
Fran García ha sido una de las últimas incorporaciones de este parón de selecciones. Después de la lesión de Grimaldo en el calentamiento del partido contra Croacia, Luis de la Fuente ha decidido contar con la presencia del lateral izquierdo del Betis.
A sus 27 años, el defensa del equipo andaluz atraviesa un gran momento deportivo, asentándose como titular indiscutible. Aunque ya ha jugado en equipos como el Real Madrid o el Rayo Vallecano, hay un lugar en el que empezó a deslumbrar antes que ningún otro.
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Se trata de Bolaños de Calatrava, el pueblo en el que nació y vivió hasta los 13 años, momento en el que se mudó a Madrid para jugar en Valdebebas. El municipio, perteneciente a la provincia de Ciudad Real, cuenta con algo más de 12.000 habitantes y conserva un importante patrimonio histórico, además de encontrarse en pleno Campo de Calatrava, una zona marcada por su origen volcánico.
Existe un dicho popular ligado a Bolaños de Calatrava que resume, con cierta dosis de humor, una supuesta característica de sus habitantes: “Los de Bolaños: bajitos, fuertes y engaños”. La expresión forma parte de la tradición popular de la localidad y alude a una población a la que históricamente se ha asociado con una complexión fuerte pese a no destacar por su estatura.
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La frase se refleja a la perfección en Fran García, una de las personalidades más famosas que ha dado el municipio en los últimos años. El futbolista destaca precisamente por sus condiciones físicas: su velocidad y resistencia son dos de las características que más definen su juego como lateral izquierdo. Su capacidad para recorrer la banda, incorporarse al ataque y mantener el ritmo durante los partidos ha sido una de sus principales virtudes desde que llegó al fútbol profesional.
Uno de los principales atractivos de Bolaños de Calatrava es el castillo de Doña Berenguela, una fortaleza de origen musulmán cuya construcción se sitúa entre los siglos XI y XII. Su ubicación respondía a la importancia estratégica de la zona, dentro de las rutas que conectaban distintos territorios de la península.
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Tras la conquista cristiana, la fortaleza quedó vinculada a doña Berenguela de Castilla, quien en 1229 donó el castillo a la Orden de Calatrava. A partir de entonces, pasó a formar parte del entramado de esta orden militar y terminó convirtiéndose en sede de la Encomienda de Bolaños.

La fortaleza conserva su característica planta cuadrangular, además de sus murallas, torres y foso, y está considerada uno de los principales testimonios del pasado medieval de la localidad. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1982.
Bolaños de Calatrava se encuentra en pleno Campo de Calatrava, una de las zonas volcánicas más singulares de la península ibérica. Aunque hoy sus paisajes están lejos de la imagen habitual de un volcán activo, el territorio conserva las huellas de una actividad volcánica que se prolongó durante miles de años y que dejó numerosas estructuras repartidas por la provincia de Ciudad Real.
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En los alrededores del municipio se conservan distintas muestras de su pasado volcánico, como el maar de la Hoya de Bolaños y el volcán de Las Herrerías. Estas formaciones son uno de los elementos que hacen especialmente característica a esta zona de Castilla-La Mancha y permiten descubrir una faceta diferente del entorno. El paisaje volcánico se suma así al patrimonio histórico del municipio y ofrece otro motivo para acercarse a esta localidad de Ciudad Real más allá de la figura de Fran García.