El Niño se intensifica y enciende las alarmas: la NOAA advierte que podría alcanzar una intensidad histórica

calendar_today 16.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Las condiciones de El Niño se intensificaron de manera importante en el Pacífico central y existe una alta posibilidad de que el fenómeno alcance una fuerza histórica entre octubre y diciembre de 2026, de acuerdo con el pronóstico más reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

El fenómeno climático suele estar relacionado con una menor actividad de ciclones tropicales en la cuenca del Atlántico, mientras que puede aumentar la actividad de tormentas en el Pacífico oriental y central. Sus efectos, sin embargo, no se limitan a la temporada de huracanes, ya que también pueden modificar los patrones meteorológicos en distintas partes del mundo.

El Niño forma parte de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), un ciclo climático que incluye variaciones naturales en la temperatura del océano Pacífico y que puede alterar la circulación de la atmósfera.

Mientras El Niño se caracteriza por temperaturas superiores al promedio en el Pacífico ecuatorial, La Niña presenta condiciones más frías y la fase neutral ocurre cuando las temperaturas permanecen cerca de los valores habituales.

¿Por qué El Niño puede afectar a los huracanes?

Durante un episodio de El Niño, el calentamiento del Pacífico central y oriental modifica la posición y la intensidad de la corriente en chorro subtropical. Esta corriente está formada por vientos muy fuertes en las capas altas de la atmósfera y, durante El Niño, suele extenderse con mayor fuerza hacia el Caribe y el Atlántico.

Esos vientos pueden dificultar el desarrollo de sistemas tropicales en el Atlántico, donde las condiciones más tranquilas generalmente favorecen la formación y fortalecimiento de huracanes. En cambio, el escenario cambia en el Pacífico, donde el calentamiento del océano puede proporcionar condiciones más favorables para tormentas intensas.

“Debido a que El Niño concentra su mayor reserva de agua cálida y la menor cizalladura del viento en el Pacífico central y oriental, transforma esa cuenca en un motor hiperpotenciado para huracanes importantes y supertifones monstruosos”, señaló el FOX Forecast Center.

Un El Niño intenso suele reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, pero puede favorecer tormentas más fuertes en el Pacífico. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

Un El Niño intenso suele reducir la actividad de huracanes en el Atlántico, pero puede favorecer tormentas más fuertes en el Pacífico. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

Un Super El Niño podría tener efectos más intensos

Para que un episodio sea considerado un Super El Niño, las temperaturas del agua en la zona de El Niño deben ubicarse al menos 2 grados Celsius por encima del promedio durante tres meses consecutivos. Estos episodios son menos frecuentes que un El Niño convencional y pueden generar efectos importantes tanto en la temporada de huracanes como en los patrones meteorológicos globales.

Las temperaturas en la zona de El Niño ya se encontraban 1,4 grados Celsius por encima del promedio durante julio. Además, el pronóstico de NOAA publicado en agosto elevó del 81% al 90% la posibilidad de que el fenómeno se encuentre entre los más fuertes registrados durante el otoño y el invierno de 2026.

El organismo también advirtió que un evento de intensidad récord podría provocar efectos atmosféricos que no se hayan observado anteriormente.

“Un evento fuerte podría tener impactos diferentes de los que se observan tradicionalmente, en lugar de impactos similares pero con una mayor intensidad”, señaló la NOAA.

Más allá de los huracanes, El Niño también puede influir considerablemente en el clima invernal de Estados Unidos. Por ello, un episodio excepcionalmente fuerte podría alterar las condiciones habituales durante los próximos meses y generar efectos meteorológicos de mayor intensidad en diferentes regiones.

Impacto de El Niño en el clima de Estados Unidos

Según la NOAA, se espera un evento de El Niño muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte, lo que influirá en el clima y los patrones meteorológicos de los Estados Unidos desde finales de otoño hasta principios de la primavera.

Sus efectos varían por regiones: en el noreste se esperan temperaturas más cálidas en el norte y más nevadas en la costa, mientras que el sur y oeste presentarán condiciones más húmedas con mayores probabilidades de lluvias y nevadas en ciertas zonas como el sur de California y los estados del sur.

Por otra parte, el medio oeste y los Grandes Lagos tenderán a registrar temperaturas más cálidas y condiciones más secas, mientras que en Alaska y Hawái se prevén variaciones importantes que incluyen inviernos más cálidos, menor cantidad de nieve o cambios en los patrones de lluvias y sequías.

El fenómeno también podría modificar las condiciones meteorológicas durante el invierno en distintas regiones de Estados Unidos y otras partes del mundo. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

El fenómeno también podría modificar las condiciones meteorológicas durante el invierno en distintas regiones de Estados Unidos y otras partes del mundo. (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)