Eder Aurre, diseñador: «Este desfile es un sueño hecho realidad» | El Diario Vasco

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Mirari Gómez

San Sebastián

21/10/2026

Actualizado a las 06:48h.

Tras diversas ediciones acudiendo como espectador a los desfiles de San Sebastián Moda Festival, Eder Aurre (Portugalete, 1993) pasará a la acción el próximo jueves, poniendo el broche final a los desfiles del Museo Balenciaga. Afronta el «gran día» con el «vértigo» propio de un profesional que se considera «tímido y autoexigente», pero también con «muchas ganas y emoción» por mostrar en sociedad una colección exclusiva que tantos meses lleva trabajando y con la que ha resurgido ese punto creativo que «tenía adormecido».

En mayo de 2023 recibió el Premio Diseño y Artesanía en la III edición de los Premios de la Moda de Euskadi y, ahora, regresa a SSMF como parte del cartel del Museo Balenciaga. ¿Cómo se siente?

Me parecía impensable poder desfilar en la Casa del Maestro. Conozco el escenario, pues he tenido en diversas ocasiones la suerte de asistir como invitado; recibir la oportunidad de ser yo quien pise y desfile sobre esa misma pasarela fue una grata sorpresa y un verdadero honor. Este desfile va a ser un sueño hecho realidad. Lo recibo como una recompensa a todo el trabajo, la dedicación y el esfuerzo realizados por la firma a lo largo de estos doce años. Regalos de este tipo son siempre bien recibidos en esta profesión tan dura; son nuestro motor para seguir trabajando con ilusión.

Ha solido mostrar su admiración por la figura de Balenciaga...

Siempre digo que, tanto a nivel personal como profesional, Cristóbal Balenciaga ha sido, es y será el gran Dios del mundo de la moda. El verdadero maestro entre los maestros. El trabajo que realizó y la herencia y el legado que dejó es insuperable. Desfilar en su 'casa', aunque da vértigo, es un regalo. Tengo muchas ganas.

¿Qué ha preparado para la ocasión?

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Una colección exclusiva para SSMF, compuesta por unos 40-45 looks inéditos que verán la luz el próximo jueves. En un marco tan importante como este quería presentar algo nuevo, especial, y de ahí nace esta colección que hace un guiño a mis dos 'amamas': mi abuela Dolores, que es del sur de Huelva, y mi 'amama' vasca, Alicia. Las mujeres de mi casa han sido siempre fuente de inspiración en mi trabajo y tenía muchas ganas de crear una colección que recogiera esa herencia y legado que me han dejado. Se mezclan norte y sur, con guiños también a Cristóbal Balenciaga en volúmenes, siluetas, patrones… el resultado es una colección muy íntima y especial, que representa totalmente lo que es Eder Aurre hoy en día.

¿Y qué es eso que caracteriza a la firma?

La elegancia, la sofisticación y la feminidad. Me gusta trabajar con las líneas puras, arquitectónicas, muy sobrias y que tengan volumen; pero rizando el rizo, es decir, dándole un toque, un juego y huyendo del minimalismo.

Aunque en los inicios la pasarela era su hábitat, ya no es habitual verle desfilar…

Cuando empecé en 2014 hacía colecciones de pasarela para concursos de jóvenes diseñadores y lo que ganaba en premios, lo invertía en mejorar. Pero a los dos años una amiga me pidió que le hiciera un vestido y, a partir de ahí, me retiré para enfocarme en esa rama del diseño a medida para novias e invitadas que es hoy la base sólida de la firma. No es en absoluto el camino que imaginaba, pero la moda te va guiando por los muchos 'nervios' del sector y ha sido un descubrimiento. Este desfile es una vuelta a las pasarelas y esta colección, un despertar de esa parte creativa que tenía adormecida y que siempre tuve en mente retomar. Nunca veía el momento de hacerlo y SSMF me presentó la mejor ocasión. Estoy muy contento con el resultado e ilusionado por que la colección vaya a coger vida, por fin, el jueves, ante familiares, amigos y clientas.

Más allá de las bodas, sus diseños se ven cada vez más en alfombras rojas y eventos destacados de todo tipo, desde las campanadas hasta festivales. ¿Cómo se desenvuelve en el escenario mediático?

Soy muy tímido y me siento cómodo 'encerrándome' entre las cuatro paredes del atelier, pero sé que este ámbito de trabajo es parte del juego. Con la parte buena de exponer tu trabajo ante muchos ojos y la parte mala de la presión que conlleva. Son retos muy bonitos, que me generan muchos nervios, noches sin dormir y un gran esfuerzo por estar a la altura, dado que me autoexijo muchísimo y enseguida me hago muy chiquitín. Pero creativamente son 'la bomba' y nunca digo que no a ningún proyecto así.

«Me gusta encerrarme en el atelier, pero retos así son 'la bomba'»

Eder Aurre

Director creativo de Eder Aurre

Si hablamos de personas, soñaba con vestir a Nieves Álvarez y lo consiguió. La reina Letizia fue obsequiada con un pañuelo de seda hecho a mano por usted. ¿A quién le gustaría vestir?

Vestir a Nieves es uno de los mayores regalos que me ha dado la moda. Fue cumplir un sueño de pequeño que creía inalcanzable. Pero siempre recalco que las puertas del atelier están abiertas a todas las personas que quieran lucir un diseño mío. Eso sí, hay mujeres que son verdadera inspiración, como Nieves, Irina Shayk o Zendaya. Mujeres que me representan y que me parecen iconos de estilo, con mucho ADN. Y eso me encanta.

Su nombre forma parte de una larga lista de profesionales vascos de la talla de Isabel Zapardiez, Alicia Rueda, Lander Urquijo… ¿vive el diseño 'made in Euskadi' una época dorada?

Se nos conoce por la gastronomía, pero realmente somos un territorio con un gran talento creativo y de diseño. Y no hablo solo de moda; también de joyería, calzado, textil, artesanía… hay mucho talento, pero quizá se exprima poco. Creo que hay profesionales y marcas muy interesantes y maravillosos que podrían tener proyección internacional, pero tendemos a encerrarnos en casa.

Desde que emprendió su firma homónima, ha mantenido el atelier en su Portugalete natal. ¿Tenía claro que quería 'jugar' en casa?

Lo tenía muy claro porque soy una persona extremadamente familiar y, aunque el mundo de la moda da muchas vueltas y he tenido propuestas muy golosas para irme fuera, no me veo trabajando en otro sitio. Me considero un verdadero afortunado por poder vivir de mi verdadera pasión y hacerlo en mi tierra, cerca de los míos y de mi clientela más fiel.

Acabemos mirando al futuro. ¿Qué ve?

Mi gran sueño es poder envejecer en el mundo de la moda; seguir hasta el final en mi atelier atendiendo con el equipo a mis clientas. Y ojalá así sea. Lo único que pido es poder seguir viviendo este sueño durante muchos años. De los muchos regalos que me puede hacer el sector, obviamente sería maravilloso desfilar en París, pero eso sería algo efímero y a mí me atrae más aquello que perdura, que deja huella. Por eso, poder vivir de esto, que es mi pasión y lo que amo hacer, es mi mayor deseo y lo más bonito que me puede pasar.