Giovani Lo Celso se consolidó como uno de los futbolistas argentinos que brilla en la élite europea. Junto a su pareja, Magui Alcácer, el actual centrocampista del Real Betis Balompié construyó una vida que fusiona sus raíces con lo aprendido en el tiempo de adaptación en diversos países de diferentes culturas. Finalmente, logró marcar una familia sólida con su hija Emilia y su pareja, en la tranquilidad de Sevilla. En la capital andaluza, combina la exigencia del deporte profesional con la armonía de un hogar diseñado para disfrutar del cálido clima y la privacidad en medio de sus rutinas.
Giovani Lo Celso concretó su regreso definitivo al Real Betis Balompié, y, junto a Magui Alcácer y su hija en común, Emilia, se mudaron de forma definitiva a una de las urbanizaciones residenciales más exclusivas, tranquilas y seguras situadas en la periferia de Sevilla. Su impactante mansión, con una fachada moderna en el exterior, está diseñada para resguardar la intimidad familiar de la exposición pública a que le están acostumbrados en su día a día.
Marcó el inicio formal de una nueva etapa de absoluta estabilidad para el proyecto de vida familiar, el inmueble se presenta como una arquitectura minimalista, pero se fusiona con las corrientes vanguardistas del diseño escandinavo y el sofisticado estilo Japandi, para mayor funcionalidad y unión con las tendencias de los últimos años. En un primer vistazo, las paredes y los techos total white permiten que la elección de muebles de madera, uno de los materiales más nobles, le den ese toque a la paleta cromática más unido con la naturaleza. La decoración general de la vivienda prescinde por completo de cualquier tipo de adorno cargado, apostando por la premisa de que “menos es más”, mediante el uso inteligente de textiles orgánicos.
Esta elección se dio bajo un criterio para transformarse en un verdadero refugio de desconexión absoluto, ideal para recargar energías tras las intensas y agotadoras jornadas físicas que demanda la alta competencia del fútbol profesional europeo. Con el objetivo de mantener la intimidad, pero conectarse con la naturaleza, diversos ventanales están distribuidos por las habitaciones, buscando que cada una se llene de iluminación natural. En el living-comedor, espacio clave para las reuniones familiares, este diseño se maximiza con un ventanal corredizo que permite el paso hacia el exterior de la propiedad y un jardín trasero de ensueño.
Como muchas celebridades Giovani Lo Celso y Magui Alcácer buscaron que su hija Emilia tenga un lugar para jugar en el exterior. Es así como su jardín trasero se volvió el verdadero corazón recreativo de la propiedad y el rincón predilecto para el descanso familiar. Concebido detalladamente como una extensión directa y fluida del living principal, fue diseñado para mantener los mismos conceptos de orden, simetría y calidez que rigen todo el interiorismo, con toques de naturaleza y plantas que le dan volumen al diseño minimalista.
El gran protagonista del jardín es una espectacular piscina de ensueño, diseñada con líneas rectas impecables y un sistema de desborde infinito que aporta un marcado aire de sofisticación contemporánea. Sin árboles alrededor, está pensada para el disfrute en el verano y para la adaptación de la familia a la ciudad con altas temperaturas. Más cercana a la casa, y con el objetivo de recibir a sus invitados, se despliega una confortable zona de solárium equipada con tumbonas de diseño minimalista y sombrillas de alta gama.
La propuesta paisajística destaca por una rigurosa selección de plantas ornamentales y especies típicamente mediterráneas, entre las que sobresalen frondosos olivos y arbustos perennes. Estos agregados bordean la propiedad, permitiendo el espacio para correr, pero también los toques verdosos y de naturaleza en medio de la extrema modernidad. Complementando el área verde, una espaciosa terraza techada alberga un juego de sillones exteriores de líneas simples y fibras naturales, dando forma a una confortable zona de estar que la familia aprovecha diariamente para disfrutar del cálido clima andaluz, lejos de las presiones del fútbol profesional.
La imponente residencia de Giovani Lo Celso y Magui Alcácer en Sevilla les permitió resguardarse de la vorágine rutina que manejan, creando un refugio de perfecta armonía entre el diseño contemporáneo y la calidez de un auténtico hogar familiar. Proyectado con una clara intencionalidad estética, donde el minimalismo sofisticado no compite con la comodidad diaria, sino que la potencia a través de espacios sumamente funcionales, logra fusionar con un éxito absoluto la máxima privacidad requerida por una figura del deporte de élite con el entorno relajado, pacífico y armónico ideal para cultivar la felicidad, los recuerdos y los juegos para toda su familia.
A.E