19 de agosto 2026, 09:11hs

La limpieza de los sectores ocultos ayuda a evitar que el polvo se acumule durante semanas (Foto: Adobe Stock).
Cuando se limpia la casa, es habitual prestar atención a los pisos, los muebles y las superficies que están a la vista. Sin embargo, hay sectores que quedan fuera de la rutina y pueden convertirse en verdaderos imanes de polvo.
Uno de los lugares que más se pasa por alto es debajo de la cama. Al estar oculto y tener poco movimiento, puede acumular durante días restos de polvo, pelos, pelusas y otras partículas que circulan por el ambiente.
Además, cuando la cama tiene una estructura baja o está pegada al piso, la limpieza resulta más difícil y es común que esta zona quede olvidada durante semanas.
El polvo no aparece únicamente por la suciedad que entra desde el exterior. También está compuesto por fibras textiles, células de la piel, pelos, tierra y pequeñas partículas que quedan suspendidas en el aire y terminan depositándose sobre distintas superficies.
Debajo de la cama, la circulación de aire y el movimiento de las personas pueden hacer que estas partículas se acumulen en los rincones. Como se trata de un espacio que no suele revisarse todos los días, la suciedad puede permanecer allí durante bastante tiempo.
La situación puede ser todavía más evidente en los dormitorios donde hay alfombras, mascotas o mucha ropa de cama, ya que estos elementos también pueden aportar fibras y pelos al ambiente.
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No existe una frecuencia única que sirva para todos los hogares. Sin embargo, incorporar este sector a la limpieza habitual permite evitar que el polvo se acumule durante largos períodos.
En una casa con mascotas, personas alérgicas o mucha circulación de polvo, puede ser necesario prestar atención con mayor frecuencia. En otros casos, una limpieza periódica puede ser suficiente.
Lo importante es no esperar a que la suciedad sea visible. Una zona puede parecer limpia desde lejos y, al mover la cama o pasar un trapo, revelar una cantidad considerable de polvo y pelusas.

Debajo de la cama puede acumularse una gran cantidad de polvo y pelusas sin que sea visible a simple vista (Foto: Adobe Stock).
Para eliminar la suciedad acumulada no hace falta utilizar productos especiales. Lo principal es retirar primero el polvo y las partículas antes de aplicar cualquier producto húmedo.
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Debajo de la cama no es el único sector que puede quedar fuera de la limpieza. Los lugares altos y de difícil acceso también suelen acumular suciedad durante períodos prolongados.
Algunos ejemplos son la parte superior de los placares, detrás de los muebles, debajo de los sillones, los zócalos y las esquinas poco accesibles.
También conviene prestar atención a las rejillas de ventilación, los ventiladores y los filtros de los equipos de aire acondicionado, ya que pueden acumular polvo y luego volver a dispersarlo por el ambiente.
Por eso, además de limpiar las superficies que se ven todos los días, incorporar de vez en cuando aquellos rincones que permanecen ocultos ayuda a mantener la casa más limpia y evitar que el polvo se acumule durante semanas.