Los aficionados españoles al ciclismo siempre están esperando la llegada del próximo Miguel Indurain, del siguiente Alberto Contador. Por eso, en cuanto un ciclista comienza a despuntar, las expectativas se ponen por las nubes. Y por eso, el deporte se ha llenado de decepciones y presuntas promesas incumplidas: Mikel Landa, Juan Ayuso, Carlos Rodríguez, Oier Lazkano… y, hasta este mes, Enric Mas. Con 31 años, el corredor del Movistar Team es el nuevo ganador de la Vuelta a España, el primer español en lograrlo desde 2014. La victoria más importante de su carrera, que ha llegado seguramente en el momento más inesperado.
Decir que Enric Mas (Artá, Mallorca, 1995) ha tenido una carrera llena de altibajos sería como llamar “calorcito” al clima que han tenido que enfrentar los ciclistas en esta “vuelta a España” que se ha celebrado principalmente en Andalucía. Mas dio el salto al ciclismo profesional en 2017 con el equipo Quick-Step Floors, y un año después ganó Vuelta al País Vasco y una etapa en la Vuelta a España. Además, terminó segundo en la clasificación general. Eso bastó, justificadamente, para colocar su nombre entre las principales promesas nacionales en este deporte.
PUBLICIDAD
En 2019 participó en su primer Tour de Francia. Pero cuando parecía que pelearía por el podio, perdió 31 minutos en una etapa por culpa de unos problemas estomacales. “No sabemos si tengo algún virus, esperemos que no, pero no es normal lo que me pasó. Es mi primer Tour, son cosas que pasan en grandes vueltas y se aprende de todo. Esto es una lección para el futuro”, comentó en ese momento. Poco después, el Movistar Team hizo oficial su fichaje.

En los siguientes años, llegaron buenos resultados, pero no lo suficiente: quinto en el Tour en 2020, sexto en 2021; segundo en la Vuelta en 2021 y 2022, tercero en 2024. Ninguna nueva etapa ganada en una de estas grandes carreras. Y varias caídas minaron su confianza, sobre todo la que sufrió en 2022 en el Dauphiné, tres semanas antes de la salida de la ronda francesa. “Desde entonces, tengo un miedo interno en las bajadas”, confesó después. En los años siguientes, Mas se ganaría fama de ‘pupas’: enfermedades inesperadas, caídas, pájaras en los peores momentos…
PUBLICIDAD
Ese mismo 2022, vivió un desagradable incidente en la Vuelta a España: un espectador insultó al ciclista llamándole “paquete”, y él respondió acercándose al sujeto, que estaba grabando la escena, y preguntando: “¿Quién ha sido el subnormal? ¿Eres tonto o qué? ¿No te han dado alguna vez una hostia con esa cara de tonto que tienes?” El incidente se volvió viral, pero Mas siguió a lo suyo, trabajando para mejorar: “Las críticas las he usado siempre para hacer bromas. Desde hace años no leo nada en redes sociales y me resbala todo lo que me digan”, ha comentado este año.
2025, sin embargo, fue otro año malo, pese a lo cual renovó con Movistar hasta 2029 con un contrato de 1,2 millones de euros al año. Y 2026 tampoco empezó bien. “Lleva tiempo perdido en el ciclismo”, comentó este año Alberto Contador. Y su director, Eusebio Unzue, declaró en pleno Giro de Italia: “La nota [de Enric Mas] ha sido un suspenso”.
PUBLICIDAD
Y así, llegó la Vuelta a España. Una Vuelta en la que ni la familia cercana de Enric Mas debía soñar con una posible victoria del español. Porque participaba el mejor ciclista del mundo, Tadej Pogačar, intratable en el Tour. Todo apuntaba a que sería un paseo del esloveno, y así empezó la Vuelta: victoria y liderato ya desde el primer momento; y tres etapas ganadas en las seis primeras etapas.

Pero en la sexta etapa llegó un momento clave y sorprendente: Pogačar volvió a fugarse, dejando atrás a todos sus rivales… Y entonces apareció Mas y lo atrapó. El esloveno terminaría ganando esa etapa, pero la imagen de un ciclista cazando a Pogačar tras un ataque parecía impensable y llevaba tiempo sin verse en una gran carrera. El español se colocaba segundo en la general.
PUBLICIDAD
“Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida”, escribió Arthur Schnitzler. 29 de agosto de 2026. Es una etapa llana en la Vuelta. Teóricamente intrascendente. Y entonces Tadej Pogačar hace un extraño en el pelotón, se cae y se rompe la clavícula. Abandona la carrera en medio de la conmoción general, y Mas se convierte en el nuevo líder.

No se coloca el maillot rojo en el podio, en respeto a Pogačar. Sin embargo, las caídas son parte del ciclismo, él lo sabe mejor que nadie, y se le acaba de presentar una oportunidad extraordinaria. La aprovecha con contundencia: ganará la novena etapa con una exhibición en la cima del Alto de Aitana, consiguiendo solo su segunda victoria en una gran vuelta, y consolidándose en lo alto de la general. Ya no cedería ese primer puesto.
PUBLICIDAD
Ahora, al ciclista que necesitó la ayuda de psicólogos para perder el miedo a las caídas, nadie volverá a llamarle “paquete”. Y certifica una victoria española en la Vuelta 12 años después: “Se juntan muchas emociones de todo tipo, piensas en la familia, los amigos, en el equipo, en toda la gente que me acompaña desde mis inicios en el ciclismo. No tengo palabras”.