Los altercados y disturbios que se registraron en Barcelona la tarde y noche del sábado se han convertido en los últimos días en una de las batallas políticas de la arena electoral del próximo 29 de noviembre con dos bloques diferenciados: por un lado, el Gobierno y sus socios apuntan como responsables a la extrema derecha y a las redes sociales, y el PP y Vox insisten en que la violencia fue promovida por la extrema izquierda.
El presidente del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, condenó ayer a través de un mensaje en X lo ocurrido en la capital catalana el pasado sábado: “No es un acto de democracia, es puro vandalismo instigado desde las redes”. El candidato del PSOE al 29-N prometió que los detenidos “responderán ante la justicia”: “Cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes”.
Precisamente que Sánchez no se pronunciara hasta ayer al mediodía le valió críticas por parte del PP, que le acusó de “dejación y pasividad” y de pronunciarse antes por la victoria de Lula da Silva en Brasil que sobre estos hechos.
Los populares habían señalado el domingo al presidente por “incendiar las calles” y lo señalaron a él y a la izquierda por lo ocurrido. Ayer varios ministros se revolvieron contra esta “desinformación” por parte del partido liderado por Alberto Núñez Feijóo.
La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, dejó entrever en una entrevista en la SER que –a la espera de lo que dilucide la investigación– detrás de los altercados está la extrema derecha: “Cuando se siembra el caos, el odio y la desinformación siempre hay un ganador que es la extrema derecha”.
Saiz eludió calificar lo sucedido de una posible injerencia extranjera, aunque sin descartarlo e insistiendo en la reflexión de que hay que mirar a quién beneficia: “No podemos hacer elucubraciones, pero estamos viendo episodios donde, como las redes sociales, muchas veces amplifican bulos y desinformación”.
En cuanto a las palabras de Feijóo señalando a Sánchez por creer que “como han perdido la calle, quieren incendiarla”, los ministros Ángel Víctor Torres y José Manuel Albares tildaron de “irresponsabilidad absoluta” lo dicho por el jefe de la oposición.
El ministro de Exteriores pidió que tanto el PP como Vox tengan una “sanción contundente” en las urnas por contribuir a “desinformar” y culpar al Gobierno “intentando sacar rédito electoral”.
Desde la formación popular, su secretario general Miguel Tellado afirmó que, lamentablemente, “la violencia está haciéndose muy presente en España” y reprochó a Pedro Sánchez que “alardea de abanderar la causa de la paz y al mismo tiempo calla cuando hay 15 policías heridos y 130 detenidos por la violencia en la segunda ciudad española más poblada”.
Tellado reiteró que “detrás de la violencia de la extrema izquierda solo hay violentos de extrema izquierda”, cuyo objetivo es “incendiar calles para que la extrema izquierda siga en el Gobierno”.
En Vox también acusan al presidente del Gobierno de estar “detrás” de los actos violentos en Barcelona: “Si lo permite, porque lo permite, es porque quiere que eso se produzca”, apostilló ayer el eurodiputado Jorge Buxadé.
Por lo que atañe a los partidos independentistas, Junts y Esquerra Republicana coincidieron en señalar al Govern. Ambos consideran que “no estuvo a la altura” y han pedido la comparecencia de la consellera de Interior, Núria Parlon, en el Parlament.
La portavoz de JxCat y candidata al 29-N, Miriam Nogueras, acusó al Ejecutivo catalán de “no haber hecho los deberes” y evitar los altercados habida cuenta de las “convocatorias en redes”. Nogueras dijo que, si las explicaciones que ofrecen en los próximos días no les convencen, pedirán responsabilidades políticas: “Si son incapaces de evitar estos incidentes, es obvio que se tienen que pedir explicaciones y responsabilidades y tiene que haber ceses”.
Desde ERC, el portavoz Isaac Albert aseveró que el Govern “no estaba preparado” y reclamó investigar todo: “Hay que saber por qué no se previno ni se adoptaron medidas para evitar lo que ya parecía que iba a pasar, porque se ha visto en muchas otras ciudades de Europa”. Como el PSC, aunque menos rotundos, los republicanos apuntan a la extrema derecha: “El modus operandi es muy parecido al de otras ciudades de Europa, vinculado a la extrema derecha”.
Por su parte, el ministro de Cultura y candidato de Comuns-Front Ampli, Ernest Urtasun, condenó los altercados porque “saquear no es una forma legítima de protesta” y puso el foco en no desvincularlo del “impacto de los algoritmos de las redes cuando contribuyen a amplificar convocatorias de este tipo”.

Calonge, 1998. Redactor de 'La Vanguardia' desde 2024. Licenciado en Periodismo por la Universitat Pompeu Fabra. Cubro la actualidad política catalana