El hombre de los US$ 55 millones del caso Sartor - La Tercera

calendar_today 08.08.2026 - person  - timer ~6 Minutos

En Temuco algunos egresados en 1986 de Auditoría de la Univerdidad de La Frontera (UFRO) recuerdan a Sergio Samuel Yáñez Astete como un joven santiaguino aplicado y callado en clases. Ellos mismos lo vieron unos años después trabajando como un empeñoso ejecutivo de cuentas del desaparecido Centrobanco (hoy Santander), y ahora están sorprendidos de verlo como protagonista estelar del caso Sartor.

En esa ciudad, Sergio Yáñez (64) es un hombre bien conocido en círculos acomodados. Además del Centrobanco fue ejecutivo de los bancos O’Higgins, Santiago y Edwards. “Todo Temuco lo conocía”, resume un empresario local. Entremedio, estudió ingeniería comercial en la Universidad Autónoma de esa misma ciudad -egresó el 96- y en el 2000 se convirtió en gerente general de Telefónica del Sur Carrier, que controlaban los Luksic a través de Telsur.

“El origen del problema de Sartor se remonta a un hoyo financiero que produjeron las operaciones con Emprender Capital”, declaró ante la Fiscalía Alfredo Harz Castro, socio de Sartor. La familia Gómez-Yáñez, de su prima directa, Ximena Yáñez, lo acusa de haberse apropiado de $ 3 mil millones que le confiaron administrar en 2009.

Yáñez Astete, quien además de fundador de Emprender Capital era su presidente, está formalizado por administración desleal, entrega de información falsa al mercado y estafa. Esta semana además, aportantes de Sartor ampliaron la querella en su contra por apropiación indebida y lavado de activos. El Ministerio Público solicita su prisión preventiva.

El macth con el sastre

La conexión entre Yáñez y Sartor nació de recomendaciones. Larraín Mery declaró en la Fiscalía que llegaron a eCapital por Benjamín Ureta, entonces socio de Sartor, que conocía a Yáñez por su tío Juan Pablo Ureta. También lo avaló el socio de Sartor, Óscar Ebel, porque su familia había realizado algunos negocios con el empresario. “Él tenía una muy buena opinión de Yáñez”, relató Larraín.

Según los testimonios del caso, la exposición de Sartor en Emprender Capital se fue convirtiendo en un problema. “Nos dice que era un problema chiquitito y que lo estaba estudiando”, declaró el fundador de Sartor. “De ahí nosotros vamos a conversar con él y nos dice que es un poco más grande y luego de una serie de conversaciones vamos viendo que es un problema más grande”, narró Larraín. Harz presenció uno de esos encuentros y relató al fiscal que así fue como supo que la deuda bordeaba los $30 mil millones. Sostuvo que el intercambio “se dio en un tono muy liviano, incluso distendido, y dijeron que lo iban a solucionar”. Yáñez atribuyó el deterioro, en ese diálogo, a Manuel Lara, gerente general y socio, cuya salida él mismo gestionó.

Para fines de 2018, cerca del 90% del Fondo Leasing y el 60% del patrimonio del Fondo Táctico de Sartor estaban comprometidos con esa sociedad, según declaró Larraín. La querella de Toesca AGF, presentada en febrero de este año, describe un mecanismo en que las pérdidas de Emprender Capital se trasladaban a instrumentos mantenidos por los fondos administrados por Sartor, que a su vez eran públicos.

Un extrabajador de Sartor relató a Pulso que Larraín desconfiaba de Yáñez, pero admiraba su capacidad para generar negocios. En diciembre de 2018, Larraín contactó a Lara quien, según su propio relato ante la Fiscalía, le señaló ser inocente. “Sergio Yáñez siempre nos informó que acá no había habido un fraude, que no había problemas de probidad, que él siempre daría la cara”, sostuvo Larraín Mery.

30 años de experiencia

A contar de 2011, con la buena fama que traía del sur, Yáñez fue abriéndose paso en los círculos financieros de la capital. “Esa cercanía personal fue, precisamente, lo que me hizo depositar toda mi confianza en la empresa desde el primer momento, sin sospechar el entramado societario que existía detrás”, declaró el 1 de julio el inversionista Gonzalo Echeverría de Peña, querellante. Lo mismo narró el afectado Bruno Francia.

Descrito como un hombre de pocas palabras, que lee historia y biografías, Yáñez solía celebrar los buenos negocios en restaurantes de alto nivel y recordaba con orgullo sus primeros pasos y su origen, en Conchalí. Sus primos lo acusan de pagarse sueldos excesivos, bonos ficticios y usar fondos sociales para gastos personales. Harz declaró ante el fiscal Araya que “durante muchos años se le pagó una mensualidad de entre $15 y $18 millones”, y agregó que “desconozco si efectivamente había una contraprestación que justificara este pago; era un tema que definió y manejaba Pedro Pablo Larraín”. El gerente de administración y finanzas de la firma, Juan Carlos Jorquera, situó el pago entre $15 millones y $17 millones. El exdirector Michael Clark, habló de una dieta de $4 millones mensuales para Yáñez como presidente -contra los $500.000 que percibían los directores de la propia Sartor AGF- y $21 millones mensuales para Santa Teresa, una de las tres sociedades que concentran los movimientos de Yáñez. Las otras son Inversiones FYG SpA e Inversiones Plaza Mayor SpA donde participa con su esposa Sandra González (también contadora) y sus tres hijos Javiera, Soledad e Ignacio.

La página web de Araucana, donde Yáñez ingresó como socio, lo describe con 30 años de experiencia en los sectores financiero, inmobiliario, construcción y telecomunicación, y sostiene que la empresa que fundó “junto a su familia” administra US$60 millones en servicios financieros. La Araucana posee el Midmall de Maipú y el 31 de mayo de 2019, el 25% de Araucana se vendió a Inversiones Cerro El Plomo SpA, vehículo representado por Sartor AGF, por $12.912 millones.

Hoy esa transacción es esgrimida por la defensa de Yáñez para demostrar que el propio grupo Sartor auditó antes de comprar los activos que hoy tilda de fraudulentos.

El oro de Jhon Sol

Yáñez se jactaba de que sus años en el sur le habían enseñado a buscar clientes. Y también a ser desconfiado. Hay quienes aseguran que, a su vez, Larraín tenía aprensiones sobre Yáñez.

Entre los dos hubo un episodio que se tendrá que aclarar: las minas de Jhon Sol Ramos. Cuando en 2018 el gerente de riesgos de Sartor, Tomás Oviedo, revisó la cartera del factoring, detectó que Ramos había recibido desde Emprender Capital cerca de $15 mil millones, por contratos y facturas. “No tuvimos la seguridad de que esas operaciones hayan sucedido o no”, declaró Larraín el 16 de junio, y admitió no haber tenido acceso a la contabilidad de Emprender Capital de esa época. Sostuvo que había “un desorden contable” y relevó que Sol fue el cliente que más operaciones realizó. Harz añadió que en Emprender Capital se comentaba que Sol “los había perjudicado”.

Pero en el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, Jhon Sol Ramos denunció en noviembre de 2019 que Yáñez se apropió de sus activos mineros. El 5 de septiembre de 2022, la Fiscalía Local de Las Condes comunicó la decisión de no perseverar en el procedimiento.

Hoy las minas de oro son un enigma. A mediados de julio, Larraín Mery pidió a la Fiscalía -entre otras diligencias- conocer la totalidad de los negocios realizados con Jhon Sol Ramos.