El pagador de Zapatero declara ante el juez que el ex presidente le anticipó que el Gobierno iba a aprobar el rescate de Plus Ultra

calendar_today 21.07.2026 - person  - timer ~5 Minutos

El empresario alicantino Julio Martínez Martínez ha declarado este martes en la Audiencia Nacional que fue el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapateroquien le anticipó que el Gobierno iba a conceder el rescate a la aerolínea Plus Ultra.

De igual manera, ha descartado que él mediara con la SEPI para lograr la obtención de la ayuda pública de 53 millones de euros, según indican fuentes jurídicas a EL MUNDO. El juez José Luis Calama ha hecho entonces un juicio de inferencia señalando que, con su negación, ya se sabía quién había hecho esas gestiones, en referencia velada al ex presidente Zapatero.

Martínez Martínez ha respondido a las preguntas que le ha formulado el instructor del caso Plus Ultra, la fiscal Anticorrupción Elena Lorente y su letrada María Dolores Márquez de Prado. Ha declarado durante tres horas y media aproximadamente, indican fuentes del caso. Calama ha llegado a calificarlo como un "correveidile" de José Luis Rodríguez Zapatero.

El empresario, imputado por ser el presunto testaferro del ex presidente y ex secretario general del PSOE, confesó ayer por escrito que fue Zapatero quien, el 26 de febrero de 2021, le comunicó que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) iba a conceder el crédito solicitado por Plus Ultra. La concesión del citado crédito se aprobó varios días después en Consejo de Ministros, en concreto, el 9 de marzo de 2021.

Al ser preguntado sobre qué personas habría influido el expresidente del Gobierno en favor de la aerolínea, el imputado ha señalado que lo desconocía. Sí ha confirmado que cobraron una comisión del 1 por ciento por haber logrado obtener la millonaria ayuda estatal y que fue Zapatero quién fijó que los pagos de la mordida se canalizasen a través de la mercantil Análisis Relevante.

La sospecha de los investigadores -que ha sido confirmada ahora por Martínez Martínez a través de su colaboración judicial- es que, en realidad, esta sociedad se creó para que el ex presidente pudiera cobrar de forma soterrada los pagos que recibía como comisionista en España y también a nivel internacional. El juez acusa al ex secretario general del PSOE de liderar una estructura delictiva dedicada al tráfico de influencias en nuestro país y en el extranjero, a través de vinculaciones en Venezuela, China y Emiratos Árabes.

Desglose de la 'mordida'

Durante el interrogatorio, Julito -así es como se conoce a este empresario en los círculos de poder de Madrid- ha ratificado también que su nivel de influencia en la Administración pública era nulo ya que actuaba como un mero intermediario entre Zapatero y los clientes que el ex presidente captaba para Análisis Relevante.

Asimismo, ha explicado que los pagos de la mordida se desglosaron entre distintas sociedades por la presión mediática que surgió en torno al rescate, después de que se publicasen las primeras informaciones que cuestionaron la concesión de la ayuda a Plus Ultra.

En concreto, se abonaron 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a la mercantil Voli Analítica SL y 110.799,47 a IOT Domotic Europe SL. Esta diversificación de los pagos entre distintas sociedades instrumentales ha sido confirmado en respectivas confesiones por los directivos de Plus Ultra, el dueño Julio Martínez Sola, y el CEO de la compañía, Roberto Roselli, quienes también han decidido colaborar con la Justicia.

Por otro lado, el investigado ha declarado que fue Zapatero quien le introdujo en Venezuela y le presentó a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta del régimen de Nicolás Maduro y hoy presidenta encargada del país caribeño. Julito pasó a tratar directamente con "la dama" -así la ha llamado- todos los asuntos relacionados con el país. Ella le decía a quién tenía que llamar para cada gestión.

El juez apunta a Whathefav

Asimismo, en otro momento del interrogatorio, el juez Calama ha indicado que se iba a investigar de forma exhaustiva el papel de Whathefav, la empresa de las hijas de Zapatero que cobraba de Análisis Relevante una iguala mensual de 5.000 euros como parte del acuerdo con el ex presidente. Según fuentes conocedoras de la declaración, el instructor ha dejado claro que no creía que las labores de maquetación de informes justificaran esas cantidades.

A preguntas de su defensa, Julio Martínez ha explicado que en 2022 Whathefav primerp hizo esas labores de maquetación pero luego dejó de hacer los trabajos, pero que él tuvo que seguir pagando la iguala. El motivo: que eran las hijas de Zapatero.

Por otro lado, el investigado ha reconocido algo que Zapatero no asumió: que el ex presidente asistió a una comida en el restaurante Portonovo, de Madrid, a la que los investigadores le dan gran relevancia. El motivo es que al día siguiente se pusieron en marcha gestiones para crear una sociedad en Dubái que se habría empleado para canalizar comisiones ilegales.

Cuando compareció el pasadon 17 de junio en la Audiencia Nacional, Zapatero dijo al juez que no recordaba ese almuerzo y que consultaría su agenda. En cuanto a Julito, aunque ha reconocido la comida, la desvinculó de la operación de Dubái, y a su vez lo atribuyó a otros asuntos.

El empresario ha desvinculado al expresidente del Gobierno de la intención de constituir esa sociedad offshore y ha añadido que la quiso crear él para vehicular unos pagos pero que no fue posible ponerla finalmente en marcha.

Por otra parte, el empresario ha dado explicaciones vagas sobre el origen de la gran cantidad de efectivo, 286.000 euros, que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) encontró repartida por su domicilio. Lo ha atribuido a operaciones inmobiliarias que no ha querido concretar. Sí ha reconocido que se trataba de dinero negro, según fuentes conocedoras de la declaración. Parte de los fondos estaba en sobres con caracteres en chino. Ha explicado que no sabe qué ponía en los sobres.