El delegado del Gobierno de Madrid, Francisco Martín Aguirre, ha presentado su dimisión, según ha adelantado El País y ha podido confirmar elDiario.es. El Consejo de Ministros nombrará este martes a su relevo. Previsiblemente, la persona elegida sea la actual subdelegada, Pilar Trinidad Núñez.
El dirigente del PSOE, que llevaba en el cargo desde 2023, ha justificado su renuncia con el argumento de que no se dan las condiciones para continuar con esta responsabilidad. Su decisión, a poco más de 24 horas de que se cierre el plazo para registrar las listas, se produce después de que se quedara fuera de las listas al Congreso y el Senado para las elecciones generales del 29N.
En el caso de otros delegados del Gobierno sí que van en las listas del PSOE para los próximos comicios. Es el ejemplo de Pilar Bernabé, que ha dejado el cargo al frente del organismo en la Comunitat Valenciana para ser cabeza de lista por la provincia de Valencia. Adriana Lastra también ha hecho lo mismo para ser la número uno por Asturias. Y lo mismo sucede con Pedro Fernández, que lidera la lista por Granada; Fernando Beltrán, que va de uno por Zaragoza; y Carlos Prieto, que va de número siete. En el caso del extremeño José Luis Quintana encabezará la candidatura del PSOE al Senado por Badajoz.
Militante socialista desde el año 2000, el ya exdelegado del Gobierno apoyó el pasado mes de julio a la concejala del Ayuntamiento de Madrid Enma López en las primarias para encabezar la lista del PSOE al consistorio madrileño para 2027, en las que se impuso Reyes Maroto. La propia Enma López ha agradecido en sus redes sociales su labor en estos años “de buen trabajo, compromiso y entrega”. “Madrid pierde a un gran servidor público”, ha expresado en la red social la edil socialista, que fue apartada de la dirección del grupo municipal en el Ayuntamiento tras vencer la exministra de Industria en las primarias.
Martín Aguirre pasó de responsabilidades técnicas y de gestión en el ámbito público y empresarial a puestos de relevancia en el PSOE y en la Presidencia del Gobierno, hasta asumir en 2023 la Delegación del Gobierno en Madrid, en sustitución de Mercedes González. En concreto, ejerció como secretario general de la Presidencia, y antes de eso fue director del Departamento de Planificación y Seguimiento de la Actividad Gubernamental de la Presidencia del Gobierno (2020-2021) y director del Gabinete Técnico de la Secretaría General dela Presidencia del Gobierno (2018-2020), compaginando este cargo con el de consejero de Paradores.
La salida de Martín Aguirre se produce a dos semanas de la celebración de la huelga general del 11 de noviembre y en medio de su pulso con la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid por la acampada de Sol. Ambas instituciones madrileñas han reclamado su desalojo por motivos de seguridad y salubridad, mientras que Martín Aguirre ha defendido la necesidad de proteger el derecho fundamental de reunión y manifestación y de ajustar cualquier intervención a la legislación vigente.
Solo en la última semana, desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se acusó al ahora ya exdelegado de “connivente” con la acampada al “no exigir el cumplimiento de la norma y no dar la información necesaria a las fuerzas policiales”. “Será responsable si se produce algún accidente o cualquier otra situación de peligro, tanto para los manifestantes, como para el resto de los ciudadanos, y en especial para los agentes de Policía Nacional y Municipal”, aseguró la Comunidad de Madrid en el último escrito remitido a la Delegación de Gobierno esta última semana para exigir que levante la acampada “y cumpla la ley”.
También esta semana, la Delegación del Gobierno ha anunciado una investigación tras las cargas policiales contra profesores que se habían concentrado a las puertas de un acto de Ayuso. La presidenta madrileña calificó de “vergüenza” al Gobierno por “culpar” a la Policía y pidió que cuente cómo la Delegación permitió a los manifestantes desplazarse “desde donde tenía autorizada la concentración”.
Las últimas controversias se han sumado a una etapa marcada por los desencuentros con el Ejecutivo autonómico y local, que han cuestionado reiteradamente su gestión y le han acusado de actuar como representante de los intereses del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acusándole incluso de ser el “delegado de sanchismo”. Desde el PP de Madrid, el primero en reaccionar a la dimisión de Martín Aguirre ha sido el número dos de la formación en la región, Alfonso Serrano. En una publicación en sus redes sociales, ha insinuado que su renuncia no tendría que ver con las listas sino con que “presidía el crowdfunding de Sanchez [sic]” y “se vienen cositas”.
El otro gran frente de las últimas semanas de Martín Aguirre se produjo el pasado 14 de octubre, durante la primera jornada de huelga educativa en la Comunidad de Madrid, cuando la Policía Nacional realizó cargas contra manifestantes en el campus de la Universidad Complutense en Ciudad Universitaria que dejaron varios manifestantes heridos, y también algunos policías. El ya exdelegado calificó las imágenes de la actuación policial de “muy duras” y pidió una “investigación de urgencia”. Este posicionamiento rápido provocó la reacción de los sindicatos policiales, que exigieron su dimisión.
Pero los enfrentamientos con el PP no se circunscriben a este último mes. En junio de 2023, poco después de su nombramiento, afirmó que partidos como EH Bildu habían hecho más por España que “todos los patrioteros de pulsera juntos”, unas declaraciones que provocaron una fuerte reacción de la oposición y dirigentes conservadores ya reclamaron entonces su cese inmediato. En noviembre de ese mismo año, las protestas frente a la sede nacional del PSOE en la calle Ferraz contra la ley de amnistía abrieron otro frente por la actuación policial.
La acogida de migrantes y la distribución de menores procedentes de otros puntos de España también se convirtieron en otro motivo de enfrentamiento entre Delegación de Gobierno y Comunidad de Madrid. En enero de 2024, la llegada de migrantes al Centro de Acogida, Emergencia y Derivación (CAED) instalado en el acuartelamiento Primo de Rivera de Alcalá de Henares elevó la tensión entre la Delegación del Gobierno y la Comunidad de Madrid. La controversia se centró en las acusaciones que vinculaban a personas migrantes con denuncias por agresiones sexuales, algo que Martín Aguirre basándose en la información policial disponible.
Otros de los puntos de mayor tensión con el Gobierno de la Comunidad de Madrid se produjo en septiembre del año pasado, cuando se le acusó de azuzar las protestas propalestinas que terminaron impidiendo el normal desarrollo de la última etapa de La Vuelta a España en Madrid.
Martín Aguirre no solo ha tenido enfrente al PP de Madrid con Ayuso a la cabeza. En mayo de 2025, el juez Juan Carlos Peinado le imputó por un presunto delito de malversación de caudales públicos en el caso de Begoña Gómez tras admitir a trámite una querella de Vox. Solo siete meses después, en diciembre de 2025, el magistrado lo desimputó siguiendo la orden de la Audiencia de Madrid que le emplazó a archivar la causa contra él al entender que su imputación se basó en “meras suposiciones”.
Martín Aguirre fue secretario general de Presidencia en Moncloa entre 2021 y 2023 y la extrema derecha afirmaba que tuvo un papel delictivo en la contratación de Cristina Álvarez, asesora al servicio de Begoña Gómez. En su declaración como investigado, el ahora exdelegado negó directamente haber participado en esa contratación.