Del Moves al Auto+: seis años buscando la fórmula para impulsar la moto eléctrica

calendar_today 02.08.2026 - person  - timer ~6 Minutos

El nuevo programa ofrece hasta 1.100 euros de ayuda, pero llega después de años de cambios, retrasos administrativos e incluso marcas que decidieron adelantar las subvenciones a sus clientes para sortear la burocracia.

Hay un dicho muy repetido entre los concesionarios de motos eléctricas: vender una es relativamente sencillo; explicar las ayudas públicas, bastante menos.

Durante los últimos seis años, quien haya querido comprar una moto eléctrica en España ha tenido que familiarizarse con una sucesión de programas que cambiaban de nombre, requisitos y administración. Primero llegaron los distintos Planes Moves. Después, sus ampliaciones, las convocatorias autonómicas, los fondos que se agotaban antes de tiempo, los meses de espera para cobrar las subvenciones y, finalmente, el fin del Moves III.

Ahora comienza un nuevo capítulo. El Gobierno ha aprobado las bases del Programa Auto+, el plan que sustituirá al Moves III y que permitirá subvenciones de hasta 1.100 euros para motocicletas eléctricas y 1.500 euros para microcoches, aunque todavía será necesario esperar a la publicación de la convocatoria definitiva en el BOE para solicitar las ayudas.

La diferencia es que esta vez el Ejecutivo intenta simplificar un sistema que, para muchos usuarios, había terminado convirtiéndose en una auténtica carrera de obstáculos.

Aunque el fondo asciende a 400 millones de euros, las motocicletas siguen ocupando un papel secundario dentro del programa, con ayudas muy inferiores a las previstas para los turismos, una de las principales críticas del sector.

Del cheque al laberinto

Las primeras ayudas nacieron con una idea sencilla: rebajar el precio de compra de los vehículos eléctricos para acelerar su implantación. La práctica fue bastante distinta.

Con el paso de los años, el sistema fue acumulando capas administrativas. Las ayudas dependían de convocatorias autonómicas, los plazos de pago variaban de una comunidad a otra y, en ocasiones, el comprador podía esperar muchos meses hasta recibir el dinero.

A ello se sumaba otro problema: prácticamente cada nueva edición modificaba algún requisito. Cambiaban las cuantías, los límites de precio o las condiciones para acceder a las subvenciones, obligando tanto a compradores como a concesionarios a volver a empezar.

El Auto+ nace precisamente con la intención de poner algo de orden en ese escenario y, además, con carácter retroactivo para todas las compras realizadas desde el 1 de enero de 2026.

Cuando una marca decidió crear su propio 'Moves'

Quizá el mejor ejemplo de hasta qué punto había llegado esa complejidad lo protagonizó Velca.

La empresa española decidió lanzar sus propios programas "Velca Moves III" y posteriormente "Velca Moves IV", mediante los que descontaba directamente al cliente una cantidad equivalente a la ayuda pública y asumía después toda la gestión administrativa.

La iniciativa nacía de una idea muy sencilla: si el problema era que el comprador debía adelantar el dinero y esperar durante meses para recuperarlo, la marca asumiría ese coste para simplificar la operación.

Más allá del efecto comercial (muy positivo), aquella decisión ponía de manifiesto una realidad incómoda: el sistema de ayudas había terminado siendo tan complejo que algunas empresas preferían crear su propio mecanismo de incentivos antes que pedir a sus clientes que navegaran por el laberinto administrativo.

¿Cuánto dinero puede ahorrarse un comprador?

La cifra más llamativa son los 1.100 euros, aunque no todos los compradores recibirán automáticamente esa cantidad.

El programa introduce un nuevo sistema de cálculo bautizado como EEE (Eléctrico, Económico y Europeo), que reparte la ayuda según distintos criterios. Solamente por adquirir una motocicleta eléctrica que cumpla los requisitos ya se garantiza el 75% de la subvención, es decir, 825 euros. Los importes restantes dependen de que el vehículo haya sido montado en la Unión Europea y de que la batería tenga contenido europeo.

