Julieta es una galgo que en 2018 fue encontrada en Curicó en pésimo estado. Estaba desnutrida, con infecciones y un corte en una de sus patas, provocado por un hacha. Sus condiciones tenían un origen evidente: había sido utilizada para competir en carreras.
Daniel Pacheco, vocero y representante en Chile de Galgo Libre, movimiento internacional que desde 2003 lucha por prohibir las carreras de esta raza, fue quien rescató a Julieta, y cuenta que hasta el 30 de enero de este año, día en el que falleció, la perra tuvo problemas en varios órganos producto de su pasado.
El tema es que esta no es una historia aislada. Como Julieta hay cientos de galgos que son utilizados para carreras y, para eso, sometidos a prácticas que deterioran su salud y bienestar. Incluso, entrenamientos que atentan contra su vida. Apenas esta semana se viralizó un video en que desde un pickup de una camioneta una persona obligaba a correr a algunos ejemplares.
“Los animales están destinados para vivir, no para ser un producto, pero lamentablemente los galgos son una de las razas más castigadas por tener solo una cualidad: correr a 70 kilómetros por hora. Y por eso se transformaron en medio e instrumento de los humanos para generar dinero a través de las carreras”, detalla Pacheco.
La actividad ha escalado hasta el Poder Legislativo. En 2024, por 58 votos a favor, 68 en contra y 13 abstenciones, la Cámara de Diputados rechazó un proyecto que buscaba prohibir las carreras de perros. Esa iniciativa buscaba modificar la Ley 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas.
Esta semana un nuevo intento adquirió protagonismo: para el lunes estaba en tabla de la Cámara de Diputados revisar dos proyectos, uno que busca regular este tipo de carreras y otro que intenta prohibirlas definitivamente. Sin embargo, ninguna votación llegó a concretarse, lo que desató la molestia de quienes no están de acuerdo con la actividad. La iniciativa actual tiene como objetivo cambiar la Ley 20.380 sobre Protección de Animales y, según pudo conocer La Tercera, por acuerdo de los comités políticos se agendó para el próximo 18 de agosto una sesión especial para votar los proyectos.
El diputado independiente Sebastián Videla y quien promueve estos proyectos prevé que el resultado será favorable para la defensa animal: “Esto es algo inédito, porque en las sesiones especiales se vota sí o sí, y aparte que durante mucho tiempo no se había hecho una sesión así para tratar algo relacionado a la defensa de los animales. Esto es un hecho histórico”. Según sus conteos previos, es probable que el proyecto de la prohibición logre pasar esa valla legislativa.
“Prohibir y no regular”. Esa es la postura que promueven algunos diputados, representantes de la sociedad civil y fundaciones animalistas frente a los dos proyectos que actualmente se tramitan en el Congreso.
La iniciativa que busca poner fin a las carreras de perros fue ingresada en 2021 y propone prohibir “toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”.
El proyecto también incluye sanciones de presidio menor en su grado medio y multas de entre 20 y 40 UTM para quienes organicen o participen en estas actividades, además de la inhabilidad absoluta perpetua para la tenencia de animales. Asimismo, establece multas de entre 5 y 20 UTM para quienes “las promuevan, faciliten o difundan por cualquier medio”.
Viviana Valenzuela, directora de la Comisión Nacional de Tenencia Responsable de Mascotas del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), asegura que la mejor opción es la prohibición. Explica que hay suficiente evidencia científica a nivel local e internacional donde se da cuenta del maltrato que sufren los animales en este tipo de competencias.

“Por ejemplo, se ven situaciones relacionadas con crianza indiscriminada, con entrenamiento físico que llega al punto del dopaje en animales, donde tienen que rendir en una carrera y no están preocupados, en el fondo, de su bienestar. Y desde el punto de vista conductual, también los animales se ven afectados, porque, por supuesto, el bienestar animal no solamente se enmarca en la salud física, sino también en el comportamiento natural y conductual, en este caso, de los perros de carrera”, señala.
El problema es que en la mayoría de las veces, si su desempeño en las carreras no es positivo o deja de serlo, son abandonados. De hecho, la Fundación Galgos Chile afirma que cada año más de 500 perros de esta raza viven esta realidad en Chile tras ser explotados en carreras y caza. De los rescatados, más del 40% sufre desnutrición grave.
Pamela Órdenes, representante de la Fundación Galgos Chile (FUGA), afirma que como organización están apoyando la iniciativa de prohibir las carreras “sencillamente porque es la única mirada coherente respecto de la tenencia responsable y la protección animal”.
Conscientes de que el próximo 18 de agosto es un día clave para que la iniciativa avance a la siguiente etapa de discusión, Órdenes advierte que “esta es una buena oportunidad para decirles a todos los parlamentarios que adhieran a una agenda de valores, que esta es una posibilidad concreta de llevarlos a una política pública. Principalmente porque no puede existir hoy en día una tenencia responsable para algunos animales de compañía y otros ser utilizados como instrumentos de competencia y lucro, como son los galgos”.