El Museo Británico ya exhibe el Tapiz de Bayeux entre elogios de la crítica y controles que no detectaron “daños mayores” en su traslado

calendar_today 04.09.2026 - person  - timer ~5 Minutos

El rey Carlos de Gran Bretaña y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en el evento de presentación de la Exposición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico de Londres (Foto: Adrian Dennis/Pool vía REUTERS)

El rey Carlos de Gran Bretaña y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en el evento de presentación de la Exposición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico de Londres (Foto: Adrian Dennis/Pool vía REUTERS)

The Times publicó una reseña sobre la exposición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico de Londres y la describió como una experiencia que “te pone la piel de gallina”. El diario británico había especulado con la posibilidad de que la muestra resultara árida, académica o excesivamente ligera, pero la crítica que firmó el artículo concluyó que ninguno de esos temores se cumplió tras recorrer sus 70 metros de extensión.

La exposición llega precedida de una campaña de expectativa poco habitual para una pieza textil medieval. Según escribió la crítica de arte Laura Freeman, el proceso incluyó años de negociaciones diplomáticas, la participación de jefes de Estado, embajadores y ministros de Cultura, una valla publicitaria en Piccadilly Circus y un video promocional en YouTube protagonizado por la presentadora Claudia Winkleman. Las 100 mil entradas disponibles se agotaron en 24 horas desde su puesta a la venta.

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La muestra, instalada en la Galería Sainsbury del museo, arranca con una exhibición de armas del siglo XI: hachas, lanzas, espadas y un casco, dispuestos sin los guerreros que los portaron. Estas piezas representan el armamento con el que se libró la batalla de Hastings, el episodio central que narra el tapiz. Un tramo de escaleras conduce a un puente desde el cual los visitantes observan el tapiz por primera vez. A un lado, paneles explicativos presentan a los protagonistas históricos, entre ellos el rey Haroldo y Guillermo el Conquistador. El tapiz, montado en posición horizontal, despliega 58 escenas y 626 figuras bordadas.

La crítica del diario británico destacó que las reproducciones fotográficas no permiten apreciar el estado real de la pieza. “Lo que no se aprecia en las reproducciones son los remiendos, los desgarros, los lugares donde el lino está desgastado hasta quedar casi hecho jirones”, señaló Freeman en el texto publicado por The Times. Tampoco los colores ni la escala se perciben con fidelidad fuera de la sala.

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El museo estableció un límite de 40 minutos por visita, un dato que la periodista relacionó de forma directa con la experiencia del público. Un cartel instalado en la sala pide a los asistentes “seguir moviéndose para que podamos compartir este extraordinario objeto con el mayor número posible de personas”, según el texto. La reseña describe el efecto narrativo del bordado: cada escena impulsa la mirada hacia adelante mediante una composición dinámica que se detiene en momentos puntuales, cuando el relato se concentra en un episodio específico. Uno de los pasajes mencionados corresponde al instante en que un caballo se hunde en arenas movedizas, en una zona donde el borde inferior de la tela está roto y aparecen anguilas bordadas.

La exhibición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico resultó un fenomeno de convocatoria, con 100 mil entradas vendidas hasta julio de 2027 (Foto: REUTERS/Ardee Napolitano)
La exhibición del Tapiz de Bayeux en el Museo Británico resultó un fenomeno de convocatoria, con 100 mil entradas vendidas hasta julio de 2027 (Foto: REUTERS/Ardee Napolitano)

El artículo también repara en detalles cromáticos que se pierden en las fotografías. Un caballo que en imagen digital parece completamente verde combina en realidad franjas de amarillo. Las medias, polainas y cotas de malla de las figuras exhiben una variedad de rayas y rosetones, mientras que uno de los soldados caídos lleva bordados manguitos con tonos otoñales.

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The Times plantea que el éxito de la muestra entre el público dependerá en gran medida del control de multitudes, más allá del valor simbólico atribuido al préstamo por parte de Francia. La crítica distingue entre quienes buscan únicamente una fotografía como comprobante de su visita y quienes esperan observar con detalle elementos como los estribos de los caballos o los mástiles tallados de las embarcaciones representadas en el bordado.

La ministra de Cultura de Francia, Catherine Pegard, confirmó que la pieza presenta dos hilos rotos tras su traslado a Londres, aunque aseguró que el estado general del tapiz se mantiene prácticamente igual al que tenía antes de salir de Bayeux. “Una rotura de dos hilos en una extensión de 70 metros de un tapiz fue reportada”, declaró la funcionaria a la emisora RTL, según consignó la agencia AFP. “Fue examinado con especial cuidado. Llevó mucho tiempo porque los expertos lo revisaron centímetro a centímetro”, agregó.

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El diario francés La Croix había informado esta semana que una revisión exhaustiva realizada por especialistas confirmó la ausencia de daños significativos, con la excepción de “ligeros desgarros en dos zonas” del lienzo de lino. Se trata de la primera vez en más de 900 años que la obra sale de Francia y de la primera vez en más de 40 años que la pieza es trasladada, un proceso que se realizó dentro de una vitrina doble diseñada especialmente para limitar las vibraciones y mantener constantes la temperatura y la humedad. Durante la visita del miércoles, el rey Carlos III calificó el préstamo como “un símbolo precioso de confianza en un momento en que la confianza parece, lamentablemente, escasear entre las naciones”, mientras que el presidente Macron expresó su deseo de que ambos países puedan “forjar un vínculo tan estrecho como los hilos de este bordado milenario”.

Con información de: AFP