El presidente de CEDU, Damián Tabakman, conversó con Canal E y se refirió a que el mercado inmobiliario argentino enfrenta un escenario complejo por la falta de crédito hipotecario y las dificultades para ampliar el financiamiento a largo plazo.
Sobre la posibilidad de que los bancos comiencen a ofrecer créditos hipotecarios en dólares, Tabakman planteó: “A mí me parece una gran idea, pero me parece que al Gobierno no tanto, con lo cual, y me parece que no soy el que decide, bueno, es obvio que no soy el que decide”.
Asimismo, explicó que actualmente existen restricciones normativas para este tipo de financiamiento: “Eso lo tienen prohibido, no es que ningún banco, es que lo tienen prohibido por normativa del Central, no conozco el tecnicismo, pero claramente lo tienen prohibido, con lo cual, habría, incluso me parece que es una ley nacional lo que haría falta para poder flexibilizar esta cuestión”.
Uno de los principales problemas del sistema es la falta de fondeo para que los bancos puedan continuar otorgando préstamos a largo plazo. “Efectivamente los bancos, no es que me consta, pero es lo que dicen enfáticamente, que la plata que podían prestar a largo plazo descalzándose en materia de plazo respecto de los depósitos, que son naturalmente a cortísimo plazo, ya está virtualmente toda colocada”, sostuvo Tabakman.
Según desarrolló, la falta de crédito impacta directamente en el mercado inmobiliario: “La verdad que el mercado inmobiliario y nuestra actividad en particular sin crédito se vuelve claramente más restrictiva, más restringida, y en fin, se agota el volumen de gente que podría comprarnos”.
En ese sentido, el entrevistado resaltó la posibilidad de que el FGS tenga un papel central en el financiamiento hipotecario. “Me parece que fundamentos para eso bien podría sostenerse y fundamentarse, estamos hablando del acceso a la vivienda de los argentinos”, afirmó.
También reclamó incentivos para el sector de la construcción y propuso replicar el esquema aplicado a otras actividades: “El primero tiene que ver con la brutal envidia que nos da el RIGI, que el RIGI ha generado una reactivación o por lo menos un volumen de inversión gigantesco para la minería”.