Además, el programa es compatible con otra ventaja que pasa bastante más desapercibida: la deducción del 15% en el IRPF, una medida que puede elevar el ahorro total de la operación, aunque la ayuda directa tributa posteriormente como ganancia patrimonial.

Las motocicletas (L3e y L4e) y triciclos (L5e) deben ser de propulsión eléctrica pura para poder acogerse al programa, y existe un tope de precio de 10.000 € (sin impuestos, tras descuentos, incluyendo extras, accesorios y servicios asociados). Para los cuatriciclos ligeros y pesados (microcoches, microvans, quad, ATV - los L6e y L7e) no se ha establecido un límite específico de precio.

Particulares:

  1. L3e, L4e y L5e: hasta 1.100 €
  2. L6e y L7e: hasta 1.500 €

Autónomos, microempresas y otras empresas:

  1. L3e, L4e y L5e: hasta 1.100 €
  2. L6e y L7e: hasta 1.500 €

Régimen especial (autónomos y microempresas del programa de transporte ligero profesional):

  1. L3e, L4e y L5e: hasta 2.000 €
  2. L6e y L7e: hasta 2.000 €

La ayuda que muchos olvidan mirar

Sin embargo, limitarse a consultar el Auto+ puede ser un error.

Porque las ayudas estatales son sólo una parte del rompecabezas.

Muchos ayuntamientos aplican bonificaciones en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) para las motos eléctricas. Madrid es uno de los ejemplos más conocidos, pero no el único. Dependiendo del municipio, el propietario puede beneficiarse durante varios años de importantes descuentos fiscales simplemente por matricular un vehículo de cero emisiones.

En algunas comunidades autónomas también existen convocatorias específicas para movilidad eléctrica o programas complementarios que pueden sumarse a las ventajas estatales.

En otras palabras, comprar una moto eléctrica hoy implica revisar cuatro ventanillas distintas: el programa estatal, la deducción del IRPF, las ayudas autonómicas cuando existan y las bonificaciones municipales.

2020 | Plan Moves II
Las motocicletas eléctricas se incorporan a los grandes programas nacionales de ayudas, con una subvención de 750 euros para determinados modelos que cumplan los requisitos fijados por el plan.

2021 | Moves III
Más presupuesto y consolidación del sistema, aunque la gestión recae en las comunidades autónomas y empiezan a aparecer diferencias en plazos y convocatorias.

2023-2025 | La burocracia se convierte en protagonista
Retrasos, ampliaciones de fondos y convocatorias irregulares. Algunas marcas, como Velca, lanzan incluso programas privados para descontar la ayuda directamente al comprador y asumir ellas mismas la gestión administrativa.

2026 | Auto+
Nuevo nombre, nuevo sistema de cálculo y ayudas de hasta 1.100 euros para motocicletas, con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

La eterna queja del sector

Pese a valorar positivamente el regreso de las ayudas, los fabricantes consideran que el nuevo programa sigue sin resolver algunos de los problemas históricos.

Para Anesdor, el problema es que el nuevo plan no termina de mirar al mercado real. El ciclomotor eléctrico (clave en la movilidad urbana) queda fuera de nuevo, mientras que el límite de precio de 10.000 euros excluye parte de la oferta disponible y penaliza modelos de mayores prestaciones. Para Jose María Riaño, su secretario general, el objetivo debería ser favorecer "vehículos más seguros y eficientes", no limitar el acceso a determinadas categorías.

Mientras el mercado español de la moto atraviesa uno de sus mejores momentos, la electrificación continúa avanzando con mucha más lentitud. Durante el primer semestre, las matriculaciones de vehículos eléctricos de categoría L crecieron un 7,5%, frente al 24,3% del conjunto del mercado. Una diferencia que explica por qué el sector sigue reclamando un marco de incentivos más estable y adaptado a la realidad de las dos ruedas.