Defensor de marino imputado por atropello que dejó seis fallecidos en Viña del Mar: “Él se desmayó dentro del auto” - La Tercera

calendar_today 17.07.2026 - person  - timer ~7 Minutos

El abogado Gonzalo Yuseff es rotundo al señalar que su defendido, el marino Jonathan Richards, no tuvo ninguna intención en atropellar y dar muerte a seis personas, en ese fatídico hecho ocurrido el domingo 12 de julio.

Ese día, Richards impactó con su vehículo a varias personas lo que valió que fuera imputado por cuasidelito de homicidio y lesiones, quedando en prisión preventiva. En la audiencia de formalización, Yuseff señaló que el funcionario de la Armada sufrió un desmayo en el auto y por eso no pudo frenar. En entrevista con La Tercera profundiza sobre su teoría del caso y anuncia sus próximas acciones.

¿Cómo fue para su defendido el día anterior al atropello?

El sábado en la tarde salió con su pareja y fueron a la plaza Victoria de Valparaíso. Hay unos juegos, jugaron y se sacaron unas fotos con los niños, el hijo de ella y el de él. Se fueron a acostar a la casa de ella, porque viven separados. Se quedaron viendo MasterChef en YouTube y se durmieron a las 23.00. Al día siguiente ella se despertó tipo 8.00 para ir a su trabajo, que es un supermercado que queda en calle Viana. Y él le ofreció ir a dejarla. Le dijo: “Mira está súper feo, yo te llevo”.

¿Qué pasó luego?

La llevó, bajaron por el trayecto que corresponde. La misma bajada que él hace como subida después. Llegó a Viña, se dio la vuelta, la dejó en Viana y se devolvió. Ella se bajó, le tiró un beso y se fue. Nadie notó algo anormal. Él partió e hizo el mismo recorrido de vuelta. Subió por Libertad hacia el norte y ella lo llamó. Él contestó con manos libres y ella le hizo unos encargos referidos a las hijas de ella que habían quedado solas. Entonces él estaba con esa premura. Empezaron a hablar y subió por Alessandri. Había mucha neblina, estaba todo tapado. Entonces él le dijo: “Chuta, no veo nada”. Siguió subiendo y le dijo: “Me siento mal, voy a parar”. Luego él siguió subiendo, emergió de la neblina y dijo que vio unos edificios. Vio un paradero y decidió parar. Luego ella le dijo: “Mi amor, ¿qué te pasa?“. Le siguió hablando y de repente (hace ruidos de choque).

Cuando dice ‘me siento mal’, ¿dice algo más? ¿Si le duele algo o si está mareado?

No. Luego dijo que sintió un hormigueo en la cabeza. Eso no se lo dice a ella. Sintió un hormigueo en la parte de arriba en la cabeza.

¿Cuál es su teoría?

Si uno ve el parte policial dice causa basal del accidente: vehículo que pierde el control y se desplaza hacia la derecha. Es esa pérdida de control lo que genera el accidente, no el exceso de velocidad. Las infracciones para que sean penalmente reprobables tienen que tener una causalidad. Todos pasan a 85 kilómetros por hora por ahí. Si va a esa velocidad y no se desvía hubiese seguido circulando.

¿Le parece razonable esta versión?

Parece razonable porque el vehículo se desvía hacia la calzada y se sube a la vereda y no hay frenada. Si uno dice, se distrajo, se quedó dormido, se puso a mirar el teléfono o lo que sea, se distrae, se pega el cunetazo, hubiese frenado. Acá no hubo frenazo, siguió un trayecto importante por la vereda, mata a tres personas y choca con una reja que separaba la feria de la vereda. El vehículo se termina deteniendo en el paradero porque es una estructura más sólida.

¿Qué pasó después?

Lo siguiente que él recuerda es que está en el suelo, que lo están golpeando de manera salvaje. Recibe golpes en la cabeza que le pudieron haber provocado la muerte. En un momento él recuerda que alguien dice “matémoslo antes de que lleguen los pacos”. Pero una señora saltó y dijo, “no, no, déjenlo, déjenlo”. Esa mujer le salvó la vida. Fueron las mismas personas que le robaron el teléfono.

