El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha apartado a un suboficial militar español del acceso a información clasificada debido a su matrimonio con una ciudadana rusa, del que no informó, y a tener también la nacionalidad de este país.
Tal y como publica El Confidencial Digital, se trata de un sargento, especialista en guerra electrónica, destinado en el submarino S-71 Galerna, el último de su clase y con sede en Cartagena (Murcia).
El sargento tenía por su cargo acceso a información clasificada de nivel reservado, el segundo más alto, así como a documentación de alto nivel de la OTAN y de la Unión Europea.
El espionaje español había detectado que el sargento no había informado a la Oficina Nacional de Seguridad ni de su matrimonio con una ciudadana rusa ni de haber adoptado esta nacionalidad.
El militar fue investigado y llegó a declarar que en un hipotético conflicto armado entre España y Rusia, solicitaría no participar en él. En la investigación también se detectó una intensa actividad en redes sociales, incluida en la red social rusa VK, en la que no ocultaba su pertenencia al ejército español.
Tras esta investigación, en febrero de 2025 se le retiraron los permisos y el militar recurrió a la justicia. El Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo y posteriormente la Audiencia Nacional han dado la razón al CNI, aunque el sargento prevé recurrir al Tribunal Supremo.
La reciente sentencia de la Audiencia Nacional dice que existen "dudas" sobre el "compromiso con España" del suboficial, del que destaca su "sentimiento prorruso".
El sargento había argumentado que su presencia en redes sociales tenía como objetivo "conocer mujeres, preferentemente eslavas que vivieran en Rusia o en Ucrania por afinidad de valores".
Conoció a una mujer rusa con la que se casó en Turquía en 2023, cuando la guerra en Ucrania llevaba dos años en desarrollo, pero no formalizó la relación en España hasta un año y medio después, en 2025.