Impactada aún por la tragedia, la sociedad sanjuanina empezó la despedida de las víctimas de la caída del helicóptero que participaba en una capacitación del Plan de Lucha contra el Fuego. Los cuerpos de cuatro de los siete fallecidos serán velados hasta mañana a las 10.30 en la catedral de la capital provincial para dar paso al cortejo fúnebre que acompañará el último adiós a Carlos Heredia, director de Protección Civil; el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos de la policía provincial, y el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos.
Los restos de las otras tres personas que perdieron la vida en el accidente registrado a las 10.26 del pasado miércoles fueron entregados a sus familiares y serán despedidos en ceremonias privadas. Esas víctimas que no formaban parte de la estructura de seguridad pública sanjuanina son los brigadistas de Agencia Federal de Emergencias (AFE), Andrés Bosch -coordinador de la Región Centro- y Rodrigo Aimetta, y el piloto Matías Valenzuela.
En la catedral local se concentraron funcionarios provinciales y municipales, legisladores sanjuaninos y representantes de diversas organizaciones de los sectores público y privado de San Juan, que compartieron su dolor con familiares y allegados de las víctimas. Una guardia de honor recibió a los cuerpos, que fueron despedidos con los ataúdes cerrados, cubiertos por banderas argentinas y provinciales.
El arzobispo Jorge Lozano encabezó el responso en una breve ceremonia en la que estuvieron los familiares directos de las víctimas, antes de que se abriesen las puertas de la catedral para permitir la despedida de quienes conocían a esos servidores públicos y de aquellos que se acercaron para agradecer su tarea. El Bell 412 contratado por la Agencia Federal de Emergencia se precipitó a tierra cuando se dirigía a La Rioja para colaborar en el combate de un frente de fuego activo.
“El legado que nos queda a nosotros como bomberos es el cariño que nos tiene la gente en la provincia. Ese cariño nos sirve de aliciente para seguir el ejemplo de quienes conducen con tantas ganas, con tanta actitud y con tanto amor. Porque el amor también se demuestra trabajando por la persona que necesita ayuda en una emergencia”, dijo, según consignó el diario Tiempo de San Juan, con la voz quebrada por la pena y la emoción Marcelo Herrera, hermano del fallecido director de Protección Civil. El funcionario provincial había sido jefe del cuerpo de bomberos provinciales.
Los fallecidos eran profesionales en la resolución de emergencias, bomberos formados en la academia policial sanjuanina y sus subordinados se sumaron en el doloroso adiós. Pero también aquellos que se preparan para enfrentar llamas y desastres sin integrarse a estructuras gubernamentales. Una delegación de 40 bomberos voluntarios llegaron a la catedral con sus uniformes y cascos para rendir homenaje a sus colegas.
“El impacto es grandísimo para todos. Nos toca más allá de que ellos son de la Policía y nosotros somos voluntarios, porque somos colegas dentro de la emergencia”, afirmó Rodrigo Tejada, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del departamento de Albardón.
“Con Heredia nos toca más en lo personal porque hemos tenido un gran acompañamiento de su parte para con nuestro cuartel. Era muy allegado, así que nos toca de cerca”, remarcó Tejada, de acuerdo con lo informado por Diario de Cuyo.
Heredia había asumido la dirección de Protección Civil en 2023, luego de retirarse tras 30 años de servicio como exjefe de Bomberos de la Policía de San Juan. El comisario Videla había quedado a cargo de la subjefatura de la Policía de San Juan en marzo pasado. El funcionario tenía 29 años de trayectoria en la fuerza. Era licenciado en Seguridad Ciudadana por la Universidad Católica de Cuyo desde 2015 y técnico superior en Seguridad por la Escuela de Cadetes “Dr. Antonino Aberastain”, de la que había egresado en 1997
Castro era comisario general de la Policía de San Juan y se desempeñaba como jefe del Departamento de Bomberos D-9. Previamente había ocupado el cargo de máxima autoridad del Destacamento N°2 de Bomberos en Jáchal, departamento del que es oriundo. Luego fue ascendido a jefe de Bomberos de la provincia. En tanto, Carbajal trabajaba junto a Castro y era el segundo jefe del Cuerpo de Bomberos de la Policía de San Juan, ocupándose de la planificación operativa de esa fuerza.
Más allá del último adiós a las víctimas, el accidente dio origen a una investigación penal para determinar las causas que provocaron la caída del helicóptero preparado no solo para viajes VIP, sino especialmente para el combate contra el fuego y rescates en alta montaña. La fiscalía a cargo del caso confirmó ayer que fue recuperada la caja negra, donde quedan grabadas no solo conversaciones, sino también los parámetros de funcionamiento del helicóptero en cada instante del vuelo. Ese será un elemento clave para determinar lo ocurrido a las 10.26 de ayer, en la zona de Valle Fértil.
“Ya ha sido retirada la caja negra de la nave. Se debe ingresar a través de la fábrica. Calculo que entre un mes y un mes y medio debería estar”, señaló a la medios de prensa el fiscal federal Francisco Maldonado.
La fiscalía federal en San Juan concentra la investigación del fatal siniestro, aunque los investigadores principales en este caso serán los funcionarios de la Junta de Seguridad en el Transporte. Peritos de esa dependencia estuvieron en la zona del impacto para recolectar evidencias visuales y técnicas para avanzar en la pesquisa. Para esos expertos en sistemas aeronáuticos importa, incluso, la dispersión de restos en el lugar donde se estrelló la aeronave, ya que pueden dar indicios sobre lo ocurrido. Las posiciones y estado en el que hayan quedado el rotor de cola, la hélice principal y las turbinas también aportan datos centrales en estas investigaciones, aunque todo puede facilitarse con la lectura de datos registrados por la caja negra. De acuerdo con la fiscalía, el helicóptero contaba con ese aparato de grabación de sonidos en la cabina y de aviónica.
Esos datos abarcan parámetros de los sistemas de comunicación, navegación y control de vuelo, por lo que adquieren vital importancia para establecer la falla o secuencia de eventos que derivaron en el impacto en tierra.