¿Había sufrido algo similar?

En 2019 él hizo labores destinado en Punta Arenas, durmiendo con 10 grados bajo cero en el cerro. Sacando minas y esperando que no exploten. Estando en su casa, en un día de descanso, se desmayó. Fue al Hospital Naval porque era evidente que podía ser un problema. Lo vio una doctora y le dijo que no le encuentran nada. Siguió su vida normal hasta esto.

¿Cómo se puede comprobar que se desmayó?

Es imposible a posteriori. Salvo reconstruir la historia y hacerlo con cierta objetividad.

¿No hay alguna cámara que demuestre que iba manejando desmayado?

No hay ninguna cámara, la única cámara que hay es la que se ve tapado. Si hubiese una frontal no estaríamos teniendo esta discusión.

¿Tomaba medicamentos?

Nada. Paracetamol e ibuprofeno. Esto último porque le dolía una rodilla. Es una persona absolutamente sana. Yo entiendo que no se pueda creer, pero justamente la desgracia está en lo terrible de las circunstancias. Por un lado, que se sale del camino y, por otro, que estaba lleno de gente.

¿Él tomaba alcohol?

No. Había dejado de tomar alcohol hace tres semanas. Y antes tomaba una copa de vino ocasionalmente.

¿Drogas?

No, se había hecho su examen el miércoles anterior al accidente. Porque estaba buscando ascender a sargento y había salido bien.

¿No le ha dicho si el día anterior sufrió de dolores de cabeza o algo así?

Nada. Se había acostado temprano la noche anterior y la anterior a esa. Incluso le pregunté si estaba deprimido o si había peleado con su pareja y no, nada de eso.

Es difícil probar su teoría.

Yo creo no. De hecho, lo formalizan por cuasidelito lo que da una pista. Si la fiscal hubiese querido asegurar otra cosa lo formaliza por delito de homicidio. En este momento la pena que arriesga son tres años y tiene dos atenuantes.

¿Cuál es su próxima acción?

Vamos a ir a la Corte de Apelaciones a buscar que se restablezca el curso del derecho. Aunque no siempre el derecho impera, a veces hay decisiones que son prácticas y políticas, que hace que se tomen decisiones que se alejan del derecho. Pero vamos a tratar que se reconduzca esto. Hay que considerar que hay una persona que también está afectada. ¿Quién va a querer arruinar su vida de un momento a otro? Es una persona que en su hoja de vida no tiene anotaciones por manejar. Tampoco era alguien que estuviera expuesto negligentemente a que algo así le pasara. Vamos a presentar un recurso hoy y yo creo que iré a alegar el otro martes.

Cuándo usted lo entrevistó la primera vez, ¿cuál fue su comportamiento?

Estaba destrozado. Estaba llorando. No podía hablar porque le pegaron mucho, pero me juraba y me rejuraba esto mismo que te digo. Luego hablé con la polola y me dijo lo mismo. ¿Cómo se iban a poner de acuerdo en media hora?

El día de la formalización usted alegó porque lo dejaron en la cárcel de Casablanca. ¿No quiere que esté ahí?

Es que es una ilegalidad. El Código de Justicia Militar tiene una norma, un artículo que dice que cuando hay un miembro de las Fuerzas Armadas imputado por un delito, tiene que cumplir esa privación de libertad, ya sea detención o prisión preventiva, en un recinto militar.

¿Cuál es su testigo clave para probar que se desmayó?

El sentido común. Estamos trabajando con los hechos que la fiscal da por establecidos. Pero le estamos agregando el componente que la fiscal no puede saber, que es que él se desmayó dentro del auto. Y ninguna de las pruebas demuestra que hay otra razón de por qué se pudo haber salido del camino. No porque no haya otra prueba, sino porque eso fue lo que pasó.