“Tenemos que ser capaces de hablar de los problemas que van al corazón de los vecinos y las vecinas”, le decía la candidata Enma López a los militantes, pero también a su compañera y también candidata Reyes Maroto. Lo hacía en el arranque del debate de las primarias socialistas que elegirán a la candidata del PSOE para la alcaldía de Madrid, en una confrontación de proyectos marcada más por el tono que por el fondo de las propuestas. “Yo quiero hacer lo que está haciendo el Gobierno de Pedro Sánchez en Madrid”, le respondía Maroto, haciendo hincapié en que ella tuvo “el honor de ser ministra” en dicho gabinete.
López centró su discurso en construir una ciudad asequible, apelando a lo que ya hizo Enrique Tierno Galván, el último socialista que ganó unas elecciones en Madrid. Maroto sacaba las propuestas concretas que ha ido lanzando en sus ya más de tres años de trabajo al frente del Grupo Municipal Socialista, a las que añadía algunas nuevas. “Una ciudad que te puedas permitir, ahí es a donde tenemos que atacar”, decía Enma López mientras criticaba el precio de la vivienda o la lentitud del transporte. “Necesitamos hacer una ciudad que acoga a los madrileños y a las personas con talento que quieren venir a Madrid”, añadía.
¿Cómo hacerlo? Su receta pasa por ofrecer alternativas, abordando el problema de forma poliédrica, como construir residencias de estudiantes, que liberen este tipo de pisos que ahora tensionan el mercado con habitaciones por más de 1.000 euros, o también “ofrecer soluciones a nuestros mayores”, citando los coliving senior. “Hay que construir y entregar, así es como podremos llegar”. Y lanzó la apuesta que hizo torcer el gesto a Maroto: “Redensificar de forma social” las viviendas construidas en los 60 y 70, “añadiendo una o dos plantas de viviendas públicas”, para que esta fórmula se pueda extender por todos los barrios.
“Yo lo de redensificar no lo veo muy claro”, le respondía Reyes a la propuesta, mientras contraponía otras medidas como la de no vender suelo público para “la especulación” o una tajante promesa: “Me comprometo a expulsar a los Airbnb de Madrid”, sentenciaba. También aludía a recetas como las que implantan en Viena y sacó pecho por las acciones del Ministerio de Vivienda en Madrid como la vivienda pública que se construye en el ecobarrio de Puente de Vallecas, en El Cañaveral o en Hortaleza, o rehabilitaciones integrales en algunos barrios de la capital, sufragados por el Estado.
Otro de los pocos choques del debate, marcado por la casi ausencia de reproches y el asentimiento de las candidatas cuando su oponente criticaba las políticas de Almeida, tuvo lugar con el calor y los oasis climáticos. Mientras Reyes Maroto prometía que estas infraestructuras de refresco estuvieran disponibles en cada barrio, Enma López salía de ese marco y en lugar de recurrir a ellos, proponía la creación de comunidades energéticas “para que la factura de la luz sea mucho más barata” y los madrileños puedan residir confortablemente en sus casas, “sin miedo a encender el aire acondicionado” por su alto coste.
Entre las iniciativas que fueron dejando las candidatas estaban -entre otras- la de redibujar las líneas de la EMT para hacerlas más eficientes o los comedores escolares gratuitos que lanzó López o abrir 21 espacios de igualdad y revertir la cesión de 19 parcelas al Gobierno de Ayuso para que pueda privatizarlas para residencias, prometió Maroto. Ambas coincidieron en que quieren echar abajo el scalextric de Puente de Vallecas.
Los tonos de ambas candidatas fueron muy distintos a lo largo del debate. Enma demostró cercanía con la calle en diversos momentos, como cuando citó que “al 36 lo llaman el cometa Halley, porque pasa cuando pasa”, para quejarse de las frecuencias de autobús. Reyes echó mano de sus años como ministra para añadir más empaque a su candidatura y sobre todo recordó que en las anteriores elecciones prometió quedarse en Madrid y lo hizo, algo que no había pasado con los anteriores candidatos socialistas que habían aterrizado para encabezar las listas municipales.
Por eso Reyes Maroto animó a los militantes a elegir entre “volver a empezar o empezar a ganar”, en referencia a elegir o no a una nueva candidata en lugar de apostar por la actual portavoz municipal. Lo hizo justo después de decir: “Quiero ser la próxima alcaldesa, no me resigno. Le pido a la ciudadanía que no se resigne, que hay esperanza y que del Partido Popular también se sale (...) Quiero devolver la dignidad a Madrid”.
El alegato final de Enma López estuvo centrado en ganar la abstención: “Tenemos un reto por delante, un reto gigantesco que es ensanchar... hay una diferencia de 200.000 votos entre las municipales y las generales”, personas “a las que no hemos conseguido enamorar cuando les presentamos el proyecto municipal”. “La pregunta fundamental que nos tenemos que hacer en estas primarias es qué podemos hacer para conseguir llegar a toda esa gente”, decía mientras citaba las últimas encuestas, que ponen al partido por debajo de Más Madrid. “A mí me duele, porque sé que ese no es el lugar del Partido Socialista”. Y apeló a recoger la “ola de ilusión” que despierte un nuevo proyecto para recuperar “ese lugar que nunca debimos dejar, la alcaldía de Madrid”.
Estos fueron los minutos de oro de ambas candidatas:
El debate sirve para confrontar ambos proyectos después de haber conseguido los avales necesarios para avanzar hasta esta fase de las primarias. Maroto alcanzó 1.418 apoyos de militantes y López 1.080. En el caso de la segunda la mayoría fueron online, sin necesidad de que se hiciera público el nombre de la persona que le apoyaba.
Las primarias socialistas para las candidaturas al Ayuntamiento de Madrid concluirán este domingo con la votación de los militantes del PSOE en la capital y la posterior proclamación de la ganadora, que se enfrentará a José Luis Martínez-Almeida en los comicios de mayo de 2027.