
El presidente ejecutivo de Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Sergio Díaz-Granados, anunció un millonario aporte destinado a la reconstrucción de colegios en el departamento del Chocó, como parte de la respuesta a la emergencia ocasionada por el terremoto del 10 de agosto de 2026.
El anunció lo hizo durante su intervención en la Convención Bancaria. Dijo que el paquete financiero busca priorizar la educación y proteger a la niñez en una de las regiones más afectadas de Colombia.
Díaz-Granados precisó que “vamos a proyectar cerca de USD50 millones de dólares del banco, para la prioridad en la ejecución de construcción de colegios y con el sector privado hemos podido también recoger recursos, sumado a lo nuestro para preparar proyectos para los colegios”, afirmó.
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El alto directivo de CAF remarcó que el objetivo central de la inversión es evitar que niños y jóvenes sean captados por organizaciones criminales en el Chocó. “No es un tema de solamente reconstruir colegios, es un tema de evitar que jóvenes y niños terminen reclutados por bandas criminales en el Chocó”, sostuvo.
La preocupación de CAF también se extiende a los efectos económicos del fenómeno de El Niño sobre Colombia. Díaz-Granados expresó su inquietud por las posibles repercusiones del fenómeno climático, que podría afectar la economía y acentuar desafíos en sectores vulnerables.
De igual manera, en otro asunto, analizó el impacto del reordenamiento de los flujos comerciales globales y citó como ejemplo que “México desplazó a China como socio comercial de Estados Unidos en sectores como vehículos y hardware”. Esta tendencia, según el ejecutivo, refleja cómo los alineamientos políticos están transformando el panorama económico de la región.
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Añadió que la volatilidad del dólar influye en las condiciones de crecimiento de las economías emergentes, al señalar que “cuando el dólar cede, las economías emergentes encuentran mejores condiciones para crecer y financiar su producción interna”. Finalmente, advirtió que los desastres naturales imponen desafíos cada vez mayores y planteó como prioridad la necesidad de atraer más capital para fortalecer la capacidad productiva de Colombia.
El terremoto del 10 de agosto de 2026, de magnitud 7,4, tuvo un impacto devastador en el departamento del Chocó y en otras regiones del occidente de Colombia. Según los reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), el sismo dejó:
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En respuesta a la emergencia, el Gobierno nacional declaró el estado de desastre y activó ayudas humanitarias y económicas. Entre las principales medidas se encuentran:
El Gobierno implementó un modelo de autorreparación y autorreconstrucción asistida para que las familias puedan participar en la recuperación de sus viviendas cuando las condiciones técnicas lo permitan. La estrategia incluye:

La ayuda internacional también llegó al departamento.
Por ejemplo:
Con exactitud, en el ámbito educativo, el terremoto afectó a 3.421 instituciones educativas y mantuvo cerrado el colegio más grande del Chocó por riesgos estructurales. Para atender a los estudiantes, se implementó un programa de educación virtual que benefició a más de 4.000 niños y adolescentes, con entrega de dispositivos electrónicos y capacitación a familias. Las autoridades locales y nacionales trabajan en inspecciones técnicas antes de reactivar las clases presenciales.
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La recuperación completa de la región dependerá del ritmo de recaudación de fondos y de la inversión pública, con un plan integral de reconstrucción que contempla refuerzo de redes eléctricas, mejoras en la conectividad vial y la reconstrucción de vivienda e infraestructura social y productiva.