El cambio climático, y especialmente el aumento de las temperaturas está modificando los movimientos migratorios del sisón común (Tetrax tetrax), un ave que vuela por los cielos españoles y cuyas poblaciones se encuentran en declive. Ahora, una investigación en la que ha participado la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha descubierto que las condiciones climáticas más cálidas pueden retrasar su salida de las zonas de invernada y adelantar su marcha de los territorios de cría, una combinación que podría reducir el tiempo disponible para reproducirse.
El estudio, publicado en la revista científica Ibis, ha contado también con investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, la Universidad de Barcelona y el Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña. Sus resultados muestran cómo el calentamiento global puede alterar diferentes etapas del ciclo anual de estas aves.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron 117 trayectorias anuales de 63 sisones equipados con dispositivos GPS, cuyos movimientos fueron registrados entre 2005 y 2024. El seguimiento permitió determinar cuándo abandonaban sus áreas de invernada, reproducción y veraneo, así como identificar las condiciones ambientales que acompañaban sus desplazamientos.
Posteriormente, el equipo relacionó las fechas de salida con las temperaturas y las precipitaciones de los 30 días anteriores a cada movimiento. De esta manera, pudo comprobar que el calor y la disponibilidad de agua influyen de forma diferente según la época del año.
Antes del periodo reproductivo, los investigadores observaron que las temperaturas más altas se asociaban con una salida más tardía de las zonas de invernada. Una posible explicación es que las aves aprovechen durante más tiempo los recursos disponibles en esos territorios, donde incluso podrían intentar reproducirse.
Sin embargo, después de la reproducción pasa exactamente lo contrario. Cuando aumentan las temperaturas y disminuyen las precipitaciones, los sisones abandonan antes sus áreas de cría y se desplazan hacia regiones más frescas. Este comportamiento podría deberse a la necesidad de evitar condiciones ambientales desfavorables.
Los científicos señalan que las altas temperaturas obligan a estas aves a modificar su actividad para reducir el esfuerzo energético necesario para mantener estable su temperatura corporal. La combinación de ambos comportamientos plantea una preocupación importante: permanecer más tiempo en las zonas de invernada y abandonar antes las de cría podría estrechar la ventana reproductiva. Aún así, pese a que la investigación ha detectado este riesgo potencial, de momento no hay una reducción del número de crías que esté directamente relacionada.
Los efectos del calentamiento no se limitan a las temperaturas que pueden aguantar estos animales. El calor y la falta de lluvia también pueden provocar un secado más temprano de la vegetación y un adelanto de las cosechas de cereal, dos fenómenos que reducen la disponibilidad de alimento y refugio en los campos.
Esta situación resulta especialmente preocupante para el sisón común, una especie que está estrechamente vinculada a los espacios agrícolas abiertos. Sus poblaciones experimentan un importante declive en España y Europa, donde la transformación de los paisajes rurales ha deteriorado numerosos hábitats.
A los efectos del cambio climático se suman la intensificación agrícola y los cambios en el uso del suelo, factores que añaden aún más presión sobre estas aves. La pérdida de vegetación puede dificultar tanto su alimentación como la búsqueda de lugares protegidos durante las distintas fases de su ciclo vital.
Ante este escenario, los investigadores proponen ampliar el seguimiento mediante GPS a otras poblaciones y estudiar con mayor detalle cómo las variaciones climáticas afectan a la calidad del hábitat. También consideran necesario analizar la disponibilidad de recursos a lo largo del año para orientar las medidas de conservación de una especie especialmente vulnerable a los cambios ambientales.