El colapso del CETI deja a decenas de migrantes durmiendo en la calle mientras Ceuta recupera tres cadáveres del mar

calendar_today 26.07.2026 - person  - timer ~5 Minutos

Actualizado Domingo, 26 julio 2026 - 19:01

A la sombra de los pocos árboles que rodean el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), decenas de jóvenes esperan sin saber cuándo podrán entrar. Algunos llevan horas. Otros, varios días. Han llegado a Ceuta nadando desde Marruecos y ahora duermen sobre cartones, bancos o directamente en el suelo, a la espera de que nuevas salidas hacia la Península liberen plazas en un centro desbordado por el aumento de las llegadas.

Las altas temperaturas obligan a buscar cualquier rincón donde protegerse del sol. Voluntarios de Cruz Roja reparten agua, alimentos, ropa seca y artículos de primera necesidad entre quienes apenas conservan lo puesto tras cruzar el mar. Muchos todavía muestran el cansancio y las heridas provocadas por las rocas del espigón del Tarajal después de una travesía que, para algunos, duró varias horas.

La mayoría de quienes esperan son jóvenes magrebíes, principalmente marroquíes, que han alcanzado Ceuta a nado desde las costas de Castillejos. Junto a ellos también aguardan numerosos migrantes procedentes de Sudán, muchos de los cuales han recorrido durante meses la ruta del Sahel huyendo de la guerra antes de llegar a Marruecos y alcanzar finalmente territorio español. Todos comparten la misma incertidumbre: conseguir una plaza en un CETI que vuelve a encontrarse al límite de su capacidad.

El centro, diseñado para albergar un máximo de 512 personas, supera de forma habitual ese límite durante los periodos de mayor presión migratoria. Mientras no se producen nuevas salidas hacia la Península, cientos de personas permanecen en las inmediaciones del recinto esperando poder acceder a las instalaciones.

Entre ellas se encontraba este domingo un hombre llegado desde Tánger que recorría los alrededores del CETI con una fotografía en el teléfono móvil. Buscaba a un familiar menor de edad que, según explicó, había salido a nado desde Castillejos cuatro días antes y del que no había vuelto a tener noticias. Pensaba que podía encontrarse en el centro, aunque allí no son acogidos menores que viajan solos. Tras explicarle el funcionamiento del dispositivo de acogida, fue orientado para acudir a la Comandancia de la Guardia Civil con la esperanza de obtener alguna información sobre el paradero del adolescente.

Mientras cientos de personas aguardaban una plaza para poder descansar bajo techo, el mar seguía devolviendo víctimas. Desde la madrugada de este domingo aparecieron tres cuerpos sin vida en distintos puntos del litoral ceutí. Los especialistas del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil recuperaron el último cadáver poco después de la una de la tarde en una zona de acantilados.

Las muertes vuelven a poner de manifiesto la peligrosidad de una ruta que se intensifica cada verano. Aprovechando la escasa distancia entre las costas marroquíes y Ceuta, decenas de personas se lanzan al agua cada día para intentar alcanzar territorio español, muchas de ellas sin medios de flotación y a merced de las corrientes que rodean el espigón del Tarajal.

La saturación del CETI y el incremento de las llegadas han reabierto el debate político sobre la gestión de la frontera. El ejecutivo presidido por Juan Vivas (PP) ha reclamado al Ejecutivo central una reforma de la Ley de Extranjería para adaptar el régimen de rechazos en frontera a las entradas irregulares por vía marítima, al considerar que la normativa actual ya no responde a la realidad que vive la ciudad, convertida en uno de los principales puntos de presión migratoria de la frontera sur de Europa.

La situación ha vuelto a encender las alarmas en el Gobierno de Ceuta. Fuentes de la Ciudad han confirmado a EL MUNDO que solo en lo que va de julio han entrado en la ciudad 400 menores extranjeros no acompañados, una cifra que vuelve a situar el sistema de protección en unos niveles que califican de "inasumibles". El repunte rompe el alivio que había experimentado la ciudad tras la activación del mecanismo extraordinario de redistribución de menores entre comunidades autónomas, previsto en el Real Decreto-ley 2/2025 y desarrollado posteriormente por el Real Decreto 658/2025, de 22 de julio, que regula las situaciones de contingencia migratoria extraordinaria y permitió derivar a otras autonomías a parte de los menores acogidos en Ceuta y Canarias.

Gracias a ese reparto, la Ciudad pudo cerrar los dos recursos extraordinarios habilitados en las naves del Tarajal y concentrar la atención de los menores en el centro de Piniers. Sin embargo, el nuevo incremento de llegadas amenaza con desbordar de nuevo el sistema de protección. Según las mismas fuentes, el Ejecutivo local no descarta reabrir la próxima semana los centros del Tarajal si continúa el actual ritmo de entradas, al considerar que la capacidad de acogida vuelve a situarse al borde del colapso.

Este escenario es el que ha llevado a reclamar al Ejecutivo central una reforma urgente de la Ley de Extranjería. La Ciudad respalda la proposición de ley registrada por el Partido Popular en el Congreso para modificar la disposición adicional décima de la norma con el fin de aclarar expresamente que el régimen especial de rechazo en frontera pueda aplicarse también a quienes accedan de forma irregular a Ceuta y Melilla bordeando a nado los espigones de separación. El Ejecutivo ceutí sostiene que la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre los rechazos en frontera de personas llegadas por mar hace necesario adaptar el marco jurídico a una realidad migratoria que ha cambiado profundamente y reclama una tramitación urgente de la reforma para dotar de mayor seguridad jurídica a la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.