletines oficiales del SGC y evitar la difusión de rumores.
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El SGC recalca: “Invitamos a las comunidades a que eviten compartir información relacionada con la actividad del volcán si esta no proviene del Servicio Geológico Colombiano o de las entidades que conforman el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres”.
Mientras se mantenga la alerta Naranja, pueden observarse variaciones temporales en la actividad, pero esto no implica un retorno a la estabilidad. El SGC mantiene el monitoreo permanente y continuará informando sobre cualquier cambio relevante, al tiempo que reitera la recomendación de atender las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Ungrd.