La presión procedente de la deuda y del petróleo aumenta, y el primer preludio significativo de los resultados tecnológicos adquiere un sesgo bajista. Los mercados amplían el correctivo sufrido ayer. En el caso del Ibex estas caídas llegan a borrar el nivel de los 19.000 puntos. Los valores energéticos permiten amortiguar las caídas de los bancos.
El interés exigido a la deuda estadounidense, la prima de riesgo de Francia y el precio del petróleo continúan destacando entre los factores que más preocupan a los inversores. La agenda financiera depara además unas jornadas de "tensa espera" antes de que entre en acción un nuevo catalizador, el de los resultados empresariales.
La fortaleza de los beneficios es el principal baluarte al que se han aferrado los inversores para hacer frente a las presiones de la deuda y el petróleo. Sin embargo, el primer aperitivo de los resultados tecnológicos, los publicados hoy en Asia por Samsung Electronics y Taiwan Semiconductor (TSMC), genera dudas. El listón de exigencia se eleva, y ni la empresa coreana (-2,4%) ni el gigante taiwanés de los chips (-1,3%) han logrado el visto bueno del mercado a sus cifras récord.
Hasta el inicio de la temporada de resultados en Wall Street, los mercados deben lidiar aún con las tensiones procedentes de la deuda. El interés exigido al bono a diez años de EEUU, una vez publicadas las actas de la Fed, se amplía hasta el 5,35%, en zona de máximos desde 2002. En Europa, la prima de riesgo de Francia también vuelve a subir, al situarse por encima del umbral de los 140 puntos básicos, frente a los 125 del martes. El interés de la deuda europea de referencia, el bund alemán, supera el 3,50%, y el bono español roza el 4,20%.
Las rentabilidades de la deuda vuelven a cotizar en zona de máximos, tensionadas otra vez por el precio del petróleo. El crudo vuelve a afianzarse por encima de la barrera psicológica de los 100 dólares. El barril de Brent se dispara hoy hasta un 5%, hasta alcanzar los 105 dólares. Los operadores del mercado relanzan las compras debido al huracán que amenaza la zona del Golfo de México, y después de que los últimos ataques hayan reducido el tránsito por el Estrecho de Ormuz a mínimos desde el 23 de julio.
La renta variable de Asia ha dado un paso atrás ante la presión combinada de la deuda y el petróleo, y en medio de la frialdad con la que el mercado ha recibido los resultados récord de TSMC y Samsung Electronics. Su caída ha elevado al 2,6% las pérdidas sufridas hoy por el Kospi coreano. En Wall Street, el tecnológico Nasdaq mantiene las dudas que ya reflejó al cierre de ayer (-0,2%).
La Bolsa española amplía el correctivo del 1,68% sufrido ayer. Las tensiones persisten, tanto en el petróleo como en la deuda, y la incertidumbre se traduce en nuevas desinversiones. El Ibex, en sus caídas, registra mínimos intradía por debajo de la barrera de los 19.000 puntos, en zona de mínimos de cerca de cuatro meses.
El sector de mayor peso en el Ibex, el bancario, vuelve a ejercer de lastre. La tensión en el mercado de deuda amplía la recogida de beneficios en el sector. Dos pesos pesados como Santander y BBVA intensifican las presiones bajistas sobre el Ibex. CaixaBank, Unicaja, Bankinter y Sabadell también cotizan a la baja.
Las desinversiones alcanzan a otros valores cíclicos como las acereras ArcelorMittal y Acerinox, y a empresas afectadas por la escalada del petróleo como IAG.
El Ibex recibe al menos el apoyo casi en bloque de los valores ligados a la energía. La cotización de Repsol despunta al frente al replicar parte de las nuevas subidas que vuelve a registrar el precio del petróleo. Enagás, Naturgy, Iberdrola y Redeia figuran entre los valores que más resistencia ofrecen a las caídas.
La renta variable europea sucumbe de nuevo a los descensos. El Cac francés se aleja del nivel de los 8.000 puntos, con los inversores atentos al deterioro en la prima de riesgo de Francia. El Dax alemán baja en sus mínimos intradía de los 25.000 puntos, a distancia ya de sus recientes récords de 26.618. El índice paneuropeo Stoxx 600 ahonda su corrección hasta niveles próximos a los 420 puntos, en zona de mínimos de cuatro meses.
Dos de los sectores clave en el rally de la renta variable europea, el bancario y el tecnológico, comparten descensos. Los bancos caen de media a mínimos de tres meses en medio de las alertas que activa la deuda. Intesa Sanpaolo, UniCredit, Raiffeisen Bank, KBC y Société Générale destacan entre los más penalizados. El revés a las tecnológicas vuelve a alcanzar a empresas de chips como Soitec, Infineon, STMicroelectronics y ASML. A título más individual destaca el comportamiento opuesto dedos biotecnológicas. La danesa Bavarian Nordic despunta al alza gracias a sus vacunas, mientras que la belga Argenx se desploma hasta un 16% al retirar un estudio sobre el trastorno autoinmunitario.
No solo la renta variable acusa las tensiones procedentes de la deuda. El mercado de divisas también refleja los recelos de los inversores hacia deudas como las de Francia, así como las presiones alcistas para el dólar que generan las actas de la Fed. El euro vuelve a salir debilitado. La divisa comunitaria registra mínimos intradía inferiores a los 1,12 dólares, en zona de mínimos de 17 meses. La libra británica sufre al filo de 1,32 dólares.
La firmeza del dólar complica de nuevo los intentos de rebote del oro. El metal precioso se esfuerza en conservar el umbral de los 4.100 dólares la onza.
Los obstáculos del dólar alcanzan también al mercado cripto. El bitcoin trata al menos de parar el correctivo sufrido ayer. Su cotización resiste hoy en el entorno de los 83.000 dólares, atenazada por los condicionantes del dólar y de la deuda.